El pop de la década de 2010 está de luto. Lauren Bennett, la cantante británica que puso voz a uno de los mayores himnos de fiesta de aquellos años, el arrollador Party Rock Anthem de LMFAO, ha fallecido a los 37 años. La noticia, confirmada por sus compañeras del grupo G.R.L., ha sacudido a la industria musical y a los millones de personas que, casi sin saberlo, tararearon durante años el estribillo que ella misma interpretó.
Te recomendamos

Genoveva Casanova, de luto: muere su padre, Larry Casanova, el legendario adiestrador de animales y actor de telenovelas

EXCLUSIVA: Antonio David Flores y Olga Moreno, juntos en las fotos que ‘De Viernes’ guarda para la noche de Rocío Flores

Jorge Javier Vázquez se despide de las tardes de Telecinco hasta el 7 de septiembre: ‘El diario de Jorge’ resiste como oasis mientras la cadena se hunde

La policía se presenta en el canal de televisión de Vito Quiles para detenerlo: el agitador ultra no estaba en la redacción
Un adiós confirmado por sus compañeras de grupo
Fueron las integrantes de G.R.L. —Emmalyn Estrada, Natasha Slayton y Paula van Oppen— quienes dieron a conocer el fallecimiento a través de un comunicado difundido este lunes. En su mensaje de despedida, sus antiguas compañeras optaron por recordar el lado más luminoso de la artista antes que detenerse en las circunstancias de su muerte: «Atesoraremos para siempre el amor, la risa y los incontables recuerdos que nos regaló», escribieron. Por el momento, ni el grupo ni el entorno de la intérprete han desvelado la causa del fallecimiento, un dato que se mantiene en la esfera privada y sobre el que la familia no ha querido pronunciarse.

La discreción con la que se ha comunicado la pérdida contrasta con el enorme alcance popular que llegó a tener su voz, presente en la banda sonora de una época. La conmoción ha sido inmediata entre seguidores y colegas de profesión, que en las últimas horas han empezado a llenar las redes de mensajes de cariño hacia una vocalista cuyo timbre reconocerían al instante millones de personas, aunque muchas de ellas jamás hubieran reparado en su nombre.
La voz detrás de un himno de toda una generación

Si hay un motivo por el que la británica ocupa un lugar en la historia reciente del pop, es su participación en Party Rock Anthem, el pelotazo que LMFAO lanzó en 2011 y que se convirtió en un fenómeno planetario. La artista aportó su voz al puente y al pegadizo estribillo de un tema que reinó durante seis semanas consecutivas en el número uno de la lista Billboard Hot 100 y que, con su coreografía y su «shuffle», terminó bailándose en discotecas, gimnasios, bodas y anuncios de medio mundo. Aquella canción, omnipresente durante meses, fue la carta de presentación definitiva de la intérprete ante el gran público.
El éxito del tema catapultó a la vocalista a un escaparate internacional que pocos artistas alcanzan, aunque su rostro no siempre fuera tan conocido como su voz. Ese anonimato relativo, el de la cantante cuyo trabajo suena por todas partes mientras su nombre permanece en un segundo plano, ha convertido la noticia de su muerte en una de esas efemérides que golpean por sorpresa: la de descubrir, de golpe, quién estaba detrás de una melodía grabada a fuego en la memoria colectiva.
De ‘The X Factor’ a las Paradiso Girls y G.R.L.
Nacida en Inglaterra, la cantante dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo a través del talent show británico The X Factor, la cantera de la que han salido buena parte de las estrellas del pop anglosajón. De allí saltó a Paradiso Girls, formación con la que en 2009 firmó el tema Patron Tequila, junto a Lil Jon y Eve. Cuando aquel proyecto se disolvió, su carrera dio un nuevo giro decisivo al ser reclutada para G.R.L., el grupo femenino impulsado por la coreógrafa Robin Antin, creadora también de las Pussycat Dolls.
Con esa banda, la inglesa vivió otra etapa fértil: en 2014 publicaron un EP homónimo que incluía Ugly Heart, que se coló en el Top 20 del Reino Unido, y ese mismo año pusieron voz a Wild Wild Love, la colaboración con Pitbull que amplió todavía más su proyección comercial. En paralelo, la artista fue tejiendo una discreta trayectoria en solitario, con sencillos como I Wish I Wish (2011) o Hurricane (2016).
Una trayectoria marcada por la tragedia y una última reinvención
La historia de G.R.L. quedó atravesada por el dolor cuando una de sus integrantes originales, Simone Battle, se quitó la vida en 2014. El grupo le rindió homenaje a comienzos de 2015 con el tema Lighthouse, un mazazo que marcó para siempre a la formación y del que las supervivientes tardaron en reponerse. Que la muerte de Bennett vuelva a golpear a este círculo añade una capa de tristeza extra a un proyecto que ya conocía de cerca la pérdida.
En los últimos tiempos, la vocalista había emprendido una reinvención artística volcándose en el country, un terreno muy alejado del dance que la hizo famosa. El pasado febrero de 2026 compartió una versión del clásico These Boots Are Made for Walkin’ de Nancy Sinatra, señal de que seguía buscando nuevos caminos para su voz. En lo personal, deja un hijo fruto de su relación con el actor y bailarín Kenny Wormald, recordado por protagonizar el remake de Footloose estrenado en 2011. Su repentina marcha, a una edad tan temprana, deja huérfano de una de sus voces más reconocibles a un pop que, cada vez que suene aquel estribillo, tendrá un motivo más para recordarla.
