La paz familiar parece estar más lejos que nunca para Joaquín Sánchez y Susana Saborido. José María Saborido, hermano de Susana, ha roto su silencio en el programa ‘El tiempo justo‘ para intentar reconducir su relación con el exfutbolista, aunque sus palabras han servido para abrir una brecha aún más profunda con su hermana. Tras meses de ataques públicos y revelaciones sobre supuestas deslealtades en el matrimonio, el cuñado del bético ha decidido cambiar de estrategia: perdona al «cuñado» pero señala a su «sangre» como la única responsable del conflicto familiar.
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El conflicto, que estalló hace meses con las explosivas declaraciones de José María en ‘¡De viernes!’ sobre presuntas infidelidades de Joaquín que Susana habría «consentido», ha entrado en una fase de reproches cruzados. Si bien en un principio Saborido fue el encargado de alimentar los rumores de crisis matrimonial asegurando que su hermana «miraba para otro lado» ante los deslices del deportista, su reaparición este 13 de febrero en Telecinco ha tenido un tono muy distinto respecto a la figura de Joaquín.
«Mi cuñado no es el problema, es ella»
José María ha aprovechado su intervención para entonar el mea culpa respecto al daño causado a la imagen de Joaquín Sánchez. «Me arrepentí mucho de salir en televisión para hablar de cosas que a mí ni me van ni me vienen», ha confesado, dejando claro que su relación con el bético durante dos décadas siempre fue excelente. De hecho, se ha mostrado dispuesto a pedir perdón personalmente por haber mencionado nombres como el de Claudia Bavel en el pasado, asegurando que si se encuentra con Joaquín «hablarían de hombre a hombre» sin problemas.
Sin embargo, la reconciliación con su hermana Susana parece, a día de hoy, una quimera. José María ha sido tajante al calificarla como la verdadera «traidora» de esta historia. Según su relato, el distanciamiento no se debe solo a las declaraciones televisivas, sino a una supuesta intromisión de Susana en su vida privada: «Ella se metió en mi vida y se puso de parte de una chavala a la que vio dos veces. ¿Quién es el traidor aquí?».
Un conflicto marcado por el dinero y el orgullo
Detrás de este cruce de acusaciones subyace una disputa económica que ya adelantó 20 minutos, donde se apuntaba que el matrimonio Sánchez-Saborido habría ayudado financieramente a José María en varias ocasiones, lo que habría tensado la relación hasta el punto de ruptura. Él niega que se mueva por interés económico y asegura que intentó solucionar las cosas en privado tres veces antes de acudir a los platós, pero que fue «vacilado» por su hermana.
«Sabe dónde vivo y dónde están sus sobrinos de 6 y 7 años. Si quiere recapacitar, aquí estoy», ha sentenciado José María, lanzando un órdago final a una Susana Saborido que, por el momento, mantiene su política de silencio y unidad junto a Joaquín. La pelota está ahora en el tejado de la sevillana, en un conflicto que ha pasado de ser una crisis matrimonial ficticia a una guerra familiar real.
