Rocío Carrasco ha decidido plantar cara al ruido y reivindicar sin complejos el proyecto más personal que ha emprendido en años. En una entrevista concedida a Extratele, la hija de Rocío Jurado ha defendido con firmeza «La más grande», el documental de Movistar+ dedicado a la memoria de la cantante de Chipiona, y ha respondido de manera tajante a quienes desde su propia familia han cargado contra la producción. «Es un documental hecho por y para Rocío Jurado. Eso no lo empaña nada ni nadie», ha zanjado, en una declaración que resume el espíritu con el que ha afrontado el estreno.
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Un retrato nacido de las memorias que la Jurado dejó a su hija

El documental, dirigido por el cineasta Alexis Morante y con la propia Rocío Carrasco como productora ejecutiva, parte de un material de excepción: las memorias que Rocío Jurado escribió y entregó en vida a su hija. Ese punto de partida, según explican sus responsables, ha permitido construir un relato en primera persona, en el que es la propia artista quien conduce el hilo de su historia a través de su archivo personal. La narración corre a cargo de la actriz Daniela Vega, una elección que, en palabras de Alexis Morante, aporta «otro grado más de empatía y de sensibilidad» a un proyecto concebido con vocación abiertamente cinematográfica.
La producción llega coincidiendo con el vigésimo aniversario de la muerte de la folclórica, aunque tanto Rocío Carrasco como Alexis Morante restan importancia a esa efeméride. «No es un homenaje ni un acto de justicia, es simplemente poner en valor y contar la realidad de su vida, tanto profesional como personal», subraya la productora, que aspira a que las generaciones futuras «sepan quién es Rocío Jurado» más allá del imaginario televisivo. El director, por su parte, insiste en que al documental «le da igual que sea el 20 aniversario», porque su único objetivo es rescatar «esa dicotomía entre la Jurado y la Mohedano» y explicar a uno de los grandes mitos del país «de una forma sosegada y muy emocional».
La respuesta a una familia dividida
La sombra del conflicto familiar, sin embargo, ha planeado sobre el estreno. Preguntada de forma directa por el hecho de que parte de su familia haya cargado contra la producción y por si se les ofreció participar, Rocío Carrasco se mostró contundente y a la vez conciliadora: «Vuelvo a repetir, y es lo que he dicho siempre, se ha intentado contactar, se ha contactado y se ha declinado dentro de la libertad de cada persona. O sea que sin problema». Con esas palabras, la productora zanjaba cualquier reproche sobre una supuesta puerta cerrada a los suyos, trasladando la responsabilidad de la ausencia a quienes optaron por no sumarse.
Lejos de dejarse arrastrar por la polémica, Rocío Carrasco ha reivindicado el resultado como un trabajo hecho «con todo el amor del mundo» y ha asegurado que ofrece «una visión nueva de Rocío Jurado que va a sorprender hasta a los que creen que no se ha contado como se tenía que contar». La productora confiesa que se ha esforzado por «aislarse de todo el ruido anterior» para centrarse exclusivamente en la figura de su madre y en los testimonios de los allegados entrevistados, en un intento evidente de blindar la obra frente al cruce de acusaciones que rodea a la familia desde hace años.
El icono más allá del escenario
Más allá del ruido mediático, «La más grande» aspira a situar a Rocío Jurado en el lugar que, según sus responsables, le corresponde en la memoria colectiva. Alexis Morante reivindica un enfoque similar al que la cultura anglosajona dedica a sus grandes mitos, ligando la trayectoria de la artista al contexto sociocultural que le tocó vivir: «A ella le tocó vivir el paso de una dictadura a una democracia y el paso de los derechos de la mujer. Se convierte en un icono, sin quererlo», recuerda el director, que ve en la vida de la cantante «cine en mayúsculas».
Con este documental, Rocío Carrasco cierra un círculo largamente esperado por los seguidores de la artista y, de paso, envía un mensaje inequívoco a quienes han cuestionado su legitimidad para narrar la historia de su madre. La productora se muestra convencida de haber cumplido el encargo que la propia Rocío Jurado le dejó en aquellas memorias, y lo defiende con una seguridad que no admite matices. Frente a las críticas, las dudas y los reproches, su postura es diáfana: el retrato de «la más grande» está hecho por y para ella, y nada ni nadie podrá empañarlo.
