La paz entre Gloria Camila Ortega y Manuel Cortés ha saltado por los aires de forma definitiva. Tras la demoledora intervención del hijo de Raquel Bollo en el programa ¡De Viernes!, donde desveló una supuesta relación de siete años y acusó a la joven de haber sido desleal a sus parejas, la hija de José Ortega Cano ha decidido mover ficha en el terreno legal para proteger su imagen pública.
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Análisis jurídico de una intervención explosiva
Según ha adelantado en exclusiva La Opinión de Almería, Gloria Camila no ha interpuesto una querella de forma inmediata, sino que ha instado a su equipo legal a realizar un examen exhaustivo de la participación de Manuel Cortés en el espacio de Telecinco. El objetivo de este análisis es determinar si las declaraciones del artista contienen elementos suficientes para iniciar una acción judicial por vulneración de su derecho al honor y a la intimidad.
La hija de «la más grande» se muestra especialmente cauta pero firme. Sus abogados tienen ahora la misión de desgranar cada frase del relato de Cortés, quien aseguró que Gloria le fue infiel a casi todos sus novios con él y que se sintió «dejado a los pies de los caballos» por la joven en los medios de comunicación. Si los letrados consideran que estas afirmaciones lesionan la dignidad de la colaboradora o airean aspectos de su vida privada que no deberían haber salido a la luz, el siguiente paso será la formalización de la querella.
El detonante: Siete años de secretos y deslealtades
La mecha que ha encendido esta respuesta legal fue la entrevista concedida por Manuel Cortés a Santi Acosta y Bea Archidona. En ella, el cantante rompió un silencio de años para confesar una «amistad especial» con Gloria Camila que, según su versión, se solapó con las relaciones oficiales de ella durante más de siete años. Cortés llegó a afirmar que la joven fue infiel incluso a Kiko Jiménez con él, una acusación que Gloria Camila considera una invasión intolerable de su esfera privada.
A este escenario se suma la presión mediática del programa Fiesta, donde se han aportado nuevos datos sobre un supuesto «tercer hombre» —un profesional de la seguridad— que también habría estado involucrado con la joven en el mismo marco temporal que Manuel y su actual pareja, Álvaro García. Ante este cúmulo de informaciones, Gloria Camila ha preferido que sea la justicia, y no los platós, quien marque el límite de lo que se puede decir sobre ella.
La protección de la intimidad como prioridad
La decisión de instar al análisis legal busca frenar lo que la colaboradora entiende como una campaña de desprestigio basada en su pasado sentimental. Gloria Camila siempre ha mantenido una postura de defensa férrea de su honor, y este movimiento es un aviso a navegantes: no permitirá que se lucren con detalles de su intimidad que ella considera falsos o distorsionados.
Mientras el equipo jurídico estudia las cintas del programa, el entorno de Manuel Cortés permanece a la expectativa. El cantante defendió su derecho a contar su verdad tras sentirse ninguneado por Gloria en televisión, pero ahora esa «verdad» será sometida al filtro de la ley para comprobar si ha traspasado la delgada línea roja que protege la privacidad de los personajes públicos.
