La jornada televisiva del lunes dejó dos caras diametralmente opuestas. Mientras La 1 se subía a lomos del Mundial 2026 para rozar los doce millones de espectadores con el pase de España a cuartos, Telecinco vivía el reverso más amargo del espejo, firmando el peor dato diario de toda su historia justo en la jornada elegida para estrenar De lunes a viernes, su gran apuesta veraniega. Un contraste que resume a la perfección el poder demoledor del fútbol y la travesía por el desierto que atraviesa la cadena de Fuencarral.
Te recomendamos

La decadencia de Telecinco: se desploma al 6,5% y cae a cuarta opción el domingo, superada hasta por las autonómicas, mientras La 1 golea con el adiós de Brasil al Mundial

Audiencias: El páramo de Telecinco no cesa: ‘Hay una cosa que te quiero decir’ se desangra hasta el 7,9% y ‘El show de Paz’ sigue lastrado mientras el Mundial vuelve a disparar a RTVE

Tu cara me suena vuelve a vapulear a De Viernes en audiencias: gana a La Revuelta pero firma un demencial 8,8% en su franja que ni roza el aprobado

Telecinco firma el peor día de su historia (6%) mientras RTVE arrasa con el Mundial: la goleada de España a Austria hunde más a Mediaset
La apisonadora del Mundial catapulta a La 1 a registros de otra época
El duelo ibérico se convirtió en un fenómeno sin rival posible. El Portugal – España de octavos de final se emitió de forma simultánea en cuatro canales —La 1, DAZN Mundial, Teledeporte y La2Cat—, y la suma de todos ellos disparó el encuentro hasta un espectacular 75,2% de cuota y 12.704.000 televidentes, lo más visto en la televisión española desde la final de la Eurocopa 2024. Solo la cadena pública principal reunió a 10.985.000 seguidores con un 65% de share, mientras el conjunto de canales de RTVE se quedaba a las puertas de la barrera mítica con un 70,6% y 11.921.000 espectadores. El Minuto de oro de la noche, a las 23:01, llegó a congregar a 12.520.540 personas ante la pantalla.
El empuje del balón arrastró consigo a toda la parrilla de la corporación, que voló en el cómputo del día hasta un flamante 29,2%, una cifra impensable en tiempos recientes y que la coronó líder en todas y cada una de las franjas. La retransmisión del Vive Chupinazo 2026 mandó en la mañana con un 24,3% y 742.000 espectadores, y La Revuelta aprovechó el tirón posterior al partido para anotarse un notable 17% y 1.350.000 seguidores con Manuel Turizo como invitado. En perspectiva histórica, el 65% de La 1 en estos octavos se sitúa por encima del registro de 2022, aunque todavía lejos de los picos que la Selección firmó en las citas de 2010 y 2018, cuando el fútbol se emitía en abierto por Telecinco.
El día más negro en la historia de Telecinco: por debajo del 6%
En el otro extremo de la tabla, la cadena de Mediaset tocó fondo. Telecinco cerró la jornada con un paupérrimo 5,9% de cuota de pantalla, hundiéndose por debajo de la simbólica frontera del 6% y marcando el peor dato diario de toda su trayectoria. Conviene contextualizar el batacazo: una noche de Mundial con La 1 desatada arrasa por sistema con la tarta publicitaria y deja migajas al resto de operadores, de modo que todas las privadas acusaron el golpe. Pero ni siquiera ese atenuante maquilla la magnitud del registro, un mínimo histórico que ilustra hasta qué punto la que fuera reina indiscutible de las Audiencias durante décadas transita hoy por su momento más delicado. El único consuelo de la cadena, La mirada crítica, apenas alcanzó un 12,9% en la franja matinal.
‘De lunes a viernes’ y el espejismo del estreno: la prueba de fuego está por llegar

En medio de ese panorama sombrío, Telecinco soltó su gran carta de la temporada estival. De lunes a viernes, el nuevo magacín de corazón conducido por Santi Acosta, debutó en la sobremesa con un 9% y 695.000 espectadores, el mejor arranque de todos los programas veraniegos de la cadena y una mejora sensible respecto a lo que venía cosechando esa franja. El dato permite a la casa respirar y presumir de estreno, si bien se quedó por detrás del 10% que firmó Y Ahora Sonsoles en Antena 3 durante el tramo de coincidencia, su rival directo por el trono de la tarde.
Ahora bien, conviene leer ese 9% con la cabeza fría y sin echar las campanas al vuelo. Un dato de estreno es, casi siempre, un dato tramposo: la audiencia acude en masa el primer día empujada por la curiosidad, por la novedad y por el ruido promocional que rodea todo lanzamiento, de manera que la cifra inaugural rara vez refleja el verdadero techo de un formato. La auténtica prueba de fuego no se libra en el debut, sino a partir de la segunda emisión, cuando se despeja la incógnita de cuántos de esos curiosos deciden quedarse. Y ahí es donde asoma un precedente incómodo para Mediaset: prácticamente todos los estrenos recientes de la cadena han visto cómo su audiencia caía por debajo del dato inicial nada más pasar esa primera jornada. El reto de Santi Acosta y su equipo, por tanto, no es haber convocado a la curiosidad, sino ser capaces de fidelizarla en los próximos días.
La foto del lunes, en definitiva, entrega un balance tan contundente como provisional. El fútbol, efímero por naturaleza, regaló a La 1 una noche de gloria que se desvanecerá en cuanto ruede la pelota lejos de las pantallas, mientras que Telecinco encara un doble desafío: revertir la sangría que la ha llevado a su mínimo histórico y demostrar que su nueva apuesta de tarde es algo más que un fogonazo de estreno. La respuesta, como casi siempre en la guerra de las audiencias, la escribirán los próximos días con sus datos en la mano.
