Paz Padilla ha regresado a El Hormiguero para presentar ‘Alzar el duelo’, un libro que sale a la venta este 8 de abril y en el que la gaditana aborda el duelo y la muerte desde una perspectiva tan desgarradora como luminosa, cargada de humor y de testimonios que invitan a mirar de frente lo que la mayoría prefiere esquivar.
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La actriz y humorista se ha plantado en el plató de Antena 3 con la energía que la caracteriza, arrancando las primeras sonrisas antes de sentarse. «Como dicen en mi tierra, estoy para entrar a vivir», ha bromeado Paz Padilla nada más pisar el escenario, en un intercambio distendido con Pablo Motos sobre el paso del tiempo y la importancia de cuidarse. Una frase que, leída en el contexto de lo que venía después, cobra un significado mucho más profundo.
Un libro que nace del dolor más íntimo
Pablo Motos no ha tardado en poner sobre la mesa el motivo de la visita: «Vienes a presentar tu nuevo libro que sale mañana, se llama Alzar el duelo, y es un libro sobre el duelo, habla de la muerte y habla con mucho humor de muchas personas». El presentador ha calificado el proyecto como «una cosa muy bonita», un adjetivo que se queda corto para describir lo que Paz Padilla ha volcado entre sus páginas.
La gaditana ha reconocido que el libro recoge todo lo que ha aprendido a lo largo de los distintos duelos que ha atravesado en su vida, con especial peso el fallecimiento de su marido, Antonio Juan Vidal, en 2020. Lejos de ser un manual cerrado, Padilla ha dejado claro que el aprendizaje del duelo no es lineal ni definitivo. «Cada duelo se olvida lo anterior y tienes que volver otra vez a prepararte», ha confesado, revelando que ni siquiera quien ha escrito un libro sobre la pérdida se libra de volver a empezar cuando la vida golpea de nuevo.
Las muelas rotas y el grito silencioso del cuerpo
Uno de los momentos más estremecedores de la entrevista ha llegado cuando Paz Padilla ha relatado cómo la tensión física del duelo dejó huella literal en su cuerpo. La humorista ha revelado que se le rompieron las muelas de apretar, pero ha matizado con una precisión que hiela: «No, en el duelo no, el día que Antonio iba a morir». Una distinción que dice más que cualquier capítulo sobre las fases del duelo académico.
«El cuerpo habla, el cuerpo te dice cómo está tu alma y a veces por eso hay que escucharlo», ha sentenciado Padilla, condensando en una frase la filosofía que vertebra ‘Alzar el duelo’. Esa conexión entre lo físico y lo emocional, entre la mandíbula que se tensa y el corazón que se prepara para lo inevitable, es precisamente el territorio que la gaditana ha decidido explorar sin filtros ni eufemismos.
Humor como armadura, no como escudo
Si algo distingue a Paz Padilla del resto de voces que han abordado públicamente el duelo en España es su capacidad para hablar de la muerte sin que la conversación se convierta en un funeral. ‘Alzar el duelo’ promete mantener esa línea: un libro que no rehuye el dolor pero que se niega a quedarse atrapado en él. El humor, en manos de Padilla, no es una forma de esquivar la realidad sino de atravesarla con los ojos abiertos.
El título mismo es toda una declaración de intenciones. Alzar, no superar. Alzar, no olvidar. Un verbo que implica movimiento hacia arriba, que sugiere dignidad y decisión frente a lo que la vida arranca sin pedir permiso. La gaditana ha construido su regreso editorial sobre una premisa que conecta con miles de personas que han perdido a alguien y no encontraron las palabras ni el permiso para reírse mientras lloraban.
