Tana Rivera, hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, ha recuperado la ilusión tras sus recientes fracasos amorosos con un giro de guion absoluto. La joven aristócrata y el torero Roca Rey, figura máxima del escalafón, han transformado su amistad de años en una relación sentimental que ya sacude los cimientos de la alta sociedad sevillana.
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El fin de la era madrileña y el regreso al albero
La noticia ha caído como un vendaval en el sector más exclusivo de la capital hispalense. Hace apenas unas semanas se confirmaba, a través de una información adelantada por el medio Informalia, que Tana Rivera había roto su noviazgo con Álvaro, un ingeniero madrileño y alto ejecutivo de El Corte Inglés con el que parecía haber encontrado la calma tras su ruptura previa con el empresario Manuel Vega. Sin embargo, la soltería de la nieta de la Duquesa de Alba ha durado suspiros.
Tana ha decidido volver a sus raíces y apostar por un hombre que entiende a la perfección el peso de su linaje. El elegido no es otro que Roca Rey, el diestro peruano que arrastra masas y que comparte con Tana mucho más que una simple atracción. Ambos se mueven en el mismo ecosistema social, rodeados de nombres como Victoria Federica, Tomás Páramo o María Pombo, lo que ha facilitado que un vínculo que nació como una amistad sólida diera un paso definitivo hacia el romance.
Los detalles de un idilio gestado en la intimidad
A pesar de los intentos de la pareja por blindar su intimidad, los datos sobre este nuevo amor han comenzado a filtrarse con una precisión quirúrgica. Según se ha revelado en el programa de Sonsoles, el noviazgo no es una cuestión de días, sino que tiene un origen claro en el calendario: «Comenzaron un poco antes de Semana Santa«.
La estrategia de la pareja, hasta el momento, ha sido el hermetismo total para proteger los primeros compases de su historia. «Ellos no querían que se supiera porque es muy reciente. De momento, lo niegan», han afirmado fuentes cercanas al entorno de los protagonistas. No obstante, la evidencia de sus encuentros frecuentes en Sevilla y Madrid y la complicidad que siempre han exhibido en sus círculos comunes hacen que el secreto sea ya un clamor a voces en las plazas y salones de la jet-set.
Un romance que redefine la crónica social
Este movimiento no solo afecta a los protagonistas, sino que coloca a la familia Rivera-Martínez de Irujo nuevamente en el epicentro de la actualidad taurina y social. Tana, que siempre ha intentado mantener una discreción elegante, se une ahora al hombre más buscado del momento, uniendo dos mundos que, aunque siempre estuvieron cerca, ahora se fusionan en la que es, sin duda, la pareja más potente de la primavera.
