Actualidad Todo sobre Jota Cabrera
Jota Cabrera es un empresario canario que ha pasado de la discreción más absoluta a ocupar titulares en la prensa del corazón por su relación con la periodista Sara Carbonero. Su nombre real es José Luis Cabrera Bonny, y su perfil reservado contrasta con la exposición pública de su pareja, una de las comunicadoras más conocidas de España.
Raíces canarias y vocación empresarial
Cabrera procede de una familia arraigada en Canarias, asentada históricamente en Tafira, una de las zonas más exclusivas de Las Palmas de Gran Canaria. Es el segundo de tres hermanos, hijo de José Luis Cabrera y de Cayetana Bonny. Antes de incorporarse al negocio familiar estudió Administración de Empresas y Comercio Exterior, y desarrolló parte de su carrera en el sector bancario y en el departamento financiero de una multinacional del automóvil, además de ocupar un cargo relevante en el patronato de turismo de Fuerteventura.
La tercera generación de un negocio centenario
En la actualidad, Cabrera forma parte del consejo de administración de una empresa fundada por su abuelo hace casi un siglo, vinculada al sector agrario y a la exportación. Representa así a la tercera generación que continúa una de las compañías agrícolas de mayor peso del archipiélago, lo que define su faceta profesional como heredero y gestor de un legado familiar consolidado, muy alejado del foco televisivo.
El amor que lo sacó del anonimato
Su salto a la actualidad social llegó por su vínculo con Sara Carbonero. Ambos coincidieron por primera vez en La Graciosa en 2021, presentados a través de la amiga común de la periodista, Isabel Jiménez, a quien Cabrera conocía de la época universitaria. El reencuentro decisivo se produjo en el verano de 2024 en Lanzarote, cuando los dos estaban solteros, y a comienzos de 2025 su relación estable se hizo pública.
Desde entonces mantienen una relación a distancia, ya que ella reside en Madrid y él en Canarias, donde se ven siempre que sus agendas lo permiten. Su presencia junto a Carbonero en momentos personales delicados y en celebraciones del entorno de la comunicadora, como el reconocimiento institucional que ella recibió en Castilla-La Mancha arropada por sus allegados, ha consolidado su imagen pública como compañero discreto pero constante de la periodista.