Pedri ha cumplido su palabra. El centrocampista del FC Barcelona ha aparecido con el pelo teñido de blanco platino, el cambio de imagen que había prometido si España se proclamaba campeona del Mundial 2026. El futbolista mostró el resultado en sus redes sociales acompañado de un escueto «Dicho y hecho», cerrando así una promesa que llevaba semanas pendiente desde que la Roja levantó el trofeo.
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La promesa nacida en un plató de DAZN
El compromiso de Pedri no nació de una ocurrencia improvisada, sino de una dinámica organizada antes de que arrancara el torneo. La periodista de DAZN Elena G. Durán entrevistó a varios futbolistas del Barcelona que iban a disputar el Mundial y propuso a cada uno un reto: escribir en un sobre cerrado una promesa que tendrían que cumplir si España acababa levantando la Copa del Mundo. Cuando le llegó el turno a Pedri, el canario protagonizó una de las escenas más recordadas de la serie de entrevistas. «Mi peluquero, que no me mire», bromeó entre risas justo antes de escribir su compromiso, sin desvelar el contenido del sobre. Después, sin desvelar el contenido del sobre, dejó caer una frase que meses más tarde cobraría todo su sentido: que, si aquello llegaba a pasar, sería una buena señal, porque significaría que España había ganado el Mundial, y que no le importaría que pasara.
España ganó, y con ella llegó el momento de abrir aquel sobre: dentro había una promesa tan llamativa como inesperada, teñirse el pelo de blanco. Las imágenes de aquella entrevista, sepultadas durante meses, volvieron a circular por redes en cuanto La Roja se proclamó campeona, recordándole a Pedri que tenía una cuenta pendiente. El futbolista ha esperado hasta el final de sus vacaciones en China, ya con la vuelta a la pretemporada del Barcelona a la vuelta de la esquina, para pasar por la peluquería. El encargado de ejecutar la transformación fue el estilista Saúl Peregrini, que sometió al jugador al proceso de decoloración necesario para conseguir el tono platino. El propio Pedri avisó con humor, antes de publicar las fotos, de que no descartaba borrarlas poco después de subirlas.
— 🎱 (@pedrihqs) August 8, 2026
Promesa cumplida! 🤪 Todo sea por el campeonato del mundo! 🙌 pic.twitter.com/K5PDmLQNcV
— Pedri González (@Pedri) August 8, 2026
No es el único: el reguero de promesas del Mundial
Pedri se suma así a una lista de jugadores de la selección que fueron comprometiéndose, cámara en mano, a cambios de imagen o gestos concretos si España ganaba el título. El primero en cumplir fue Marc Cucurella, que había prometido tatuarse la cara del seleccionador Luis de la Fuente. Apenas unos días después de la final, el lateral mostró en Instagram el resultado, obra del tatuador Joaquín Ganga, con el mensaje «Promesa cumplida»; sus propios compañeros, Mikel Merino y Dani Olmo, lo calificaron de «histórico» en los comentarios. Cucurella, sin embargo, tiene una segunda promesa todavía pendiente, la misma dinámica de sobres de DAZN en la que se comprometió a teñirse el pelo mitad rojo y mitad amarillo, los colores de la bandera española.

El otro gran ejemplo es Gavi, que el pasado 6 de agosto publicó en Instagram varias fotos con el pelo teñido de rosa fucsia, acompañadas del mensaje «Un hombre de palabra». Su estilista, Raúl Sanromá, compartió también el proceso completo de corte, decoloración y tinte, y resumió el espíritu de todas estas promesas con una frase que ya se ha repetido en varios titulares: «La palabra es la palabra, lo prometido es deuda». Con Cucurella y Gavi ya con al menos una parte de lo prometido cumplida, Pedri se convierte en el tercer nombre de la lista en pasar por caja, dejando claro que, en el vestuario de la selección campeona, las bromas de antes del torneo se están tomando muy en serio.
Los que todavía deben pasar por caja
La lista de promesas pendientes sigue siendo larga. La más comentada es la de Ferran Torres, el héroe del minuto 106 de la final, que se comprometió a raparse la cabeza y que ni siquiera la Casa Real se ha olvidado de reclamarle: durante la recepción de los campeones en el Palacio de la Zarzuela, la propia Princesa Leonor le preguntó «¿No te ibas a rapar el pelo?», a lo que Ferran respondió entre risas «No, no». Lamine Yamal, por su parte, prometió en un vídeo de su canal de Youtube dejarse «barba y bigote durante tres semanas» si España ganaba, un reto que él mismo calificó de «sacrificio estético importante»; como el plazo corre desde el título, la promesa sigue técnicamente en curso.
Otros compañeros de vestuario prometieron tatuajes que todavía no se han hecho realidad: Álex Baena se comprometió a tatuarse la cara de Luis de la Fuente en la pierna izquierda, igual que Borja Iglesias, y ninguno de los dos ha confirmado por ahora haberlo cumplido. David Raya también prometió tatuarse algo relacionado con el título, aunque no el rostro del seleccionador: «Me ha dicho mi mujer que ni se me ocurra tatuarme la cara del míster», explicó entre risas en una entrevista con ESPN. Más originales resultan los compromisos de Fabián Ruiz, que dejó en manos de la afición qué reto cumplirá, y de Mikel Oyarzabal, que prometió hacerse socio del Athletic Club, un gesto cargado de intención dada la rivalidad histórica entre ambos clubes vascos. No todos quisieron mojarse antes de la final: Nico Williams y Mikel Merino prefirieron no hacer promesas públicas para no «escupir para arriba».
