El bailaor Rafael Amargo y su mujer, Luciana Bongianino, han quedado este domingo en libertad provisional sin medidas cautelares tras comparecer ante la Justicia, después de pasar la noche en dependencias policiales por el incidente ocurrido de madrugada en la vivienda del artista en el distrito madrileño de Carabanchel, donde también fue detenido un hombre que presuntamente había entrado en la casa por la fuerza.
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La pareja vuelve a casa mientras sigue abierto el procedimiento

La puesta en libertad se produjo después de que ambos comparecieran ante la juez y la fiscal, y les permite regresar a su domicilio, según el comunicado remitido por su entorno, «mientras continúa el procedimiento judicial relacionado con los hechos ocurridos durante la madrugada del sábado». En ese mismo texto se sostiene que Amargo actuó «en el contexto de un intento de proteger su casa ante una entrada presuntamente forzada», después de que un hombre presuntamente accediera a la vivienda tras romper uno de sus cristales.
Durante la comparecencia, el artista se habría mostrado nervioso al prestar declaración y habría mantenido una actitud descortés con la juez y con la fiscal. Su defensa se disculpó por sus palabras y las atribuyó al estrés psicológico que, según su versión, le habría provocado el episodio vivido en su domicilio, y el abogado Marcos García Ortega habría defendido la actuación del bailaor desde el argumento de la legítima defensa y de la protección de la vivienda frente a una presunta entrada por la fuerza.
A él se le atribuyen atentado contra la autoridad y lesiones; a ella, lesiones

A Rafael Amargo se le atribuyen presuntos delitos de atentado contra la autoridad y de lesiones, mientras que a Luciana Bongianino se le atribuye un presunto delito de lesiones. Los hechos se remontan a las 6:30 horas del sábado, cuando las llamadas de varios vecinos alertaron a la Policía Nacional, cuyos agentes llegaron al inmueble mientras se producía un forcejeo entre el artista, su mujer y el hombre que habría entrado en la casa, y los tres acabaron detenidos.
En pleno enfrentamiento, uno de los policías denunció haber recibido una mordedura en un brazo, un episodio que forma parte de las versiones sobre lo ocurrido y que tendrá que esclarecerse en el procedimiento judicial. La libertad provisional no supone el archivo de las actuaciones, y tanto el bailaor como su mujer quedan a la espera de las siguientes diligencias, en las que se valorarán las distintas versiones del enfrentamiento y la alegación de la defensa de que Amargo trató de proteger su vivienda frente a la entrada de un tercero.
Absuelto en 2024 tras la operación Codax
Amargo ya pasó por los tribunales a raíz de su detención en diciembre de 2020 en la operación Codax, una investigación por una presunta trama de tráfico de drogas en la que los investigadores sospechaban que vendía sustancias estupefacientes desde su domicilio de Madrid y en la que la Fiscalía llegó a pedir nueve años de prisión por un delito contra la salud pública. El bailaor ingresó en prisión provisional por incumplir la obligación de comparecer ante el juzgado y, tras el juicio celebrado en abril de 2024, la Audiencia Provincial de Madrid lo absolvió.
Desde entonces había hablado de cómo resurgió tras su paso por prisión y en julio reapareció tras seis años sin bailar. El sábado, tres semanas después de despedir a su padre, Florentino García Martín, que murió en septiembre tras una etapa delicada de salud y a quien dio el último adiós en un sepelio celebrado en la intimidad, el bailaor fue detenido junto a su mujer en su casa de Carabanchel.
