La popular actriz madrileña rememora en Telecinco el gravísimo problema de salud que sufrió en 2011 y las secuelas que la apartaron temporalmente de los escenarios, arropada por un emotivo intercambio de vivencias con Jorge Javier Vázquez.
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El espacio nocturno Hay una cosa que te quiero decir acogió este sábado una de las confesiones más íntimas, sinceras y sobrecogedoras de la temporada televisiva. Silvia Abascal acudió al plató de la principal cadena de Mediaset con el objetivo inicial de dar una sorpresa a una mujer en proceso de superación personal, pero terminó abriendo su propio corazón al recordar el accidente cerebrovascular que alteró por completo el rumbo de su destino en el año 2011.
Con una serenidad admirable, la que fuera protagonista de la mítica serie de televisión Española Pepa y Pepe relató detalladamente cómo vivió los primeros síntomas de la dolencia mientras ejercía como jurado en el Festival de Cine de Málaga. La actriz rememoró una sensación espantosa de fuego interno, describiendo que sintió la cabeza como si fuera un volcán en plena erupción y llegó a experimentar la angustiosa certeza de que le estaban sangrando los oídos. La falta de movilidad en sus manos fue la señal definitiva de alarma que la sumergió en el miedo, aunque logró conservar la calma y la respiración honda para proteger su energía en un instante tan crítico.
La delgada línea entre la vida y la tragedia en el Teatro Cervantes
Durante su emotiva narración, la creadora digital y artista de 47 años puso especial énfasis en la enorme fortuna que supuso sufrir el ataque rodeada de sus compañeros de profesión y de la prensa, justo en los momentos previos a desfilar por la alfombra roja. La proximidad del Teatro Cervantes con el hospital Carlos Haya de la capital malagueña fue, según sus propias palabras, un factor providencial absoluto. Con una honestidad desgarradora, la intérprete reconoció ante la audiencia que si el episodio le llega a acontecer tan solo diez minutos antes en la soledad de la habitación de su hotel, el desenlace hubiera sido fatal y hoy no se encontraría allí para contarlo.
El proceso posterior al ictus supuso un parón radical en su exitosa carrera profesional y el inicio de una batalla diaria que se prolongó durante dos años intensos de rehabilitación. Las secuelas físicas afectaron gravemente a áreas esenciales como la coordinación general y el equilibrio, hasta el punto de tener que aprender de nuevo tareas cotidianas de su profesión como caminar calzando zapatos de tacón. Gracias a su esfuerzo y al apoyo de un centro público de rehabilitación, la madrileña logró restablecer las funciones dañadas en el hemisferio izquierdo de su cerebro. El broche de oro a esa dura etapa de superación lo puso su recordada reaparición en los Premios Goya de 2012, donde el mundo del cine se fundió en una ovación histórica que la conmovió profundamente.
Un puente de empatía mutua con Jorge Javier Vázquez
Uno de los instantes más especiales y llenos de complicidad de la noche llegó cuando el propio conductor del programa, Jorge Javier Vázquez, conectó de forma directa con las palabras de la invitada al rememorar el percance de salud similar que él mismo padeció en el año 2019. El presentador de Badalona recordó con cercanía cómo su episodio ocurrió durante una estancia lúdica en Marrakech.
El comunicador desveló públicamente un bonito gesto que la actriz tuvo con él en aquellos momentos complicados, agradeciéndole de corazón un mensaje privado que ella le envió a través de Instagram para invitarle a una de sus funciones de teatro. Esta revelación despertó los aplausos unánimes del público presente en el plató de televisión, evidenciando los fuertes lazos de solidaridad que se crean entre personas que han compartido un proceso traumático similar y poniendo de manifiesto la calidez humana de la actriz, a la que actualmente los espectadores pueden ver derrochando talento en la segunda temporada de la serie dramática Entre Tierras para Atresmedia.
