La «influencer» valenciana ha desatado la indignación en redes sociales tras compartir una publicación en TikTok que muchos han calificado de racista y ofensiva hacia la comunidad musulmana. A pesar de haber emitido un comunicado de disculpas, el revuelo no cesa, especialmente por su decisión de no dar explicaciones en Instagram.
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Violeta Mangriñán vuelve a protagonizar una de las polémicas más agrias de lo que va de año. La empresaria, que cuenta con una audiencia millonaria, se ha convertido en el centro de todas las miradas tras un desafortunado gesto en su cuenta de TikTok. El inicio del Ramadán, que este 2026 arrancó la noche del 17 de febrero, ha sido el escenario de un patinazo mediático que ha puesto en duda su sensibilidad cultural y respeto religioso.
Jamón y cerveza: la «felicitación» que indignó a las redes
El origen del conflicto reside en una publicación compartida por la valenciana en la que se «felicitaba» el mes sagrado del islam utilizando la imagen de un plato de jamón y un par de cervezas, elementos estrictamente prohibidos por la fe musulmana, especialmente durante el periodo de ayuno y reflexión espiritual.
La reacción de los internautas fue inmediata y demoledora. Los comentarios no tardaron en inundar sus perfiles, tildando su actitud de «poca vergüenza» y cuestionando su capacidad como referente público:
- «Nunca fue muy espabilada», rezaban algunos de los mensajes más duros.
- «Se está riendo de las personas musulmanas», denunciaban otros usuarios, mientras algunos aprovechaban para arremeter contra su relación personal: «Cada vez entiendo más que Fabio no le pida matrimonio».

Disculpas bajo sospecha y «guerra» de plataformas
Ante la magnitud del incendio, Violeta se vio obligada a publicar un comunicado tratando de apagar el fuego. «No tengo nada en contra de los musulmanes y su religión… las respeto todas», aseguraba la influencer, alegando que en ningún momento tuvo la intención de ofender. Sin embargo, sus palabras no han terminado de convencer a una parte de su audiencia, que considera el perdón como un ejercicio de gestión de daños más que de arrepentimiento real.
La polémica ha tomado un nuevo cariz al observar que Mangriñán solo ha compartido el comunicado en TikTok, evitando mencionar el asunto en su perfil de Instagram. Este movimiento ha sido interpretado por sus críticos como una estrategia para «esconder» la crisis de su plataforma principal, alimentando aún más la imagen de «incongruencia» que ella misma mencionaba al referirse a los insultos recibidos por privado.

