Lucas González se quitó la mascarilla en el plató de ¡De Viernes! y enseñó por primera vez ante las cámaras cómo ha quedado su nariz tras la reconstrucción a la que se sometió en Turquía. «Me ha quedado de maravilla», aseguró el cantante de Andy y Lucas, que acudió al programa de Telecinco este viernes junto a su mujer, María José, y que admite que la recuperación todavía no ha terminado.
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«No paro de mirarme en el espejo»
Después de varios días dejándose ver con la cara tapada, Lucas González se descubrió frente a Santi Acosta y mostró una nariz recta, todavía sostenida por unos retenedores. «No paro de mirarme en el espejo, estoy feliz», confesó durante la entrevista, en la que se le vio optimista y con una imagen muy distinta a la de los últimos meses. El cantante, que el próximo 28 de septiembre cumplirá 44 años, explicó que esas piezas forman parte del proceso y que no se las podrá quitar pronto. «Hasta finales de octubre tengo que estar con ellos puestos».

Él mismo pidió paciencia a quien quiera juzgar ya el resultado final. «Por eso todavía se me ve inflamada», aclaró sobre el aspecto actual de la zona, y enseguida añadió, con evidente orgullo. «Yo creo que, para no llevar ni veinte días, la forma de la nariz la tengo». La reaparición, dentro del ‘Scoop’ de esta semana del programa, llegaba precedida de una enorme expectación por ver cómo había salido del quirófano, después de que las imágenes de su nariz dañada dieran la vuelta a las redes.
Ocho horas de quirófano en Turquía
La intervención a la que se sometió Lucas González duró ocho horas y obligó a usar tejido de otras partes de su cuerpo para rehacer la estructura. «Me cogen un trozo de costilla para ponerla en el tabique y un trozo de oreja en la aleta», relató. Tampoco escondió que la operación le ha supuesto un fuerte desembolso, aunque lo tiene claro. «No es barato, pero, si nos gastamos el dinero en memeces, ¿no te lo vas a dejar en tu salud?».
María José fue una de las invitadas de la noche y recordó cómo vivió la espera en el hospital. «Estaba muy nerviosa porque me dijeron que iban a ser unas cinco horas», contó. Su mujer describió también el instante en el que él se vio por primera vez en el espejo tras la reconstrucción, sin saber cómo reaccionar. «Yo lo veía y pensé: ‘O llora él o lloro yo'». Y resumió así lo que han pasado los dos. «Fue un momento superespecial para nosotros porque se ha hecho mucho de esperar y han sido momentos muy duros».
El tabique, una crema y una alfombra roja
En la entrevista, Lucas González explicó cómo empezó todo: una operación con fines funcionales. «Tenía el tabique torcido y me costaba respirar un poquito», recordó. Decidió pasar por quirófano aunque le habían dicho que no era necesario, y aquello se torció. «Fui a un cirujano, el cual no voy a decir su nombre porque tiene una carrera dilatada y es muy bueno, pero ese día, por su culpa o la mía, no salieron las cosas como tenían que salir», relató, antes de asumir su parte. «Yo también cometí un error porque estuve una temporada poniéndome una crema que si te sobrepasabas cinco días de ponértela te pudría la nariz, y me llevé como cuatro o cinco meses poniéndomela. Poco a poco, la nariz se fue destruyendo».
Contó que no fue consciente de lo que le pasaba hasta que vio unas fotos suyas «en una alfombra roja y me captaron la nariz». «Yo ahí no me lo notaba en persona, pero al ver las fotos me di cuenta», explicó. Y pidió disculpas por haber negado la operación cuando comenzaron a aparecer las primeras informaciones en prensa sobre el estado de su nariz. «Era una mentirijilla piadosa, estaba protegiendo a los míos». «Siento mucho si en algún momento dije que no me hice nada. No me considero una persona mentirosa», añadió.
«Me sobrepasó»: el psicólogo y el apoyo de su mujer
Lucas González también habló de la factura que le ha pasado todo lo que se dijo sobre su aspecto. «Fue muy duro. Me sobrepasó», admitió, y añadió que «por el camino ha habido personas que no pensaba que fueran a actuar así». Lo que más le dolió fueron los comentarios que atribuían el estado de su nariz a las adicciones. «He estado en psicólogos y hasta hace poco he estado en casa metido», confesó, y puso el foco en su familia. «He tenido muchos días de bajón y mi madre es la gran sufridora. Ella tiene una edad y le cuentan cosas y tengo que estar explicándole».

Para su mujer solo tuvo palabras de agradecimiento. «Ella siempre me ha mirado con amor. Yo veo fotos del antes y digo, ¿cómo me podías querer de esa manera?». María José aseguró en el plató que las críticas nunca pesaron en la pareja. «A nadie le gusta que hagan daño a la persona que quiere, pero siempre le he dicho a Lucas que, mientras en nuestras cuatro paredes hubiese felicidad y paz, el resto me sobraba».
La reconstrucción cierra un calvario de dos años que arrancó con aquella primera rinoplastia. En marzo, el cantante ya se preparaba para una intervención decisiva para dejar atrás su racha más amarga, en plena resaca de la separación del dúo, cuando rompió su silencio tras el portazo definitivo de Andy. La relación con su antiguo compañero volvió a salir en la entrevista del viernes.
