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Actualidad

Lydia Lozano, testigo clave en el juicio de Matamoros: «Si tengo que llevarles algo a la cárcel, se lo llevo»

Pedro Serrano González
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La Audiencia Provincial de Madrid se ha convertido este viernes en el escenario de un reencuentro de alto voltaje televisivo con Lydia lozano como protagonista inesperada. La periodista ha acudido a testificar a favor de su excompañero Kiko Matamoros en el proceso legal que le enfrenta, junto a su exmujer Makoke, a graves acusaciones de la Agencia Tributaria. En un despliegue de lealtad y humor ácido, la colaboradora ha dejado claro que, pese a los años de conflictos en plató, está dispuesta a todo por sus antiguos colegas, incluso si el veredicto acaba con ellos tras las rejas.

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Un testimonio marcado por el drama personal de Charly

Lydia Lozano ha hecho su entrada en los juzgados visiblemente afectada por su situación familiar, pero firme en su compromiso con la justicia. La periodista ha justificado su ausencia en la sesión anterior debido a la delicada salud de su marido, Charly, quien atraviesa un calvario médico. Según ha confesado la propia Lydia, su esposo tuvo que ser intervenido de nuevo esta Semana Santa tras las complicaciones de una bacteria que «se comió una vértebra». «A mí me llegó la citación en agosto, y no tengo que dejar de venir, pero con toda la movida que tenía de hospitales en mi casa pues se me pasó».

A pesar del cansancio acumulado por los tres meses de ingreso hospitalario de su pareja, Lozano no ha querido faltar a su cita con Kiko Matamoros. La periodista ha recordado con naturalidad que, tras enterarse del despiste, contactó directamente con él: «Llamé a Kiko y le dije ‘¿no me podías llamar para recordármelo?'». Su presencia hoy busca arrojar luz sobre la etapa en la que el matrimonio Matamoros-Makoke compartía su vida de lujos y deudas ante las cámaras, una realidad que la testigo asegura conocer al detalle.

Entre el «chuminero» y la solidaridad carcelaria

Fiel a su estilo inconfundible, Lydia ha desdramatizado la tensión del juicio con declaraciones que ya han dado la vuelta a las redacciones. Al ser preguntada por la posibilidad de que Kiko y Makoke terminen en prisión —se enfrentan a penas de 5 y 4 años respectivamente—, la colaboradora ha tirado de ironía: «Si tengo que llevarles algo a la cárcel se lo llevo». Incluso ha bromeado con realizar su famoso baile para levantarles el ánimo: «Podría bailarles un chuminero para animarles».

Esta actitud, sin embargo, no oculta la seriedad de los hechos. El tribunal juzga un presunto delito de ocultación de bienes que implica el pago de cuantiosas sumas al fisco: 636.697 euros por parte del tertuliano y 471.900 euros en el caso de Makoke. Para Lydia, este juicio es el epílogo de una historia que España entera consumió por capítulos: «Este matrimonio lo hemos vivido en Sálvame, la separación, quédate con la casa, la Finquilla… Estamos curados de espanto». La periodista ha recalcado que su intención es simplemente contar la verdad de lo que vivió junto a ellos durante años de convivencia profesional.

Una lealtad a prueba de bombas

Desde la óptica de Vibras en Corte, este movimiento de Lydia Lozano supone una declaración de principios en el ecosistema mediático actual. Mientras otros antiguos compañeros se lanzan dardos envenenados a través de WhatsApp, Lozano elige el camino de la presencia física y el apoyo legal. Su testimonio no solo es relevante por lo que pueda aportar al caso de la Agencia Tributaria, sino por lo que representa: la supervivencia de los vínculos creados en la factoría de la televisión más cruda.

Lydia ha dejado claro que su relación con Makoke es inexistente actualmente —»hace mogollón que no la veo»—, pero eso no impide que acuda a cumplir con su deber. La periodista, que ha reconocido que «después de haber estado en Sálvame nadie se puede molestar con lo que se diga de uno y de otro», se posiciona como una pieza fundamental para entender el entramado de ingresos y propiedades que ahora están bajo sospecha. Mientras el juicio avanza, la sombra de la prisión planea sobre la pareja, pero al menos saben que, si el peor de los casos ocurre, no les faltarán suministros ni, posiblemente, un baile de despedida.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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