Miriam Díaz-Aroca ha pasado el verano entre el texto de su próxima obra y los cuidados a su madre. La actriz y presentadora ha reaparecido este lunes en la presentación de la temporada 26/27 de Pentación en el Teatro La Latina, en pleno centro de la capital, y, preguntada por ella, ha hablado sin rodeos del alzhéimer que padece. «Mamá está muy mayor y está con su alzheimer y no es nada fácil el proceso, pero estamos entrenando mucho emocionalmente para poder acompañarla».
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Una agenda que gira alrededor de su madre
La conversación de Díaz-Aroca con la prensa empezó por el descanso. La actriz contó que había tenido un verano «muy tranquilita» y resumió en una frase en qué se le habían ido los meses. «He estado estudiando mucho, muchas cunetas y mucha gloria, y cuidando mucho a mamá». Cuando le preguntaron cómo estaba su madre, Díaz-Aroca no esquivó el diagnóstico ni suavizó el momento que atraviesa la familia. A la pregunta de si la mejor medicina era la compañía, respondió. «Sí, estar con sus hijas». Y la actriz explicó cómo se han organizado las hermanas para que nada quede por encima de ella. «Digamos que nuestra agenda está centrada en ella y luego arreglamos la agenda en función de sus necesidades». Su trabajo, sus ensayos y sus viajes se encajan después.

Lo más duro, según relató Díaz-Aroca, llegó al principio, cuando todavía pensaba que podría con todo sola. «Al principio crees que puedes, pero empiezas con la negación de que no te puedes creer que tu mamá deje de ser esa mamá», confesó. «Y entonces cuesta mucho entrenar que tiene una discapacidad». Preguntada por si le cuesta ponerlo en palabras, lo negó de inmediato. «No, no, forma parte de mi vida y es una parte vital de mi vida, mi madre».
«Te desgastas emocionalmente y te rompes»
La actriz aprovechó el foco para dirigirse a quienes están en su misma situación. «Lo juro que yo invito a la gente a que pida ayuda», dijo. En su casa lo hicieron. «Nosotros hemos tenido ayuda para que nos puedan asesorar en cómo afrontar y enfrentar todo el proceso que nunca sabes cómo va a ser, porque si no es una locura, te desgastas emocionalmente y te rompes». Su receta tiene cuatro ingredientes y los enumeró sin titubear. «La aceptación, el entrenamiento con profesionales y luego con muchísima paciencia y muchísimo amor del bueno, incluso en los peores momentos».
Puso el acento en quienes cuidan. «Es supervivencia sobre todo de los cuidadores», advirtió. «Los cuidadores, como no te cuiden y como no te orientes realmente, que tengas herramientas de profesionales, te puedes hundir, te puedes hundir porque mentalmente es un desgaste gigantesco, porque como no tienen conciencia de tiempo y de espacio, da igual la noche, el día». Por eso, añadió, «hay que entrenar mucho, distanciarte», y matizó. «Eso no quiere decir no querer distanciarte para que no te arrase todo el proceso».
La palabra que nunca le dijeron
Hubo un detalle íntimo que la familia ha cuidado desde el primer día: a su madre nunca le pronunciaron el nombre de la enfermedad. Díaz-Aroca explicó que en casa hablaban de despiste. «Antes tenía mucho cuidado, decía que mamá, bueno, estaba un poquito despistada». El motivo es que su madre, a ratos, vuelve. «Se conecta de vez en cuando, pero no sé cuándo, y me molestaría mucho, me afectaría mucho que justo el día de la conexión ella escuche lo que la pasa y la palabra alzheimer». Hoy, reconoce, esa precaución ya no hace tanta falta, «porque ella ya no sabe».
Aunque no siempre la reconozca, Díaz-Aroca está convencida de que el afecto le llega. «Ellas sienten el cariño, la atención, el cuidado, eso sí». Y cerró con un retrato de las mujeres de su familia y de la fortaleza física que conserva su madre, a punto de cumplir años. «Somos las Aroca, somos una generación de mujeres muy fuertes, muy potentes, de muy longevas. Mamá va a tener 93 años y es autónoma por ella misma, pero ya no sabe dónde está».
De vuelta al escenario con ‘Las cunetas de la gloria’

Todo eso lo compagina con el estreno de ‘Las cunetas de la gloria’, la comedia de Santiago Escalante que protagoniza junto a Carlos Cabra y Alejandro Armario. «Es una de las pocas obras donde son y por y para la profesión, todo lo que lo pasamos delante de las cámaras, en el escenario, todo lo mal que lo pasamos y que no se cuenta», defendió. La función arranca el 16 de octubre en el auditorio municipal de Rota, sigue por Jerez y Sevilla y llegará a la capital, al Teatro Bellas Artes, desde el 18 de enero de 2027. En ella da vida a una actriz veterana que repasa su carrera mientras prepara sus memorias.
El papel le llega con una trayectoria que arrancó en la televisión de los ochenta, en ‘Un, dos, tres… responda otra vez‘ y ‘Cajón desastre’, y siguió en el cine con ‘Belle Époque‘ y ‘Tacones lejanos‘, de Pedro Almodóvar. En abril figuraba entre las invitadas de Henar Álvarez en su programa de las noches de La 1.
