Saltar al contenido
Actualidad

Una finca de 230 hectáreas donde se casaron sus hermanas: Carlos Sainz habla del fuego en Cebreros desde el Gran Premio de Hungría

Pedro Serrano González
6 min 33
sainz hijo1

A media Europa de distancia, en pleno fin de semana del Gran Premio de Hungría, Carlos Sainz Vázquez de Castro aprovechó su comparecencia ante los medios para hablar de otra cosa. No del coche, ni de la clasificación: de Cebreros, el pueblo de Ávila donde su familia tiene desde hace años La Piñonera, una finca de unas 230 hectáreas rodeada de pinares que el fuego ha alcanzado este fin de semana. «A nivel personal estoy sufriéndolo mucho», dijo el piloto. Y lo que vino después no fue el mensaje de circunstancias que suele salir de un paddock.

Te recomendamos

«Ver todo quemarse de esa manera me da una rabia tremenda»

La comparecencia fue el sábado, ante los medios, y el piloto de Fórmula 1 la abrió saliéndose del guion deportivo. «Me gustaría mandar un mensaje a toda España por el tema de los incendios», arrancó. «A nivel personal estoy sufriéndolo mucho, ya que tenemos un campo allí en Ávila y ver todo Cebreros, la zona del Barraco y Burgohondo… ver todo quemarse de esa manera y toda la gente que está siendo afectada me da una rabia tremenda». No mencionó daños concretos en su propiedad ni cifró pérdidas: habló del paisaje entero, que es exactamente lo que arde. Los tres nombres que citó dibujan sobre el mapa el corredor del Valle del Tiétar y la sierra abulense por el que avanzan las llamas.

Y luego dio un paso más, que es donde su declaración se separa del pésame protocolario. «También está pasando al otro lado de Madrid, en Francia… Creo que es una llamada del planeta, un aviso de que igual toca hacer cambios», añadió, antes de cerrar mandando «todo mi apoyo a las familias afectadas y a España por este momento difícil». Un piloto de Fórmula 1 en activo, en pleno fin de semana de carrera y ante la prensa internacional, señalando la emergencia climática como causa. No es un terreno cómodo para un deportista cuyo calendario recorre cuatro continentes, y aun así lo dijo sin que nadie se lo preguntara. La frase clave —«una llamada del planeta»— es suya, no de una nota de prensa.

Qué es ‘La Piñonera’ y por qué duele tanto en esta familia

La finca no es una inversión ni un capricho reciente. La Piñonera ocupa unas 230 hectáreas a orillas del pantano de San Juan, con vistas al valle del Alberche y rodeada de los pinares que caracterizan la comarca. Es, en palabras de quienes conocen a la familia, su refugio: el sitio al que vuelven siempre que los compromisos lo permiten, y el lugar que el piloto asocia a su vida privada mucho más que a su patrimonio. El vínculo, además, no empieza con él. Su padre, es hijo adoptivo de Cebreros, una distinción que el municipio no reparte a la ligera y que explica por qué esta casa pesa distinto que cualquier otra propiedad.

Ese arraigo tiene pruebas concretas y muy íntimas: la familia eligió precisamente ese entorno para celebrar las bodas de las dos hermanas del piloto. Es decir, que lo que hoy aparece en los partes de emergencia como perímetro forestal es, para los Sainz, el escenario de sus fotos de familia. Esa es la diferencia entre el mensaje solidario de un famoso cualquiera y lo que se le escuchó el sábado: aquí no hay distancia. La casa donde se ha ido celebrando lo bueno —también la última alegría del clan, cuando el piloto se convirtió en abuelo por tercera vez— está dentro del mapa que estos días se mide en hectáreas quemadas y carreteras cortadas.

No es la primera vez, y hace cuatro años ya pidió lo mismo

Conviene recordar un antecedente que le da otra dimensión a lo dicho ahora, porque desmonta la lectura fácil de que se trata de una reacción emocional del momento. En el verano de 2022, otro gran incendio golpeó esa misma zona, y el piloto ya alzó la voz entonces desde sus redes sociales: «Más ayuda para parar el fuego de los fantásticos pinares de Cebreros y Hoyo de Pinares. ¡España se quema! ¡Qué tristeza!», escribió. Cuatro años después, el mismo paisaje, la misma petición y una escalada evidente: si en 2022 pedía medios, en 2026 habla directamente de que «toca hacer cambios». La evolución del mensaje, de la urgencia operativa a la causa de fondo, es la de alguien que ha visto arder lo mismo dos veces.

No es tampoco el único rostro conocido al que esta emergencia le ha entrado por casa. Hace apenas dos días contábamos cómo el peor incendio de la historia de Madrid llegaba a cercar una finca familiar en Aldea del Fresno, y días antes, varias caras conocidas rompían la euforia del Mundial para reclamar medios contra el fuego en Guadalajara. Lo que distingue el caso de Cebreros es la mezcla de proximidad personal y altavoz internacional: la declaración no se hizo en un plató español ni en un story, sino en una sala de prensa de Fórmula 1 con corresponsales de medio mundo delante.

El mapa que hay detrás de esas tres palabras

Los tres topónimos que citó el piloto no son casuales ni decorativos: Cebreros, El Barraco y Burgohondo son núcleos de la vertiente sur de la sierra abulense, encadenados a lo largo del corredor que baja hacia el Tiétar y hacia el pantano donde está la finca. Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila han obligado ya al desalojo y al confinamiento de decenas de miles de personas, y en el Valle del Tiétar, con el foco principal en Burgohondo, las autoridades han ordenado evacuaciones preventivas de varias localidades. Es, según se describe sobre el terreno, una de las mayores emergencias forestales que se recuerdan en la comarca.

Queda por saber el alcance real de los daños en La Piñonera, que ni el piloto ni su entorno han detallado: él habló de la zona, no de su parcela, y no se ha facilitado balance alguno de hectáreas afectadas dentro de la propiedad. Tampoco consta que la familia haya tenido que desalojar. Hasta que eso se concrete, lo que hay es lo que él mismo puso encima de la mesa el sábado en Hungría: un piloto disputando un Gran Premio en Hungría mientras arde el pinar donde se casaron sus dos hermanas, y una frase que probablemente le persiga más que cualquier declaración deportiva de este fin de semana: «Es una llamada del planeta».

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *