Andy Morales ha roto el silencio en el programa ‘Ex, la vida después’ para confirmar que su relación con Lucas González fue un simulacro profesional durante dos décadas. En una charla con Ana Milán, el gaditano revela que la amistad murió tras el primer disco y detalla episodios de agresividad y control económico que dinamitaron el dúo.
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El fin de la amistad en ‘Son de amores’

La confesión más demoledora de Andy sitúa el fin de su vínculo personal en el origen mismo de su éxito. Según el cantante, la relación se fracturó al grabar su primer trabajo. «Yo recuerdo tener amistad con Lucas hasta que grabamos el primer disco, hasta ahí, en ‘Son de amores'», sentenció el artista, señalando que los problemas empezaron cuando la autoría de los temas generó los primeros roces éticos. Morales afirma que él montaba las canciones, pero Lucas se adjudicaba partes que no le correspondían.
A pesar de la imagen de «hermanos» que proyectaron durante veinte años, Andy admite que desde 2007 necesitó ayuda profesional para gestionar la rabia y el silencio. «He permitido muchas cosas. En 2007, empecé a ir al psicólogo y le conté toda mi vida y con rabia, y me dijo que tenía la culpa de lo que estaba pasando». El cantante lamenta no haber marcado límites antes por miedo a romper la estructura del grupo.
Pánico en los escenarios y tensión física
La convivencia se volvió tan tóxica que Andy confiesa haber sufrido ataques de ansiedad antes de subir a cantar, temiendo que la tensión terminara en una pelea sobre las tablas. El punto crítico ocurrió en Badajoz, donde el enfrentamiento estuvo a punto de llegar a las manos. «Fue muy fuerte. Ahí yo noté que eso se había roto, porque isofacto él me pidió disculpas y yo le dije: ‘Ni me toques, ni me llames hermano’ porque esto yo no se lo haría a un amigo», relata con crudeza.
Este distanciamiento es tan radical que Andy ha solicitado no compartir ni siquiera el círculo de amistades en Cádiz. «Si se mete en algún sitio en Cádiz, se puede llevar un susto. Ahora no le protegería, es su problema», advirtió, dejando claro que ya no siente la obligación de velar por quien fue su socio.
El control de «la empresa» y el adiós a Sony
Morales describe una jerarquía donde él se sentía anulado profesionalmente. «Él era la empresa», afirma, explicando que incluso fueron expulsados de la discográfica Sony porque Lucas se negaba a grabar las composiciones de Andy. Esta lucha de egos llegó al extremo de que el cantante abandonó rodajes de videoclips por peleas constantes, motivo por el cual no aparece en los minutos finales de algunas piezas visuales del dúo.
Aunque reconoce que Lucas le ayudó económicamente en momentos de mala gestión personal, Andy subraya que hay muchas composiciones propias que nunca ha llegado a cobrar. Tras el último concierto del 10 de octubre de 2025, el artista asegura sentirse liberado de un luto profesional que compara con una ruptura de pareja. «Ya me da igual, estoy cansado. Ahora puedo ser yo, para bien y para mal», concluyó.
