La Asociación Española de Comunicación Científica (AEC2) ha enviado una durísima carta a la cúpula de Atresmedia y a la dirección de El Hormiguero tras la entrevista al futbolista Marcos Llorente, exigiendo una corrección pública en pleno prime time por haber difundido teorías negacionistas sin base médica sobre el Cáncer de piel y el uso de protectores solares.
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El ecosistema televisivo español ha vuelto a encender las alarmas de las autoridades sanitarias por culpa de la alarmante ligereza con la que se tratan los asuntos de salud pública en los formatos de máxima audiencia. El centrocampista del Atlético de Madrid, que a sus 31 años se ha convertido en un habitual difusor de pseudoterapias alternativas en sus perfiles digitales, acudió al plató de Pablo Motos para cuestionar abiertamente los consensos de la oncología moderna, desatando una oleada de indignación entre el colectivo médico y de investigadores.
La gravedad de la situación radica en el enorme altavoz mediático que posee el espacio estrella de Antena 3, cuya responsabilidad social quedó completamente desdibujada durante la emisión de la citada noche. El deportista madrileño no dudó en utilizar la plataforma para poner en duda la relación directa entre la radiación ultravioleta y las patologías cutáneas malignas, desaconsejando de manera explícita el uso de cremas de protección solar bajo la peregrina teoría de que exponerse al sol desde el amanecer «prepara la piel y el cuerpo». Una afirmación temeraria que el programa permitió colocar al mismo nivel que las evidencias científicas contrastadas.
La comunidad científica retrata la tibieza de Pablo Motos
La reacción de la AEC2 ha sido inmediata y contundente, registrando una queja formal que sitúa al presentador y a la cadena en una posición muy comprometida. En la misiva, el colectivo lamenta de forma explícita que la dirección de El Hormiguero equiparase las opiniones indocumentadas de un futbolista con los estudios rigurosos de la dermatología, convirtiendo la salud de los espectadores en un peligroso debate de barra de bar. «Esas enormes audiencias también conllevan una gran responsabilidad, que, a juicio de la Asociación Española de Comunicación Científica, no fue ejercida», reza el texto.
Si bien la asociación valora que el comunicador valenciano introdujera tímidamente algunas objeciones durante la entrevista —recordando en directo que «el daño solar es acumulativo y el 90% de los cánceres de piel vienen por los 20 años de sol de la persona»—, los expertos consideran que esa puntualización fue del todo insuficiente. El formato no realizó ninguna aclaración categórica posterior, permitiendo que el mensaje antivacunas y negacionista del sol calara de forma orgánica en la audiencia, legitimado por la condición física de un deportista de élite.
El rastro de la irresponsabilidad en el sector audiovisual
Esta no es la primera vez que las ocurrencias del jugador del Atlético de Madrid causan estragos en el sector de las redes sociales y el entretenimiento. En los últimos meses, el centrocampista ya había puesto de moda la cuestionable práctica de utilizar gafas con cristales amarillos en interiores durante el día, justificando de forma errónea que la luz solar directa debe impactar constantemente en los ojos y la piel. Aquella teoría terminó siendo replicada sin ningún filtro crítico por rostros habituales de los realities de Mediaset como Marieta o Suso, evidenciando el efecto dominó que provocan estas conductas irresponsables cuando saltan a la televisión.
Por todo ello, la comunidad científica ha exigido formalmente a Atresmedia una rectificación clara, explícita y ejecutada exactamente en el mismo formato y franja horaria en la que se emitieron las peligrosas declaraciones. Los especialistas reclaman que el espacio invite a voces expertas de la oncología y la dermatología para subsanar el daño reputacional y adquiera un compromiso firme con el rigor científico, recordando que la libertad de opinión de un personaje público jamás puede amparar discursos que atenten de forma directa contra las directrices de la Sanidad Pública.
