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Corazón Todo sobre Vado de Quema
El Vado del Quema es uno de los enclaves más cargados de simbolismo del camino del Rocío. Situado sobre el río Guadiamar, este paso natural se ha convertido en frontera espiritual para las hermandades que peregrinan hacia la aldea almonteña, un lugar donde la tradición religiosa y la fiesta popular se funden en torno al agua.
La frontera del agua
El paso de las hermandades rocieras por el Vado del Quema se remonta a las primeras peregrinaciones de devotos hacia El Rocío, cuando las cofradías ni siquiera estaban formalmente constituidas. Hoy es cruce obligado para decenas de hermandades y asociaciones rocieras, que lo atraviesan durante los días previos a Pentecostés, siendo el jueves la jornada de mayor afluencia y solemnidad.
El bautismo de los rocieros
En este punto se celebra uno de los rituales cívico-religiosos más característicos de la romería: el bautismo de quienes peregrinan por primera vez. Se trata de una ceremonia de contenido festivo y devocional en la que los neófitos son mojados en las aguas del Guadiamar antes de adentrarse en el camino sagrado hacia El Rocío, un rito de paso que cada año sorprende a los recién llegados a la tradición.