No hay vuelta atrás y esta vez lo dice ella misma, alto y claro. Sandra Barrios ha puesto punto final a su historia con Juanpi Vega y, lejos de esconderse, se ha sincerado sin filtros sobre el fracaso de la reconciliación que ambos protagonizaron tras coincidir en GH DÚO. En declaraciones a Javi de Hoyos, la influencer ha resumido su desengaño con una frase demoledora: «Las segundas partes nunca funcionan». Un cierre rotundo para una de las parejas más comentadas del universo reality de los últimos meses.
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«Las segundas partes nunca funcionan»

La relación entre la creadora de contenido y el que fuera su novio ha sido una auténtica montaña rusa a ojos del público. Después de que su paso por La Isla de las Tentaciones dejara al descubierto las grietas de su noviazgo y de que su reencuentro en el concurso de convivencia terminara de tensar la cuerda, los dos decidieron concederse una nueva oportunidad, un intento de reconstrucción que, sin embargo, ha acabado tan mal como empezó. Preguntada por si está decepcionada con el resultado, la joven no se anda con rodeos y reconoce que «sí» lo está, aunque asegura haber salido fortalecida del trance.
Ese segundo asalto llegó tras un carrusel de idas y venidas que la audiencia siguió al minuto: lágrimas en plató, confesiones cruzadas y una crisis que, lejos de resolverse, se fue agrandando con el paso de las semanas. Con la perspectiva que da la distancia, la protagonista ha querido cerrar el capítulo con un mensaje que no deja lugar a dudas y que resume su aprendizaje sentimental. En su caso, las reconciliaciones no han hecho más que confirmar lo que ya intuía cuando decidió darle una segunda vida a un amor que arrastraba demasiado desgaste.
Una decepción con «otros tintes» y un «corazón frío»

Uno de los puntos más llamativos de sus palabras tiene que ver con el origen de ese desencanto. La influencer descarta que en la ruptura haya habido terceras personas —«no ha habido infidelidades, que yo sepa», matiza—, pero deja caer que el daño vino por otro lado: unos «tintes no menos dolorosos» que ha preferido no detallar y que la han obligado a echar mano de toda su entereza. «Hubiese preferido que se hubiese liado con otra», llega a confesar, dando a entender que lo que ocurrió le dolió incluso más de lo que le habría dolido una infidelidad al uso.
En ese repaso a lo que salió mal, la joven no esquiva el reparto de responsabilidades y traza una comparación que retrata cómo vivió cada uno la relación. «Creo que mis sentimientos sí han sido de verdad; él creo que tiene el corazón un poquito frío», sentencia sobre su expareja, dibujando el desequilibrio emocional que, a su juicio, marcó el desenlace. Y por si quedaba alguna duda sobre sus intenciones, la protagonista zanja de raíz la posibilidad de un tercer intento: preguntada por si volvería a probar con él en otro momento de sus vidas, su respuesta es tajante, «rotundamente no, jamás».
Juanpi, ya de ligue, y una nueva vida en solitario

La creadora de contenido tampoco ha esquivado el capítulo de la vida sentimental de su ex, del que asegura tener pruebas de que ya ha pasado página. «He visto hasta vídeos, me los enseñó una chavala, amiga de una chica que se había liado con Juanpi —no estando ya con ella—, pero a mí me importa una mierda», suelta sin el menor dramatismo, dejando claro que los movimientos de su antigua pareja ya no le quitan el sueño. Un desapego que contrasta de lleno con el tono lloroso de sus últimas apariciones televisivas y que ella misma reivindica ahora como una auténtica liberación personal.

De cara al futuro, la joven no cierra del todo la puerta a la televisión, aunque no oculta sus reticencias: sobre un hipotético regreso a La Isla de las Tentaciones, el formato que destapó su crisis, no dice que no, pero admite que «me costaría» volver a exponerse a esa experiencia. Lo que sí tiene meridianamente claro es su presente, que resume con una declaración de intenciones que suena a página definitivamente pasada: «Estoy superfeliz, supertranquila, hago lo que me da la gana». Un punto y final con el que la protagonista da carpetazo a una de las relaciones más seguidas de la última hornada de realities.
