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Corazón

Paz Padilla lleva del brazo a su hija Anna Ferrer hasta el altar en El Palmar y protagoniza el momento más emotivo de su boda con su ya marido, Mario Cristóbal

Pedro Serrano González
6 min 20
anna ferrrer y mario

Anna Ferrer y Mario Cristóbal ya son marido y mujer. La hija de Paz Padilla se ha dado el «sí, quiero» este sábado, 19 de septiembre, en una ceremonia civil celebrada en una finca de El Palmar, en Cádiz, y ha llegado al altar del brazo de su madre, que la ha entregado muy emocionada al hombre que ya es su marido.

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La entrada de la novia del brazo de Paz Padilla

La ceremonia ha arrancado en torno a las seis de la tarde. Anna Ferrer hizo entonces su entrada en la finca de El Palmar y, con ella, se desveló el secreto mejor guardado de la boda. A su lado caminaba Paz Padilla. La humorista gaditana ha entregado a su «niña del alma» ante un novio que la esperaba con los ojos húmedos. Para la ocasión, la madre de la novia eligió un vestido largo de gala en color turquesa, con mangas murciélago y un fruncido en la parte central, firmado por Luis Berrendero. Mario Cristóbal también se ha emocionado al ver llegar a Anna, que ha posado radiante este sábado en sus primeras fotografías como novia. La ceremonia de este sábado ha ido de las lágrimas a las risas. Hubo sorpresas por el camino. Los amigos más cercanos de Anna y Mario han sido testigos del enlace.

Dos días antes, la presentadora ya había confesado en sus redes que no podía parar de llorar de felicidad pensando en que su hija se casaba. Paz Padilla ha estado al pie del cañón con los preparativos de Anna y lo contaba con su humor de siempre. «Qué pechá de nervios tengo». El enlace de este sábado se ha celebrado en un entorno ajardinado, decorado con sillas de madera y sombrillas japonesas para proteger a los invitados del sol. El viento, sin embargo, ha puesto la nota de incertidumbre, porque la provincia se ha levantado este sábado bajo alerta amarilla por fuertes rachas, y las ráfagas se aprecian en algunos de los vídeos que los asistentes han empezado a compartir en redes. Anna y Mario reconocían sentir nervios antes de la ceremonia; ahora que todo ha salido como esperaban, toca una fiesta que durará hasta bien entrada la madrugada.

Seda, asimetrías y una cola de tres pañuelos

Anna Ferrer, de 29 años, ha confiado en Inuñez, la firma de la diseñadora española Isabel Núñez de Armas, para un vestido romántico que juega con las texturas. Es un diseño de Isabel Núñez de Armas de líneas asimétricas en muselina de seda bambula y crêpe de chine de seda, con un corpiño de manga corta multiposición, escote en pico y un drapeado asimétrico que cae sobre la falda. El cuerpo del vestido de Inuñez, entallado hasta la cadera, lleva drapeados hechos a mano, pespunteados y acabados deshilados, sin bordados, pedrería ni aplicaciones: el adorno es el propio tejido. Uno de los hombros queda más descubierto mientras la tela envuelve el contrario, y el corte sirena termina en una falda fluida de crepé de seda.

La sorpresa estaba en la espalda: una cola de tres pañuelos al bies en muselina de seda que transforma una silueta muy limpia vista de frente. En lugar de mantilla, Anna Ferrer eligió un velo de organza cristal de seda natural y un ramo de hortensias. Se peinó con un recogido de raya al centro y varios mechones sueltos enmarcando el rostro, con unos pendientes discretos. Es el primero de los dos vestidos de novia que Anna Ferrer tiene previstos para este sábado. Mario, por su parte, ha vestido un clásico traje en tonos gris y marrón de Mansolutely.

Rostros de las redes y una preboda en El Trompeta

Entre los invitados ha destacado una amplia representación del mundo influencer, en el que se mueve la novia. Gemma Pinto, pareja de Marc Márquez, Marta Lozano, Anita Matamoros, Sofía Hamela y Sara Baceiredo han estado entre los que han acompañado a los recién casados. Los primeros invitados empezaron a llegar a Cádiz el jueves, y el viernes la pareja abrió las celebraciones con una fiesta en El Trompeta, el chiringuito de Zahara de los Atunes que desde hace un par de años pertenece a Anna y a su madre y que fundó en 2017 su tío Luis, fallecido en 2024. Hubo bailes, canciones y reencuentros el viernes en Zahara, y la noche terminó con fuegos artificiales.

Para esa víspera, la novia ya había vestido de blanco con un dos piezas de Luis Berrendero: un microtop de tirantes finos y una falda larga con textura fruncida, con sandalias blancas y la melena suelta. La historia de Anna Ferrer y Mario Cristóbal no empezó como un flechazo. La empresaria y el diseñador de producto, que trabaja en el sector del entretenimiento digital, se conocían desde hacía quince años, vivían en la misma zona y compartían grupo de amigos, hasta que la amistad cambió hace poco más de cuatro años. «Mario ha roto todos mis esquemas en cuanto al amor. Yo antes no creía en el amor para toda la vida, pensaba que había que disfrutar mientras durase porque un día se iba a acabar… Ahora pienso que el amor puede durar todo lo que vosotros queráis cuidarlo», contó ella poco después de anunciar el compromiso.

La pareja llevaba días con los planes de la fiesta preboda de Anna Ferrer en El Trompeta cerrados. En esos días la novia ya avisaba de que no sería su padre quien la llevara del brazo al altar, sin decir quién ocuparía ese lugar. Este sábado se ha despejado la incógnita: ha sido Paz Padilla. El segundo vestido del día lleva la firma de Claudia Llagostera, la otra diseñadora a la que la novia visitó para su boda.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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