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La Oreja de Van Gogh se cuela en las habitaciones del Hospital Donostia con Amaia Montero al frente, días antes de sus dos Illunbe, y deja baquetas de regalo a los niños

Pedro Serrano González
5 min 42
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La semana que viene La Oreja de Van Gogh llenará dos veces la plaza de toros de Illunbe, en San Sebastián, que es como decir en su casa. Pero antes de eso, este viernes el grupo entero, con Amaia Montero a la cabeza, se ha presentado sin avisar en el Hospital de Donostia y ha ido entrando en las habitaciones de los niños ingresados. Nadie lo esperaba. No hubo escenario, ni entradas, ni prensa convocada: hubo un grupo de músicos apareciendo por la puerta de una planta de pediatría.

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Habitación por habitación, sin escenario

La visita no consistió en un acto protocolario en un salón del centro. Los componentes de la banda fueron entrando en las habitaciones de los pequeños que están ingresados, y ahí es donde se produjo la escena que describen quienes estaban delante: la sorpresa de los propios niños al verlos aparecer, pero sobre todo la de los padres y la de los trabajadores del hospital, muchos de ellos seguidores del grupo desde hace años. Nadie perdió la oportunidad de inmortalizar el momento y algunos se lanzaron directamente a cantar alguna de las canciones de la banda.

El grupo no regateó ni una sola foto ni una sola visita, y agradeció a su vez el recibimiento de los pacientes y del personal médico y de enfermería. Y no se fueron con las manos vacías: dejaron regalos a los chicos, entre ellos algunas baquetas para tocar la batería. El detalle de las baquetas dice más de la intención de la visita que cualquier comunicado: no es un obsequio de recuerdo, es un empujón para que un niño ingresado tenga algo que hacer con las manos cuando se marchen las cámaras.

La visita que emula la de Johnny Depp

Lo ocurrido este viernes tiene un antecedente muy concreto en el mismo hospital, y es lo que le da contexto: la banda ha emulado la visita que en su día hizo allí el actor Johnny Depp, que se convirtió en uno de los momentos más recordados del centro. Es decir, no es una ocurrencia improvisada de última hora, sino un gesto que sigue una estela conocida en San Sebastián y que en el hospital saben identificar perfectamente.

El efecto, según describen desde el propio centro, fue un subidón de energía para todos: para los niños que tratan de recuperarse en esas habitaciones, para las familias que llevan días o semanas acompañándoles y para un personal sanitario que estos meses no ha tenido demasiadas ocasiones de sonreír en el trabajo. En la comparación que se ha hecho allí mismo, el grupo funcionó «como si fueran el propio Olentzero», el personaje que en la tradición vasca reparte los regalos.

Dos Illunbe y un año que lo ha cambiado todo

La visita llega en un momento muy particular de la historia del grupo, y por eso tiene una lectura que va más allá de lo emotivo. Amaia Montero ha vuelto a La Oreja de Van Gogh después de años fuera, y ese regreso no ha sido ni tranquilo ni unánime. Este periódico ha seguido el proceso desde el principio: en mayo, ella misma tuvo que emitir un comunicado para zanjar los rumores sobre su continuidad, y días después plantó cara a los críticos en su vuelta a Madrid: «Intento estar al margen, sé quién soy».

Después vinieron el Movistar Arena con 15.000 personas, el pulso al debate vocal en Sevilla y hasta el beso con Xabi San Martín que incendió un concierto. Un año de titulares, de opiniones sobre su voz y de reproches en redes. Que la escala previa a los dos Illunbe haya sido una planta de pediatría, y no una alfombra ni un plató, cambia bastante el tono con el que el grupo llega a su ciudad.

Lo que viene la semana que viene

Los dos conciertos en la plaza de toros de Illunbe son el punto álgido de la temporada para la banda por una razón evidente: es San Sebastián, es su ciudad y es donde el escrutinio sobre el regreso de Amaia Montero se va a medir con más lupa que en ningún otro sitio. Doblar fecha en el coso donostiarra no es un dato menor: significa que la demanda ha desbordado un solo día.

De momento no se han detallado ni el repertorio ni si habrá invitados en esas dos noches, ni tampoco se ha explicado si la visita al hospital forma parte de alguna iniciativa más amplia del grupo o ha sido un gesto puntual de esta semana. Lo único cerrado es lo que ocurrió este viernes: una banda entrando en las habitaciones de un hospital infantil, unas cuantas canciones cantadas a media voz por los pasillos y unas baquetas que se han quedado allí.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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