Telecinco ya ha puesto en marcha su gran apuesta para las tardes del verano, pero el estreno no ha salido tan redondo como esperaba en el terreno de las redes sociales. ¡De lunes a viernes!, el nuevo magacín de corazón presentado por Santi Acosta y Beatriz Archidona, debutó este lunes 6 de julio y, apenas arrancó, los espectadores dictaron su particular sentencia en las redes. La mayoría coincidió en una misma crítica y, de paso, muchos pusieron en la diana el papel de una de sus colaboradoras.
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Un debut con sabor a viejo conocido
El nuevo formato llegó a la parrilla con la misión de recuperar el pulso de la actualidad rosa y del entretenimiento, y para ello desplegó un amplísimo plantel de dieciséis colaboradores en el que abundan los veteranos de la crónica social. Sin embargo, esa apuesta por los rostros más reconocibles se volvió, en parte, en su contra. La presencia de históricos como Lydia lozano, Terelu Campos, Rosa Benito o Karmele Marchante, unida a la elección de los temas del estreno —Cantora y Rocío Jurado—, provocó una sensación inmediata de déjà vu entre la audiencia.
Hubo, de hecho, una palabra que monopolizó la conversación digital desde los primeros minutos: Sálvame. Buena parte de los espectadores vieron en el nuevo programa una suerte de versión descafeinada del mítico magacín vespertino que durante años reinó en la cadena, y la comparación se repitió una y otra vez. «El rotondazo que ha terminado haciendo Telecinco con este nuevo Sálvame. Para esto… ¿por qué no lo llaman de nuevo Sálvame?», ironizaba un usuario. Otro era todavía más contundente: «Es una copia barata del Sálvame (…), qué obsesión tiene la telecirco con Sálvame». La sensación de refrito, con los mismos nombres y las mismas tramas de siempre, planeó sobre buena parte de los comentarios.
El Santis el otro día en 'De Liendres': "Esa televisión (la de 'Sálvame') ya no existe".
— Miss Kokoro (@KokoroMiss) July 6, 2026
El Santis hoy con todo su papo gordo y cero talento: pic.twitter.com/gED66bcDDP
El Santi Acosta solo me gustaba en Enemigos Íntimos pero se ha convertido en un estúpido y la Bea ni te cuento más! #DeLunesAViernes
— Ricardo🇮🇨🍉🧜🏻♀️ (@RicardoGal99983) July 6, 2026
Parece un programa lowcost de televisión provincial #DeLunesAViernes
— D 🏋🏻♂️📸 (@danicort97) July 6, 2026
El rotondazo que ha terminado haciendo Telecinco con este nuevo sálvame. Para esto… ¿por qué no lo llaman de nuevo sálvame? #DeLunesAViernes
— Ivo Delgado (ᴄʀɪᴛɪᴄᴏᴇɴsᴇʀɪᴏ) 39 🎬 (@criticoenserio) July 6, 2026
El papel de una colaboradora, en el centro del debate
Más allá de la etiqueta de refrito, buena parte de las reacciones se concentraron en una figura concreta: la colaboradora Maica, cuya participación dividió por completo a la audiencia. Para un sector del público aportó frescura y algunos de los momentos más cómicos de la tarde; para otro, en cambio, su presencia resultó impropia de un espacio centrado en la actualidad del corazón. «Es más de lo mismo, pero por lo menos que la gente que contratáis se prepare los temas. Por otro lado, eso os pasa por llevar a gente como Maika, que no aporta nada al programa», reprochaba una espectadora, en un comentario que resumía el sentir de una parte de la audiencia.
Maica está a por uvas. No conoce a la familia de Rocío Jurado ni de Isabel Pantoja. A esta niña la han enchufado ahí pero no sirve. #DeLunesAViernes
— Diana🦋🪐🌾🌦️ (@Dianadespierta) July 6, 2026
Las críticas no se detuvieron ahí y alcanzaron también a los presentadores y a la propia hechura del espacio. Hubo quien cargó abiertamente contra Santi Acosta y Beatriz Archidona, a los que algunos usuarios reprocharon su tono, y quien puso en duda directamente la ambición del formato: «Parece un programa lowcost de televisión provincial», resumía otro comentario que corrió con rapidez. Un aluvión de reproches que dejó claro que el estreno no había convencido, al menos, al sector más beligerante de las redes.
Las contradicciones que no pasaron desapercibidas
Entre todo el ruido, hubo un detalle que muchos espectadores no dejaron escapar: la aparente contradicción de Rosa Benito. «Hace unos días dio unas declaraciones diciendo que no había que hablar de los muertos. Hoy, durante el programa, todas sus intervenciones basándose en hablar de Rocío Jurado, que lleva 20 años enterrada», señalaba un usuario, poniendo el foco en el giro de la colaboradora. La elección de Cantora y de la memoria de la cantante de Chipiona como grandes asuntos del debut alimentó ese tipo de reproches, que apuntaban a un formato instalado, una vez más, en los temas de siempre.
Rosa Benito, hace unos días, dio unas declaraciones diciendo que no había que hablar de los muertos. Hoy, Rosa Benito, durante el programa, todas sus intervenciones, basándose en hablar de Rocío Jurado que lleva 20 años enterrada. #DeLunesAViernes pic.twitter.com/2c8A1wweHb
— ᴅᴏ ᴛʜᴇ ʙᴀᴍʙɪ ✈︎ (@_dothebambi_) July 6, 2026
Con todo, no todo fueron palos. El estreno también encontró a sus defensores, que quisieron poner en valor lo positivo del debut. Algunos espectadores destacaron el tono dinámico del programa y llegaron a considerarlo una de las propuestas más interesantes de la parrilla vespertina, agradeciendo que la cadena vuelva a apostar por el directo y la actualidad rosa en una franja que llevaba tiempo huérfana de este tipo de contenidos. La conversación, en cualquier caso, quedó claramente partida en dos bandos.
Una apuesta a vida o muerte para reflotar las tardes
El ruido en torno al estreno no es anecdótico, sino que se enmarca en un momento crítico para Telecinco. La cadena atraviesa una de sus peores rachas de audiencia —el pasado domingo firmó uno de los datos más bajos de su historia—, y ha depositado en este nuevo magacín buena parte de sus esperanzas para reflotar una franja de tarde que se le ha resistido durante meses. De ahí que cada gesto del debut se haya analizado con lupa y que la reacción en redes cobre un peso especial.
Habrá que esperar a los datos oficiales de audiencia para saber si el arranque cuajó también en cuota de pantalla o si, por el contrario, el runrún crítico se tradujo en un frío recibimiento. Lo que está claro es que ¡De lunes a viernes! ha logrado, al menos, su primer objetivo: generar conversación. Ahora, el reto será convertir ese ruido inicial en fidelidad y demostrar que su fórmula, por muy reconocible que resulte, todavía tiene recorrido en unas tardes que la cadena necesita, con urgencia, volver a ganar.
