El bailaor Rafael Amargo, de 51 años, y su pareja, Luciana Bongianino, han sido detenidos este sábado por la Policía Nacional en el distrito madrileño de Carabanchel después de una pelea con un hombre que irrumpió de madrugada en su vivienda, y al coreógrafo se le acusa además de atentado contra la autoridad por, presuntamente, morder a uno de los agentes que acudieron al aviso.
Te recomendamos

Sira Martínez, la hija de Luis Enrique, sale ilesa del choque de la N-332 en el que ha fallecido un motorista este jueves en Oliva (Valencia)

Jorge Javier Vázquez, Jordi Évole y Miguel Ángel Revilla reaccionan al fallecimiento de Maricarmen. Évole llama «carroñeros» a algunos medios

Pedro Sánchez despide a Maricarmen, la vecina del Retiro desahuciada a los 87 años: «Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia»

Última Hora: Fallece Maricarmen con 87 años, dos semanas después de ser desahuciada de la casa de Madrid en la que vivió siete décadas y sin haber podido volver a ella
El intruso rompió un cristal para entrar en la casa
Según varios testigos del altercado, el hombre que entró en el domicilio, de origen magrebí, rompió un cristal para acceder a la vivienda y se enfrentó a Amargo dentro de la casa. El ruido de la trifulca alertó a los vecinos, que hicieron varias llamadas de aviso, y los agentes se presentaron en el lugar alrededor de las 6:30 horas, cuando la pelea entre el bailaor, su pareja y el intruso seguía en marcha y obligó a los policías a intervenir para separarlos.

La actuación policial terminó con tres personas arrestadas, porque los agentes detuvieron también al hombre que había irrumpido en el domicilio. Cuando los agentes intentaron separarlos, el bailaor habría mordido a uno de ellos en el brazo izquierdo, según las fuentes policiales que ha recogido el periodista Juan Luis Galiacho, que describió la pelea como «bastante violenta» y relató que Amargo «se pone nervioso y ahí es cuando le muerde el brazo». Ese mordisco es el que está detrás de la acusación de atentado contra la autoridad.
Atentado contra la autoridad y lesiones
Fuentes de la Policía Nacional han confirmado que Amargo está acusado de un delito de atentado contra un agente de la autoridad y de otro de lesiones contra el hombre que entró en su casa, mientras que a su pareja se le atribuye un presunto delito de lesiones. Al hombre que irrumpió en la vivienda, de 38 años, se le atribuyen allanamiento, amenazas y daños, y el robo se habría descartado como motivo de la entrada.
Los tres fueron trasladados a la comisaría de la Policía Nacional del distrito de Carabanchel, donde el bailaor y su pareja han prestado declaración a lo largo de la mañana. No ha trascendido si pasarán a disposición judicial ni qué versión de los hechos han dado ante los agentes, y tampoco el estado de las personas que resultaron heridas en la pelea dentro de la vivienda.
Veinte días después de despedir a su padre

La detención llega veinte días después de que el bailaor diera el último adiós a su padre, Florentino García Martín, que murió en septiembre tras una etapa delicada de salud y a quien Amargo despidió entre lágrimas en un sepelio en la intimidad. En la carta que publicó en Instagram para comunicar su muerte escribió que estuvo «injustamente privado de libertad» y que su padre también se privó «de todo», y añadió: «Te mataron estos criminales, lo sé, con golpes bajos míseros. Ni ir tranquilo a la quimio te dejaron».
Esa privación de libertad se remonta a diciembre de 2020, cuando fue detenido en la operación Codax, una investigación por una presunta trama de tráfico de drogas en la que los investigadores sospechaban que vendía sustancias estupefacientes desde su domicilio de Madrid. La Fiscalía pedía nueve años de prisión por un delito contra la salud pública, el bailaor llegó a ingresar en prisión provisional por incumplir la obligación de comparecer ante el juzgado y, tras el juicio de abril de 2024, la Audiencia Provincial de Madrid lo absolvió. Desde entonces había hablado de cómo resurgió tras su paso por prisión y en julio reapareció tras seis años sin bailar.
