Alfonso Basterra, condenado a 18 años de prisión por el asesinato de su hija Asunta Basterra, habría vuelto a pedir un permiso penitenciario para salir temporalmente de la cárcel de Topas, en Salamanca. La solicitud llega mientras su novela sigue a la venta y sin que haya pisado nunca la calle desde que ingresó en prisión.
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Una solicitud pendiente de evaluación en Topas
Fuentes de la Fiscalía Provincial de Salamanca entienden que se ha presentado una nueva petición de permiso penitenciario, aunque todavía está pendiente de evaluación por parte de la Administración penitenciaria. La Audiencia Provincial de Salamanca, por su parte, asegura que no ha recibido ninguna nueva resolución relacionada con Basterra. La petición está, por tanto, en su primera fase: el centro penitenciario de Topas es el que debe decidir en primer término si concede o deniega el permiso, o si lo autoriza con determinadas condiciones. El condenado nunca ha salido de la cárcel desde que ingresó en prisión provisional el 27 de septiembre de 2013, dos días después de ser detenido, y acumula ya casi 13 años privado de libertad.

Solo si alguna de las partes no está conforme con lo que decida Topas puede intervenir el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria. Basterra puede recurrir si se le deniega o si no está de acuerdo con las condiciones, y también puede hacerlo la Fiscalía si considera que un permiso concedido no debería haberse autorizado. Los permisos ordinarios no son automáticos: los internos en segundo o tercer grado pueden acceder a ellos si han cumplido al menos una cuarta parte de la condena, no observan mala conducta y cuentan con el informe del Equipo Técnico, pero además se analizan el riesgo de quebrantamiento, la posibilidad de reincidencia y la repercusión en su programa de tratamiento. Cuando el permiso supera los dos días, debe intervenir el juzgado, y en los primeros pueden fijarse medidas de control como el acompañamiento familiar, la presentación en comisaría o restricciones sobre determinados lugares.
‘Cito’, la novela que escribió en prisión y dedicó a Asunta

La nueva petición coincide con que su libro sigue a la venta. En Teixeiro, Basterra escribió ‘Cito’, una novela ambientada en la España rural que publicó con la editorial Vitruvio y que dedicó a Asunta. La obra no gira sobre el crimen ni sobre su experiencia en prisión y, según diversas fuentes, sirvió también como punto de partida para su contacto epistolar con una mujer de Salamanca con la que inició una relación sentimental. Desde hace tiempo estaría preparando una segunda novela. Durante más de una década en Teixeiro llevó una vida marcada por el aislamiento: tenía pocas visitas, apenas se relacionaba con otros internos, trabajaba en la biblioteca y participaba en actividades literarias escribiendo relatos.
En Topas permanece en un módulo de respeto, participa en labores de limpieza, acude al gimnasio y al taller de hilo y dispone de habitación propia. Algunos compañeros de prisión han cuestionado sus intenciones con esa relación y hablan de «conveniencia», una valoración que no ha sido acreditada de forma independiente. Basterra continúa sin asumir responsabilidad por la muerte de su hija y mantiene su versión de los hechos, negando haberla asesinado.
El permiso de cuatro días que nunca llegó a disfrutar
El intento anterior se frustró en mayo. La Junta de Tratamiento de Topas se había opuesto a un permiso ordinario de cuatro días por ocho votos frente a uno, pero Basterra recurrió y el 24 de marzo un juez de vigilancia penitenciaria estimó su recurso y autorizó la salida. La Fiscalía recurrió esa decisión y la Audiencia Provincial de Salamanca le dio la razón el 8 de mayo. El tribunal consideró la salida «prematura e injustificada» y tuvo en cuenta la «extrema gravedad» del delito, el tiempo que todavía restaba de condena y la «falta absoluta de asunción de responsabilidad» derivada de su negación persistente de los hechos. Uno de los motivos que alegó para pedir aquellos cuatro días era poder encontrarse con la mujer de Salamanca.
En marzo el juez le autorizó aquel primer permiso y en mayo la Audiencia de Salamanca lo revocó; antes le habían denegado un permiso de fin de semana en 2018 y el tercer grado en dos ocasiones. Cumple la pena que le impuso en noviembre de 2015 la Audiencia Provincial de A Coruña, confirmada por el Tribunal Supremo, por el asesinato de Asunta, de 12 años, cuyo cuerpo apareció en septiembre de 2013 en una pista forestal de Teo. Rosario Porto, condenada a la misma pena, se quitó la vida en prisión en 2020.
