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Corazón

Gabriela Guillén, más tranquila tras el susto de ayer jueves, afronta su recuperación arropada por su madre, que se ha instalado con ella en Madrid

Pedro Serrano González
5 min 10
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Gabriela Guillén afronta en casa y acompañada por su madre las horas posteriores a su paso por urgencias. La madre del hijo de Bertín Osborne, que el jueves por la tarde salió de su domicilio en ambulancia rumbo al hospital Gregorio Marañón, está ahora «más tranquila, mejor», según su entorno, y cuenta con el apoyo de su madre, que lleva una temporada viviendo con ella en Madrid.

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Su madre, a su lado en Madrid

Gabriela Guillén no está sola en este trance. Su madre se ha instalado con ella en Madrid desde hace una temporada y se ha convertido en su gran apoyo, el refugio al que se agarra mientras intenta que su hijo, al que su entorno describe como su mayor apoyo, no tenga que vivir de cerca situaciones como la del jueves. A su lado, según las personas que la conocen, se siente no solo más segura, sino muy protegida. «Sin duda, su mejor medicina», resumen quienes siguen de cerca su día a día, que la describen ahora «más tranquila, mejor» y luchando por solucionar todos los problemas que la vida le ha ido poniendo encima en los últimos meses.

Lo que ha trascendido este viernes apunta a que la ambulancia acudió a su domicilio por una cuestión de salud y que no es la primera vez que le ocurre. Durante su embarazo ya tuvo que ser ingresada en diferentes momentos, y esa trayectoria explica, según su entorno, que ahora se actúe con rapidez en cuanto sufre un episodio nuevo. Los detalles clínicos son privados y solo ella podría confirmarlos: no ha trascendido ningún parte médico ni un diagnóstico, y ella misma se ha limitado a decir que está estable. La presencia de la Policía antes que la de los sanitarios tampoco sería extraordinaria, porque es habitual que los agentes se personen primero cuando se llama al 112.

Tres horas en urgencias y una carta certificada

Las imágenes emitidas en televisión marcaron la tarde del jueves. Alrededor de las 15:10 horas, dos agentes de la Policía Nacional llegaron al edificio en el que reside. A las 15:45 horas entraron dos sanitarios y, sobre las 16:15 horas, Gabriela salió acompañada por ambos hacia la ambulancia. «Cabizbaja y aturdida, la empresaria necesita ayuda para caminar. La sanitaria le da la mano y le guía hasta la ambulancia», relataba la narración de esas imágenes. Fueron alrededor de tres horas fuera de casa, y a su regreso llevaba todavía en la muñeca la pulsera identificativa del hospital y el informe médico en la mano. No quiso hacer declaraciones a la prensa que la esperaba y se refugió en su vivienda.

Ese mismo día, según confirmó al programa una persona de su entorno cercano, Gabriela había recibido una carta certificada poco antes de que la Policía se desplazara hasta su casa. «Sabemos por su entorno, que nos lo confirma, que la recibe. Pocas horas después acaba en urgencias», explicaron en plató. El contenido de ese envío sigue sin conocerse. La periodista Isabel Rábago planteó su duda en directo. «Algo ha ocurrido lo suficientemente grave para que llames a la Policía y luego la ambulancia, no al 112 directamente». La información del programa apunta a que lo ocurrido estaría relacionado con su ámbito profesional y no con una cuestión sentimental o familiar.

«Está estable y quiere descansar»

Aunque evitó a los medios en la puerta, Gabriela sí habló después por teléfono con el equipo del programa para contar cómo se encontraba. Sus palabras fueron escuetas. «Sigue con el susto en el cuerpo, dice que está estable y que quiere descansar». También habría señalado que su hijo se encuentra bien, y dejó claro que no quería ofrecer más información sobre el episodio. El programa subrayó «el hilo de voz con el que dice que está estable, que su hijo está bien y que quiere descansar y no dar más detalles».

El episodio llega en plena acumulación de disgustos. En los últimos días estaba muy disgustada por la manera en la que se refirió a ella Bertín Osborne, cuando dijo que no creía haberle dicho que era el amor de su vida y negó saber que en el pasado tuvo una relación con Cristiano Ronaldo. Aquellas palabras sirvieron para que muchos detractores la tildaran de mentirosa y montajista, y le dolieron de especial manera, aunque después habló con el cantante y aclararon la situación. A eso se suma el frente profesional por el cierre de su clínica estética, con una socia que no quiere responsabilizarse de su parte de la deuda.

Ese frente profesional arrancó en primavera, coincidiendo con su regreso de Honduras, cuando tuvo que afrontar el cierre del negocio y explicó que había pagos pendientes que no se habían podido abonar. Esa quiebra fue la que llevó a Gabriela a perder su clínica estética en Madrid y heredar una deuda de 60.000 euros, y la tarde del jueves quedó recogida en la salida de su casa sostenida por dos sanitarios camino del hospital, una tarde que terminó con ella de vuelta en casa horas después, con su madre como principal sostén.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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