Andalucía dice adiós a uno de los grandes artífices de su memoria audiovisual. Juan Lebrón ha muerto este lunes a los 73 años tras un proceso de cáncer que había ido compartiendo con sus seguidores en redes sociales. Natural de Antequera, en la provincia de Málaga, su nombre queda ligado para siempre a tres títulos que trascendieron la pantalla para instalarse en el imaginario colectivo de toda una región: Sevillanas, Semana Santa y Flamenco, tres producciones que él mismo impulsó y que hoy siguen citándose como referencia de cómo llevar la cultura popular andaluza al gran formato.
Te recomendamos

Borja Thyssen, en paradero desconocido para la justicia de Andorra: un banco le reclama una deuda de 5 millones que nadie logra notificarle

EXCLUSIVA: Kiko Rivera abandona Instagram y desactiva el canal por el que informaba de su ictus

Última Hora: Kiko Rivera reaparece de la mano de Lola García tras el alta por su segundo ictus

EXCLUSIVA: Telecinco se va de vacaciones y deja «tirados» a sus trabajadores: pocos saben si siguen, ni siquiera Joaquín Prat sabe a qué programa vuelve
El adiós a la voz visual de la Andalucía del siglo XX
La noticia de la muerte de Juan Lebrón se conoció este lunes y provocó una reacción inmediata entre quienes durante décadas convivieron con su obra en la televisión y el cine. El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, fue de los primeros en despedirse de él públicamente, en un mensaje en X en el que resumía el peso de su legado: «Se marcha @JuanLebronSpain y con él parte de la memoria de la Sevilla del siglo XX a color. Una obra incontestable como legado eterno». Sanz quiso además recordar el arranque de la que muchos consideran su obra más popular: «Para siempre quedará este arranque de su obra maestra que nos marcó a todos y que comienza así: ‘Estamos en Sevilla, y es Semana Santa'». El regidor cerró su mensaje con un escueto y sentido «DEP».
Se marcha @JuanLebronSpain y con él parte de la memoria de la Sevilla del siglo XX a color. Una obra incontestable como legado eterno.
— José Luis Sanz (@jlsanzalcalde) August 3, 2026
Para siempre quedará este arranque de su obra maestra que nos marcó a todos y que comienza así: “Estamos en Sevilla, y es Semana Santa”
DEP. pic.twitter.com/5bHSRAPxRb
A ese homenaje se sumó la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, que destacó la dimensión de su trabajo como embajador de la identidad andaluza fuera de sus fronteras: «supo llevar la cultura andaluza a la gran pantalla con títulos imprescindibles como ‘Semana Santa’, ‘Sevillanas’ y ‘Flamenco'». Del Pozo trasladó además su pésame a la familia y amigos del productor. El propio Lebrón había hecho pública su enfermedad tiempo atrás, compartiendo con su comunidad en redes el proceso de un cáncer contra el que llevaba tiempo luchando, lo que hizo que la noticia de su fallecimiento, aunque temida, no dejara de sacudir a quienes seguían de cerca su evolución.
Una filmografía que llevó el imaginario andaluz al mundo
El grueso de la carrera de Juan Lebrón se construyó en el ámbito audiovisual, como productor de películas y documentales centrados en Andalucía, sus tradiciones y su cultura popular. Su trabajo más reconocido internacionalmente es Sevillanas, dirigida por Carlos Saura, una producción que no se quedó en un éxito local: se alzó con la Rose d’Or y la Rosa de Plata en el Festival de la Rose d’Or de Montreux, en Suiza, uno de los certámenes de referencia en el panorama televisivo europeo, y llegó a ser finalista en los Premios Emmy de la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión de Estados Unidos, un reconocimiento poco habitual para una producción centrada en el baile y la tradición andaluza.

Junto a ese título, Lebrón impulsó Semana Santa, con dirección de Manuel Gutiérrez Aragón, la pieza que el propio alcalde de Sevilla señalaba este lunes como su «obra maestra» y que durante años se convirtió en una cita casi ritual en la programación de la época de Pascua, retratando con detalle la Sevilla procesional. Completa este tríptico Flamenco, otro título con el que Lebrón siguió el mismo camino de poner cámara y producción al servicio de una de las señas de identidad más reconocibles de Andalucía. Tres producciones que, vistas en conjunto, dibujan la trayectoria de un productor empeñado en que la cultura popular andaluza tuviera el tratamiento audiovisual de una gran producción, y no el de un simple reportaje costumbrista.
De ‘El hombre y la Tierra’ a ‘Verano azul’: una carrera que empezó detrás de las cámaras

Antes de convertirse en productor de referencia del imaginario andaluz, Juan Lebrón se curtió como parte del equipo de cámaras de una de las series documentales más importantes de la televisión española: El hombre y la Tierra, creada y dirigida por el naturalista Félix Rodríguez de la Fuente. Aquel programa, que marcó a generaciones de espectadores con su forma de acercar la naturaleza a la audiencia, supuso una escuela de oficio para muchos de los profesionales que después definirían la televisión española de las décadas siguientes, y Lebrón fue uno de esos nombres que aprendieron el trabajo de cámara en el terreno, siguiendo la fauna y los paisajes que Rodríguez de la Fuente narraba.
Ese recorrido lo llevó también a participar en el rodaje de Verano azul, la serie dirigida por Antonio Mercero que sigue siendo, décadas después de su estreno, una de las producciones más recordadas de la televisión pública española, con una huella generacional que trasciende a quienes la vivieron en directo. Ese bagaje, construido a pie de rodaje en dos de los títulos más influyentes de la televisión española del siglo XX, explica en parte el salto posterior de Lebrón a la producción propia, y el cuidado con el que después trató el material andaluz en ‘Sevillanas’, ‘Semana Santa’ y ‘Flamenco’. El impacto de su muerte se ha notado con especial intensidad en Sevilla, donde varios medios locales han dedicado piezas personales a su figura, recordando cómo sus producciones marcaron las tardes de infancia de varias generaciones de sevillanos que crecieron viendo en televisión la Semana Santa y las sevillanas que él ayudó a inmortalizar.
