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Corazón

Trece días después de tener a León, Ana Peleteiro ya está en la pista: el Europeo de Valencia manda y ella se blinda antes de que llegue el chaparrón

Pedro Serrano González
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Trece días después de tener a León, Ana Peleteiro ya está en la pista: el Europeo de Valencia manda y ella se blinda antes de que llegue el

Trece días. Ese es el tiempo que ha tardado Ana Peleteiro en volver a pisar la pista después de dar a luz a León, su segundo hijo con Benjamin Compaoré. La atleta gallega ha compartido su regreso a los entrenamientos y lo ha hecho consciente de que la imagen iba a levantar tantas cejas como aplausos, así que se ha adelantado a la polémica con una frase que funciona a la vez como explicación y como advertencia: «Cada posparto es un mundo y cada mujer tiene sus propios tiempos. Este es el mío». Ella misma se hace la pregunta que sabe que están pensando muchos: «¿Es pronto? Tal vez». Y aun así, ahí está, con un objetivo muy concreto marcado en el calendario.

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Porque detrás de la decisión no hay ninguna urgencia estética ni ninguna necesidad de demostrarle nada a nadie: hay un calendario deportivo que no espera. La medallista olímpica tiene puesta la vista en el Europeo de Valencia, y esa es la coordenada que ordena todo lo demás. Volver a la actividad trece días después de un parto no es un capricho para quien vive de un cuerpo que es, literalmente, su herramienta de trabajo: es el inicio de un proceso larguísimo y meticuloso de reconstrucción física que, en el caso de una atleta de élite, se mide en meses y no en semanas. Nadie que haya visto competir a la triplista se sorprenderá de que quiera empezar cuanto antes.

Conviene, además, matizar qué significa exactamente «volver a entrenar» en este contexto, porque la expresión se presta a un malentendido interesado. No estamos hablando de una atleta saltando a máxima intensidad a los trece días de haber parido, sino del arranque de una rutina progresiva y supervisada, el primer escalón de una escalera muy larga. Y ese arranque, en el deporte de élite femenino, es hoy un asunto perfectamente estudiado y planificado con equipos médicos detrás. La diferencia entre lo que la gente imagina y lo que realmente ocurre es, casi siempre, el terreno donde nacen las críticas.

Una frase que va dirigida a alguien

«Cada posparto es un mundo y cada mujer tiene sus propios tiempos. Este es el mío». La frase no es casual, ni improvisada, ni inocente. La deportista lleva años acostumbrada a que cada decisión sobre su cuerpo —su peso, su forma física, sus embarazos, su recuperación— se convierta en materia de debate público y de opinión no solicitada, y ha aprendido a blindarse antes de que llegue el chaparrón. Al escribir esas palabras no está pidiendo permiso: está delimitando el terreno. Su posparto es suyo, sus tiempos son suyos y su cuerpo es suyo, y quien quiera compararlo con el de su cuñada, su vecina o su propia experiencia, que lo haga en voz baja.

Es, en el fondo, el mismo mensaje que muchas mujeres llevan tiempo reclamando desde el otro extremo del espectro: que tan violento es exigirle a una madre que se recupere en tiempo récord como reprocharle que lo haga si le apetece y puede. La presión funciona en las dos direcciones y aplasta igual. Que la protagonista sea una atleta profesional, con un cuerpo entrenado, un equipo detrás y unas necesidades laborales muy específicas, añade un matiz que suele perderse en el ruido: lo suyo no es un modelo a imitar por nadie. Es su trabajo.

Una familia de siete y un bebé recién llegado

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El nacimiento de León se produjo el pasado 1 de julio y completó una familia numerosa y singular: la deportista y el atleta francés forman un hogar de siete miembros, en el que el pequeño se ha convertido en el último en llegar. La pareja ha hecho de esa vida familiar un relato público y compartido, sin ocultar tampoco las partes difíciles del camino, y esa transparencia es precisamente la que ahora la expone a que cualquiera opine sobre cuándo debe o no debe volver al gimnasio.

Lo que viene ahora es un proceso lento, medido y sin atajos, con los mejores especialistas del atletismo español pendientes de cada fase. Y con una certeza: si algo ha demostrado la gallega a lo largo de su carrera —una carrera hecha a base de remontadas, de silenciar dudas y de aparecer en la final cuando nadie contaba con ella— es que los plazos que se marca suele cumplirlos. El Europeo está en el horizonte. Y ella ya ha empezado a caminar hacia allí, trece días después, mientras el resto discute si es pronto o es tarde.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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