La infanta Cristina ha protagonizado un amargo episodio en Barcelona al coincidir en un partido de su hijo Pablo Urdangarin con Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia, una situación que ha derivado en un profundo malestar para la exduquesa.
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La hija de los eméritos se ha sentido públicamente humillada al ver cómo su exmarido y la abogada vitoriana ocupaban el palco de honor del pabellón mientras ella permanecía en la grada común, un gesto que ha dinamitado la frágil cordialidad familiar y ha evidenciado que la presencia de la pareja de Iñaki en eventos compartidos sigue siendo una herida abierta para la hermana de Felipe VI.
Un encuentro gélido bajo el mismo techo
El cara a cara, que tuvo lugar durante el partido entre el Granollers y el Barça el pasado domingo, estuvo marcado por una distancia insalvable y una ausencia total de comunicación entre las partes. A pesar de que los exduques de Palma solían turnarse en sus apariciones para evitar estos episodios, en esta ocasión coincidieron bajo el mismo techo sin mediar saludo ni contacto visual alguno. El nivel de crispación de la infanta fue de tal calibre que, tras ver a Iñaki entrar de la mano de su pareja y situarse en una zona de privilegio, se negó a cualquier tipo de acercamiento para evitar un espectáculo mediático mayor, siguiendo las advertencias de su entorno cercano que ya presagiaba un ambiente de máxima tensión.
La «encerrona» en el pabellón de Barcelona
La presencia de Ainhoa Armentia en la ciudad condal no estaba en los planes de la infanta, quien se encuentra instalada en Barcelona supervisando la reforma de su vivienda habitual. Aunque Urdangarin había avisado al club de su asistencia, omitió en todo momento que le acompañaría su pareja, algo que doña Cristina ha interpretado como una falta de respeto y una «emboscada» deliberada para normalizar la presencia de la abogada en el entorno de sus hijos. Fueron sus propios escoltas quienes le dieron el aviso poco antes de entrar al pabellón, permitiéndole prepararse para la estampa de ver a su exmarido en el palco con todos los honores mientras ella, madre del protagonista del encuentro, quedaba situada en la grada convencional al otro lado del recinto.
Pablo Urdangarin, afectado en una tarde para olvidar
La jornada deportiva tampoco ayudó a calmar los ánimos familiares, ya que el equipo de Pablo Urdangarin perdió el encuentro frente al Barça a pesar de los cinco goles marcados por el joven. Además, el nieto de los eméritos sufrió un golpe en el tobillo que requirió la intervención del fisioterapeuta en la misma pista, aumentando la preocupación de su madre. Al finalizar el choque, se vio a una infanta Cristina visiblemente afectada acompañando a su hijo, mientras Armentia abandonaba el recinto en solitario para intentar rebajar la tensión de un domingo que ha terminado por romper los puentes de comunicación que aún quedaban en pie tras el divorcio.
