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«¿Cómo sonrío? ¿Cómo hago?»: Carlos Baute confiesa en Telecinco lo que le cuesta cantar con Venezuela en 4.118 muertos y convierte sus 30 conciertos en una colecta

Pedro Serrano González
5 min 121
baute el show de paz

Hay preguntas que no tienen respuesta buena, y Carlos Baute lleva semanas dándole vueltas a una de ellas. La formuló este sábado en el plató de El show de Paz, en Telecinco, con una sinceridad que dejó el ambiente en suspenso: «¿Cómo sonrío? ¿Cómo hago?». El cantante venezolano arranca este verano una gira internacional que incluye más de treinta conciertos en España, y lo hace mientras su país de origen sigue contando muertos. Los terremotos que devastaron Venezuela a finales de junio han elevado esta misma madrugada su balance oficial a 4.118 fallecidos y cerca de 17.000 heridos. Subirse a un escenario a cantar canciones de amor en semejante contexto, admitió, se le hace cuesta arriba: «Es muy difícil salir a trabajar».

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El dilema del artista: cantar cuando el país llora

La confesión llegó en un momento inesperado de la tarde. Baute estaba repasando con Paz Padilla las fechas de su gira —una gira larga, ambiciosa, preparada desde hace meses— cuando el tono cambió y el cantante puso sobre la mesa lo que de verdad le pesa. Porque el calendario no entiende de catástrofes: los contratos estaban firmados, los recintos reservados y las entradas vendidas mucho antes de que la tierra temblara. Y ahí es donde aparece el conflicto que ningún manual del oficio resuelve: cómo se sale a hacer disfrutar a miles de personas cuando en casa hay familias enteras bajo los escombros.

«Para poder salir a cantar, que es mi trabajo. Yo dije: ¿cómo sonrío? ¿Cómo hago?», relató. No hay impostura en el planteamiento, ni ese victimismo de manual al que tantos recurren cuando les toca hablar de una desgracia lejana. Baute no habla de un país abstracto: habla del suyo, del que salió, del que sigue lleno de gente a la que conoce. Y la pregunta que se hace es exactamente la que se hace cualquier emigrante cuando la tragedia golpea al otro lado del océano y a él le toca seguir con su vida como si nada.

La respuesta: convertir cada concierto en una colecta

Lo interesante es que el cantante no se quedó en el lamento. Encontró una salida, y la explicó con una claridad que merece subrayarse: «Entonces le dimos la vuelta y en cada concierto vamos a hacer colaboraciones, porque la falta que hace en Venezuela para apoyar a toda la gente no es para ahorita, es para mucho tiempo». Es decir: la gira no se cancela, se resignifica. Cada una de esas más de treinta paradas por la geografía española servirá también para recaudar y canalizar ayuda hacia los damnificados.

Y en esa última frase está, probablemente, lo más lúcido de toda su intervención. «No es para ahorita, es para mucho tiempo». Cualquiera que haya seguido de cerca una catástrofe de esta magnitud sabe que el problema no es la primera semana, cuando el mundo entero mira y las donaciones se disparan; el problema llega después, cuando las cámaras se van, el hashtag se apaga y quedan miles de familias sin casa, sin colegio y sin hospital durante años. Baute lo ha entendido y por eso ha optado por un compromiso sostenido en el tiempo en lugar de un gesto simbólico de un día. La solidaridad como maratón, no como sprint.

La cámara oculta que precedió a la confesión

El contraste de la tarde fue brutal, porque antes de esa conversación el programa había ofrecido justo lo contrario: una carcajada. Carlos Baute se disfrazó de guardia de seguridad para sorprender con una cámara oculta a María Fernanda, una de sus seguidoras más incondicionales, que acudió al plató creyendo que iba a conocer únicamente a Paz Padilla. La escena, emitida esta misma tarde, terminó con el cantante quitándose el disfraz y con la fan desbordada: «No me lo esperaba para nada. Vine a conocerte y conocí a Carlos Baute», le confesó a la presentadora, antes de revelar el detalle que dio la puntilla emocional al momento: ‘Colgando en tus manos’, el mayor éxito del artista, fue la canción de su boda.

Ese vaivén —de la broma a la herida en cuestión de minutos— resume bastante bien el terreno en el que se mueve el intérprete estos días. Sigue siendo el hombre de las canciones que suenan en las bodas de media España, el que llena recintos y firma discos; pero es también un venezolano al que le preguntan por su país y no puede responder con una frase hecha. Nuestro archivo lo recuerda: hace apenas unas semanas fue noticia por un accidente de surf a pocas horas de arrancar la gira, un contratiempo que ahora parece una anécdota menor comparado con lo que se le vino encima después.

Su testimonio se suma al de otros rostros conocidos que han reaccionado a la catástrofe de los seísmos, desde Ivonne Reyes —también venezolana— hasta Cristiano Ronaldo, que emocionó al mundo con su promesa a Andrés, el niño que perdió a toda su familia y una pierna bajo los escombros. La diferencia, en el caso de Baute, es que a él le toca hacerlo cada noche, delante de miles de personas que han pagado por escucharle cantar sobre el amor. Y ha decidido que la manera de sostener esa contradicción es no fingir que no existe: contarla, y convertir el escenario en algo más que un escenario.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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