El estilista Pelayo Díaz ha protagonizado un durísimo ataque contra los actuales concursantes de Supervivientes 2026 en el programa El Tiempo Justo, exigiendo medidas económicas drásticas a la organización ante lo que considera un comportamiento «poco profesional» y un colapso sin precedentes en los protocolos de salida del reality.
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Indignación en directo por la falta de espectáculo


La paciencia de los colaboradores de Telecinco parece haber llegado a su límite. Si hace apenas unas horas era Jorge Javier Vázquez quien reprendía seriamente a los robinsones por su desgana, Pelayo Díaz ha ido un paso más allá al cuestionar la integridad de los participantes que están «tirando la toalla» a las primeras de cambio. El estilista, que conoce de primera mano la dureza de Honduras tras su paso por la edición de 2025, se mostró especialmente mordaz con perfiles como los de Alejandra de La Croix o Marisa Jara.
«Esta mañana yo estaba entrenando tranquilamente en mi gimnasio, no me ve nadie y lo estoy dando todo… y pensaba: esta gente que la está viendo toda España y están siendo tan flojos, no se enteran», arrancaba Pelayo con evidente enfado. Para el colaborador, el casting actual parece haber olvidado la naturaleza del formato: «¡Que estamos aquí para que nos entretengan!, que han ido para hacer un show, dar espectáculo y para hacer las pruebas».
«Que no cobren nada»: la propuesta para frenar el colapso

El debate en el plató de Joaquín Prat subió de tono al analizar las excusas de los famosos. Mientras Gloria Camila intentaba justificar algunas bajas por motivos de salud o vértigo, Pelayo Díaz fue implacable: «Si ya saltas desde un helicóptero, pues ya está, no tienes vértigo. Tiene mucho cuento». La crítica se extendió a la facilidad con la que se activan los protocolos de abandono, comparando la situación con la saturación de las oficinas del SEPE.
La solución propuesta por el estilista para atajar esta crisis de compromiso es atacar directamente al bolsillo de los concursantes. «Es que sale muy barato abandonar. Que les digan: como te vayas, no cobras nada», sentenció Pelayo, una idea que fue respaldada por el propio Joaquín Prat, quien recordó que acudir al programa es un trabajo «muy bien remunerado». La frustración aumentó al recordar la cantidad de personas anónimas y famosas que se quedan fuera del casting y que estarían dispuestas a darlo todo en la isla.
Supervivientes no es un campamento de verano
La dureza de las condiciones climatológicas, con lluvias intensas en los primeros días, parece haber sido el detonante para que media docena de personas se planteen su salida. Ante esto, la respuesta desde el plató de El tiempo justo fue unánime: no hay lugar para la sorpresa cuando se viaja a Honduras. «Hambre, frío y lluvias… ¿pero a dónde se pensaban que iban, a unas convenciones religiosas?», clamaba Pelayo Díaz antes de que Prat rematara sugiriendo irónicamente que, si no aguantan, se inscriban en programas de baile menos exigentes.
