Laura Llopis es una de las personas más influyentes de El Hormiguero y, a la vez, una de las más invisibles. Coordinadora de guiones del programa y esposa de Pablo Motos, ha levantado su carrera lejos de los focos con una discreción casi militante. Por eso ha sorprendido tanto verla, sonriente y relajada, en las imágenes de la fiesta con la que el equipo del espacio de Antena 3 ha celebrado el final de su vigésima temporada, un posado inusual que compartió Nuria Roca en sus redes y que adelantó ¡HOLA!.
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El posado más inesperado de la despedida

La aparición de Llopis es, sin duda, la gran sorpresa que han dejado las fotografías de la celebración. Habitualmente decidida a mantenerse al margen del ruido mediático, la coordinadora de guiones se dejó ver esta vez en un segundo plano pero visiblemente cómplice, retratada con timidez detrás de Dani Fontecha, uno de los cómicos del formato, en los selfis de grupo que colgó Nuria Roca en su cuenta de Instagram. Contagiada por el ambiente festivo, la mujer de Motos se sumó al festejo como una más, regalando una estampa que casi nunca se ve.
El detalle no es menor para quienes siguen el programa. Llopis es una pieza clave del engranaje de El Hormiguero, pero jamás busca protagonismo ni concede entrevistas, y su rostro apenas trasciende fuera del entorno profesional. Su presencia en las instantáneas, arropada por la enorme sintonía que comparte con colaboradores como Nuria Roca y Juan del Val, funciona como una radiografía del buen ambiente que reina en el núcleo duro del espacio, ese que se cuece lejos del plató y que rara vez llega al espectador.
Una barbacoa multitudinaria para cerrar la temporada 20

El equipo quiso despedirse por todo lo alto antes del parón estival. La celebración abandonó por unas horas los focos del plató para trasladarse al patio exterior de la productora 7 y Acción, donde se instalaron grandes parrillas portátiles que no dejaron de humear en toda la tarde bajo el lema «Y ahora sí que sí: OFF». El menú estuvo a la altura, con generosos cortes de carne a la brasa, chorizos criollos, mazorcas de maíz, berenjenas y patatas asadas, y con los asistentes posando orgullosos con sus platos repletos. Nuria Roca, deslumbrante con un vestido verde brillante, y Tamara Falcó ejercieron de animadoras de una jornada dominada por las risas.

La fiesta unió a todos los departamentos del programa, del equipo técnico y de producción a las caras más visibles. Por las mesas redondas se dejaron ver Juan del Val, Marron, Damián Mollá, Juan Ibáñez, una de las voces que dan vida a las hormigas Trancas y Barrancas, o Luis Piedrahita, entre confidencias y selfis grupales. Con esta barbacoa, el conjunto de El Hormiguero pone el cartel de cerrado por vacaciones tras firmar su duodécima temporada consecutiva como líder de audiencia, y se emplaza a septiembre para regresar con nuevas sorpresas.
Quién es Laura Llopis, la arquitecta silenciosa del programa

Detrás de la aparente sencillez de esa foto hay una de las relaciones más sólidas y herméticas de la televisión española. Pablo Motos y Laura Llopis se conocieron hace casi tres décadas trabajando en la radio, cuando ambos coincidieron en la emisora, y desde entonces han caminado juntos dentro y fuera de las ondas. Ella, unos diez años mayor que el presentador, se casó con él en una boda tan secreta como fiel a su carácter. «Nos casamos en secreto, no nos apetecía montar un sarao», llegó a contar el propio Motos, que remató el relato con una imagen doméstica y desprovista de toda pompa: «Fuimos mi mujer y yo, su familia y la mía. Y luego nos comimos una paella».
Ese perfil de bajísimo voltaje contrasta con el peso real que Llopis tiene en el día a día del formato, del que es coordinadora de guiones y, por tanto, una de las responsables de que la maquinaria funcione cada noche. Su implicación es tan profunda que hasta dos hijas suyas, fruto de una relación anterior, forman parte del equipo del programa. Que una mujer acostumbrada a mandar en la sombra se preste, aunque sea por una tarde y en un plano discreto, a salir en la foto más comentada del verano televisivo dice mucho de la complicidad que une a la familia de El Hormiguero justo cuando baja el telón de su temporada más redonda.
