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Susan Sarandon y María Luisa Solá: el encuentro que la Academia del Cine no quiso (o no supo) propiciar

Pedro Serrano González
4 min 210
Susan Sarandon y María Luisa Solá: el encuentro que la Academia del Cine no quiso (o no supo) propiciar

La hija de María Luisa Solá denuncia que la mítica actriz de doblaje no pudo saludar a Susan Sarandon en los Premios Goya, un desplante que ha indignado a la industria tras el esfuerzo de la profesional, en silla de ruedas, por conocer a la estrella a la que ha prestado su voz en 68 películas.

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Lo que debía ser una noche de justicia poética y reencuentro se ha transformado en el gran borrón de la 40ª edición de los galardones celebrada en Barcelona. Según ha denunciado la cuenta especializada Premios Cinemasmusic tras hablar directamente con Mariángeles, hija de María Luisa Solá, el esperado encuentro entre la actriz neoyorquina Susan Sarandon y su voz en España jamás llegó a producirse. A pesar de que la Academia del Cine había invitado a la veterana dobladora tras el histórico precedente de Sigourney Weaver el año pasado, la realidad entre bambalinas fue muy distinta: «La estuvimos buscando, pero nada», lamenta su familia.

El desplante adquiere tintes dramáticos al conocerse el gran esfuerzo físico que realizó María Luisa Solá para acudir al Auditorio Fòrum. A sus 86 años y en silla de ruedas, la mujer que ha dotado de alma y matices a Sarandon en casi setenta filmes esperaba, al menos, un saludo de la estrella internacional. Sin embargo, la falta de previsión de los Premios Goya impidió una fotografía que habría sido historia viva del cine, priorizando el ritmo de la gala y las proclamas políticas por encima del reconocimiento a una de las figuras más esenciales de nuestra industria.

El doblaje: el eterno olvidado de la Academia del Cine

La indignación en las redes sociales no se ha hecho esperar, señalando directamente a la Academia del Cine por su persistente olvido hacia los profesionales del doblaje. Voces del sector califican de «auténtica vergüenza» que, tras 40 años de historia, los Premios Goya sigan sin dedicar una categoría o un espacio de honor a quienes permiten que millones de españoles disfruten del cine internacional. Como bien apunta la denuncia de Cinemasmusic, gran parte del éxito y la conexión emocional que el público español siente por Susan Sarandon se debe al trabajo meticuloso y magistral de Solá.

Este desencuentro empaña el espíritu de una gala que presumía de ser la más inclusiva y humana hasta la fecha. Mientras las cámaras buscaban el titular político o el vestido más deslumbrante, una de las mayores leyendas vivas de la sonorización española se marchaba a casa sin haber podido estrechar la mano de la actriz a la que ha dedicado media vida profesional. El «chiringuito» del que algunos hablaban en la alfombra roja parece haber olvidado, una vez más, que el cine también se construye con las voces que, desde la sombra, lo hacen universal.

Un precedente desaprovechado tras Sigourney Weaver

El malestar es doblemente intenso si se compara con lo sucedido en la edición anterior, donde Sigourney Weaver dedicó parte de su discurso a ensalzar a su dobladora, María Luisa Solá, elevándola al estatus de coautora de su éxito en España. Se esperaba que la Academia del Cine aprovechara la presencia de Susan Sarandon en Barcelona para institucionalizar este reconocimiento, pero la oportunidad se perdió entre las bambalinas del Fòrum. Para muchos, este episodio demuestra que el doblaje sigue siendo el «pariente pobre» para los organizadores de los Premios Goya, más preocupados por el impacto mediático inmediato que por el respeto a la memoria y el oficio cinematográfico.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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