Britney Spears ha lanzado un aviso a sus seguidoras después de que un tratamiento de bótox le saliera mal. La cantante, de 44 años, contó en un vídeo publicado en Instagram el pasado viernes que un médico le inyectó tanto producto en el párpado izquierdo que se le quedó caído durante casi un mes, y advirtió: «Pueden arruinaros los ojos». El vídeo, acompañado del mensaje «no puedes confiar en nadie», llega en un año especialmente delicado para la artista, marcada por una detención por conducir bajo los efectos de sustancias y un ingreso voluntario en rehabilitación.
Te recomendamos

Paulina Rubio gana en la Justicia de Miami la partida sobre dónde vivirá su hijo, y Colate anuncia que recurrirá

«Fiesta» apunta a una posible ruptura entre Mayte Zaldívar y Fernando Marcos

Karmele Marchante, 79 años, rechaza tajante la jubilación: “Ni loca”

Pedri se tiñe el pelo de rubio platino tras cumplir su promesa por ganar el Mundial con España
«Pueden arruinaros los ojos»: el aviso de Britney en Instagram
En las imágenes, Spears se presiona el párpado izquierdo con el dedo para mostrar a sus seguidoras hasta qué punto se le había caído tras el pinchazo. explicó que ese médico le había puesto tanto bótox en ese ojo que se le cayó de esa manera, y señaló que, cuatro semanas después del tratamiento, el párpado estaba empezando a levantarse y a volver a la normalidad. La cantante no se guardó el enfado: «No puedes confiar en nadie», escribió en la descripción del vídeo, antes de dirigirse directamente a sus seguidoras con un tono de advertencia poco habitual en ella.
Spears insistió en que había que tener mucho cuidado si alguien se hacía bótox, subrayando que la responsabilidad no es solo de quien se somete al tratamiento: sentenció que esas personas y esos médicos podían de verdad arruinar los ojos de cualquiera, en una reflexión que fue más allá del episodio puntual: la artista aprovechó para recordar que llevaba «entre diez y quince años» lidiando con resultados estéticos inconsistentes, y mencionó un episodio de 2023 en Los Ángeles en el que otro tratamiento de bótox le provocó hinchazón facial y un «efecto contrario» que, según sus propias palabras, la dejó con aspecto de «haber recibido una paliza». La comparación con procedimientos similares realizados en Nueva York, que según ella le habían dado mejor resultado, reforzó su mensaje de que la elección del profesional es determinante y no un detalle menor.
Un año de fragilidad pública para la cantante
El vídeo del bótox llega apenas cinco meses después de que Spears viviera uno de los episodios más duros de su año. La policía de Ventura la detuvo la noche del 4 de marzo tras interceptarla conduciendo de forma temeraria en Westlake Village, con sustancias psicoactivas halladas en su vehículo. Su representante, Cade Hudson, calificó entonces el incidente de «inexcusable» y lo describió como un primer paso hacia «el cambio que Britney necesita desde hace mucho tiempo».
Un mes después de aquel arresto, la cantante dio un paso que su entorno llevaba tiempo pidiendo: ingresó de forma voluntaria en un centro de rehabilitación para tratar una lucha prolongada con el alcohol y con el Adderall. En el proceso, sus hijos Sean Preston y Jayden James pasaron a tener un papel activo en su recuperación. Vista en ese contexto, la franqueza con la que Spears ha hablado esta semana de un problema tan aparentemente menor como un bótox mal puesto encaja con la imagen de una artista que, tras tocar fondo, ha decidido hablar sin filtros de todo lo que le pasa, en lugar de proyectar la invulnerabilidad que durante años caracterizó su presencia pública.
De México a Instagram: la nueva forma de Britney de estar presente
Parte de esa franqueza tiene que ver con dónde y cómo vive ahora. Spears se había mudado hace tiempo a México, cansada del acoso constante de los paparazzi, en un intento de recuperar algo de la privacidad que perdió durante los años de tutela legal de su padre. Desde entonces, Instagram se ha convertido en su principal canal de comunicación con el público: es ahí donde anuncia sus decisiones más importantes, donde se explica ante sus seguidores cuando algo se tuerce, y donde, este viernes, decidió avisar directamente a sus seguidoras de los riesgos de un tratamiento estético mal hecho, en lugar de dejar que fueran terceros quienes contaran su versión de los hechos.
Con su advertencia directa sobre los médicos y las clínicas, la cantante convirtió lo que podría haber sido una simple queja estética en un mensaje dirigido expresamente a las mujeres que puedan estar valorando un tratamiento similar. Lo hizo mostrando en primer plano el párpado caído, presionándolo con el propio dedo ante la cámara para que no quedara duda de la magnitud del problema, y repitiendo la advertencia sobre médicos y clínicas en más de una frase del vídeo, sin suavizar en ningún momento el tono de reproche hacia quien la trató.
