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Rosalía cobra 1,3 millones de euros de Netflix en Sevilla y siembra la polémica con su desplante

Pedro Serrano González
5 min 380
Rosalía cobra 1,3 millones de euros de Netflix en Sevilla y siembra la polémica con su desplante

La estrella musical Rosalía se ha convertido en el centro de todas las miradas tras desvelarse los entresijos financieros y las tensiones contractuales de su última y espectacular aparición pública en Sevilla. La artista catalana fue el indiscutible reclamo internacional del macroevento de promoción organizado por el gigante audiovisual Netflix para presentar la nueva temporada de la serie Berlín, el exitoso spin-off de La Casa de Papel. Sin embargo, tras el deslumbrante despliegue de bengalas sobre las aguas del río Guadalquivir, han salido a la luz los detalles de una durísima negociación económica que evidencia la fría relación que la cantante mantiene actualmente con la famosa plataforma de streaming.

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Un caché estratosférico por un concierto exprés

Los datos económicos que rodearon la breve actuación de la intérprete de Motomami han causado un auténtico impacto en el sector de la gestión cultural. Según han confirmado fuentes de total solvencia cercanas al equipo de producción, Rosalía percibió la astronómica cantidad de 1,3 millones de euros por su intervención en la capital andaluza. La intervención musical se limitó a la interpretación de tan solo dos canciones tituladas Reliquia y La Perla, lo que sitúa la tarifa real de la cantante en unos 650.000 euros por cada tema interpretado sobre el escenario flotante.

El proceso de contratación estuvo lejos de ser fluido y requirió de intensas jornadas de estira y afloja entre los representantes de la diva y los ejecutivos de la multinacional estadounidense. Inicialmente, la empresa de entretenimiento puso sobre la mesa una propuesta económica sensiblemente inferior, pero la firme postura del entorno de la catalana obligó a la compañía a claudicar y rascarse el bolsillo de forma histórica para asegurar su presencia en la alfombra roja.

El rechazo a una oferta de millón y medio de euros

Las revelaciones sobre las negociaciones secretas van más allá e ilustran el nivel de independencia del que goza la compositora respecto a los dictados de las grandes corporaciones. Con el objetivo de rentabilizar al máximo el millonario despliegue promocional en la ciudad hispalense, los directivos de Netflix llegaron a tentar a Rosalía con un cheque de 1,5 millones de euros. La única condición impuesta por la plataforma era que la artista extendiera unos minutos su directo e incluyera algunos éxitos adicionales en su repertorio de la noche.

Para sorpresa de los organizadores, la cantante rechazó tajantemente la suculenta ampliación contractual. La intérprete prefirió de forma deliberada ejecutar un show minimalista y de formato muy reducido, plantándose en los dos temas previamente pactados y cerrando su asignación definitiva en los citados 1,3 millones de euros. Esta decisión no solo redujo el impacto del festival musical que esperaba la organización, sino que evidenció una preocupante rigidez profesional que tensionó notablemente los ánimos entre bastidores durante toda la jornada nupcial.

Un desplante digital que evidencia la ruptura profesional

La confirmación de que la relación entre Rosalía y la marca de streaming pasa por un momento de extrema frialdad se escenificó en el universo digital tras la conclusión del espectáculo. La artista recurrió a su perfil oficial de Instagram, donde acumula más de 28 millones de seguidores, para compartir un extenso carrete de fotografías y vídeos domésticos sobre su estancia andaluza.

Los analistas de la crónica social no tardaron en advertir un detalle verdaderamente flagrante: en ninguna de sus publicaciones o dedicatorias interactivas se hacía la más mínima mención, etiqueta o agradecimiento explícito a Netflix como entidad organizadora y financiadora del evento. La de Sant Esteve Sesrovires concentró toda su efusividad en ensalzar a la ciudad del Guadalquivir, publicando un escueto pero rotundo «Gracias Sevilla fue una noche perfecta», obviando de manera sistemática cualquier vinculación corporativa con la promoción de la ficción de ladrones de la que se suponía que formaba parte.

Los intereses de la cantante en la competencia directa de HBO

Este distanciamiento institucional de la factoría de la n roja encuentra una explicación lógica si se analiza el mapa de alianzas estratégicas que la compositora mantiene vigentes en el mercado de la televisión internacional. Actualmente, los intereses interpretativos y comerciales de Rosalía caminan de la mano de HBO, la competencia directa y más feroz del gigante del streaming en la batalla por los suscriptores.

La catalana acaba de formalizar su flamante debut cinematográfico dentro de la aclamada tercera temporada de la serie estadounidense Euphoria, un proyecto de enorme repercusión juvenil capitaneado por la actriz Zendaya. La crítica especializada ha elogiado notablemente la soltura de la española manejando el spanglish en sus tramas nupciales, lo que ha estrechado sus vínculos de fidelidad corporativa con el grupo Warner. Bajo este escenario de exclusividad fáctica, su concierto exprés en Sevilla se interpreta ahora como una mera transacción económica mercantilista muy lucrativa, desprovista de cualquier compromiso de fidelidad hacia una plataforma que se ha tenido que conformar con diez minutos de música a precio de oro.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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