La corporación pública mueve ficha para la sexta edición del certamen alicantino, con RTVE, César Vallejo y María Eizaguirre redefiniendo las bases de un concurso que, pese a la ausencia de España en Eurovisión, busca consolidar su autonomía musical y potenciar el talento joven.
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Un cambio de estrategia en el cronómetro creativo
La maquinaria del festival más importante de la música en España no descansa. Apenas un mes después de que el dúo Tony Grox & Lucycalys se alzara con el micrófono de bronce gracias a su audaz fusión de electrónica y flamenco, la dirección de RTVE ha decidido agitar el avispero. La principal novedad radica en el calendario: el plazo para recibir candidaturas se abrirá el próximo 6 de abril y se cerrará el 12 de julio. Este movimiento no es casualidad ni una decisión administrativa baladí. Al adelantar este periodo, que en la edición anterior se demoró hasta septiembre, la organización busca una excelencia en el filtrado que hasta ahora se veía atropellada por los tiempos de producción televisiva.
César Vallejo, director del Benidorm Fest, ha sido muy claro respecto a las ventajas que ofrece este nuevo margen de maniobra. Según sus propias palabras, la pública contará ahora con un espacio mucho más generoso para “hablar con todos los artistas” y establecer puentes directos con las “compañías grandes, pequeñas e independientes”. Este enfoque de «puertas abiertas» pretende que ninguna propuesta de calidad se quede fuera por falta de comunicación, permitiendo al equipo directivo escuchar y filtrar los temas con una atención microscópica, garantizando que el nivel musical siga la línea ascendente que se ha visto en los últimos años.
El debate del autotune y la madurez sonora
Uno de los puntos más comentados y que promete generar ríos de tinta en las comunidades de melómanos es la apertura técnica del festival. Vallejo ha dejado caer una posibilidad que hasta hace poco parecía un tabú en las preselecciones tradicionales: la aceptación de propuestas que incluyan autotune. Es imposible no recordar el amargo episodio de la primera edición con Luna Ki, quien se vio obligada a retirar su tema Voy a morir debido a que el efecto vocal era parte indisoluble de su propuesta artística y las normas de aquel entonces —heredadas de la Unión Europea de Radiodifusión— lo prohibían tajantemente.
Aunque en el festival europeo el uso de correctores de tono en directo sigue estando vetado, RTVE parece dispuesta a desligarse de esa rigidez. Al no funcionar esta edición como una preselección para el certamen continental, la cadena tiene las manos libres para abrazar la música contemporánea en todas sus formas. Esta decisión dota al Benidorm Fest de una pátina de modernidad y realismo, entendiendo que el autotune no es solo una herramienta de corrección, sino un recurso estético fundamental en géneros como el trap, el pop urbano o la vanguardia electrónica.
La firme postura frente a la cita internacional
A pesar de los cambios internos, hay una línea roja que la corporación no está dispuesta a cruzar. La situación geopolítica marca la agenda y María Eizaguirre, directora de Comunicación y Participación del ente, ha despejado cualquier duda sobre el regreso de España a la competición internacional a corto plazo. “RTVE sigue en la misma posición”, ha afirmado de forma tajante en la rueda de prensa organizada por el medio El Español. Esta postura confirma que España no participará en la cita de Viena mientras Israel forme parte de la lista de países competidores.
Sin embargo, esta renuncia a la pantalla europea no significa que el festival de Benidorm pierda su esencia o su ambición. La directiva ha querido subrayar que, si bien “el Benidorm Fest lleva en su ADN Eurovisión”, los resultados y el impacto social han demostrado que el formato tiene entidad suficiente para brillar sin necesidad de ser un puente hacia otro lugar. “El Benidorm Fest es un festival con vida propia, que ha demostrado que puede caminar por sí mismo”, sentenció Eizaguirre, defendiendo la madurez de una marca que ya es referencia en la industria musical hispana.
Alianzas estratégicas y proyección más allá del escenario
El éxito de un artista hoy en día no se mide solo por los minutos de pantalla, sino por el soporte que recibe una vez se apagan los focos. RTVE parece haber aprendido de los errores de antiguos formatos y ha decidido redoblar su apuesta por el acompañamiento post-festival. En este sentido, se mantienen y refuerzan los acuerdos estratégicos con gigantes como Univisión y Spotify. Sergio Calderón, director de TVE, ha insistido en que la vocación del ente es de servicio público y apoyo al talento emergente: “TVE no solo da oportunidades, sino que acompaña a estas carreras jóvenes y que no culminen en el final de un talent”.
Los frutos de esta filosofía ya son tangibles. Tony Grox & LUCYCALYS, los actuales campeones, han recibido la noticia de que grabarán un nuevo single bajo la batuta de Tainy, el prestigioso productor que ha moldeado hits para figuras de la talla de Daddy Yankee o Camilo. Por su parte, ASHA, galardonada con el premio de Spotify, pondrá rumbo a Estocolmo para trabajar en los estudios centrales de la plataforma. Son incentivos que sitúan al Benidorm Fest como una lanzadera real, más interesada en crear industria que en generar contenido efímero de usar y tirar.
Continuidad creativa para elevar el espectáculo
Para asegurar que la calidad visual esté a la altura de la ambición sonora, la casa ha confirmado la renovación de Sergio Jaén como director artístico. Jaén fue el gran artífice del salto cualitativo escénico vivido en la última edición, donde las puestas en escena ganaron en complejidad cinematográfica y coherencia narrativa. No estará solo en esta travesía; le acompañarán de nuevo sus pilares creativos: el coreógrafo Borja Rueda y el escenógrafo Ari Levelä.
Este equipo tendrá la misión de transformar el escenario del Palacio de Deportes de Benidorm en un escaparate que no envidie nada a las grandes producciones internacionales. La intención es clara: seguir construyendo un evento que sea una cita ineludible para el espectador, independientemente de que el ganador acabe o no en un avión rumbo a una final europea. El Benidorm Fest 2027 ya ha comenzado su cuenta atrás, y lo hace con las ideas más claras que nunca y el oído puesto en la calle.
