Para pedir disculpas por el grave error sobre el impuesto de los libros, Pablo Motos señala directamente a Sonsoles Ónega como la responsable de proponer el tema, provocando una oleada de críticas contra el presentador de Antena 3 por «vender» a su compañera para salvar su propia imagen.
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La elegancia brilla por su ausencia en el plató de las hormigas. Lo que comenzó como una tertulia indignada por un supuesto agravio fiscal a la cultura ha terminado convirtiéndose en un sainete de reproches y balones fuera que ha incendiado el universo digital. Tras difundir el pasado martes la noticia falsa de que los libros tributan a un 21% de IVA —cuando la realidad es que están sujetos al tipo superreducido del 4%—, tanto Pablo Motos como Sonsoles Ónega se han visto obligados a rectificar. Sin embargo, la forma en la que el presentador estrella de Atresmedia ha gestionado la disculpa ha dejado un rastro de pólvora en las redes sociales, al depositar toda la carga de la culpa sobre los hombros de su invitada y compañera de cadena.
El origen del bulo: una indignación sin base documental
La polémica estalló durante la visita de Sonsoles Ónega a ‘El Hormiguero‘. En un momento de la entrevista, ambos comunicadores mostraron un enfado monumental contra el Gobierno de Pedro Sánchez, denunciando que el IVA de los libros se situaba en un prohibitivo 21%. La contundencia con la que afirmaron el dato, impropia de dos profesionales de la información con dilatada experiencia, provocó una reacción inmediata de los expertos y usuarios en redes sociales, quienes recordaron que el IVA cultural para libros, periódicos y revistas en papel y digital es, de hecho, uno de los más bajos del sistema tributario español.
La corrección fue tan masiva que el silencio no era una opción. Sonsoles Ónega utilizó su propio programa, ‘Y Ahora Sonsoles‘, para pedir perdón por la «metedura de pata», asegurando que no había intención de manipular y asumiendo el error de forma institucional. Pero la sorpresa llegó por la noche, cuando Pablo Motos decidió abordar el asunto en su Access prime time.
El «gesto de Pilatos»: Motos señala y se lava las manos
En lugar de una disculpa coral o una asunción de responsabilidad como director y presentador del formato, Motos optó por una narrativa que ha sido calificada de «repugnante» y «poco elegante» por numerosos usuarios de X. El presentador sorprendió al señalar a Sonsoles Ónega como la única culpable del desliz por ser ella quien propuso el tema de conversación.
«Nos propuso hablar de ello y nadie comprobó el dato», reconoció Motos, intentando suavizar el golpe asumiendo una falta de rigor en la producción, pero dejando claro que la mecha la prendió la periodista. Este matiz, que parece descargar su responsabilidad personal en la invitada, no ha pasado desapercibido para una audiencia que ha devorado el momento con estupor. La interpretación mediática es unánime: ante la posibilidad de ver dañada su credibilidad, Motos no ha dudado en «sacrificar» públicamente a una de las caras más valoradas de su propio grupo de comunicación.
Las redes dictan sentencia: «Con amigos así…»
La reacción en las plataformas digitales ha sido unánime y visceral. Bajo el paraguas de medios como El Confidencial, se han recogido multitud de testimonios que condenan el gesto del valenciano. «Pablo Motos no ha tardado ni un segundo en tirar a Sonsoles Ónega a los leones para salvarse él. Le ha faltado tiempo para señalarla con el dedo y lavarse las manos como Pilatos», escribía una usuaria en un mensaje ampliamente compartido.
Otros internautas destacaban la falta de compañerismo en una cadena que presume de unidad: «Los fachas no se respetan ni entre sí», o «Es mi imaginación o Pablo Motos ha vendido a Sonsoles Ónega», son solo algunos ejemplos del clima de crispación que rodea al programa. La crítica no solo se centra en la desinformación inicial, sino en la calidad humana de la rectificación, entendiendo que un presentador senior debería blindar a su invitada en lugar de utilizarla como escudo humano ante las críticas.
Pablo Motos dejando a Sonsoles Ónega a los pies de los caballos como si él no hubiera aprovechado lo del IVA para lo suyo. Su ego va por encima de la invitada, la cadena y el Grupo Planeta. Muy fuerte. Todo.pic.twitter.com/96jzIL1gAD
— Miss Kokoro (@KokoroMiss) April 15, 2026
Pablo Motos no ha tardado ni un segundo en tirar a Sonsoles Ónega a los leones para salvarse él. Ella nos lo propuso, dice. Con amigos así, mejor tener enemigos. Le ha faltado tiempo para señalarla con el dedo y lavarse las manos como Pilatos. pic.twitter.com/cKKzfCOoKk
— Maria (@lagrima75) April 15, 2026
Pablo Motos echando la culpa y destrozando a su compañera Sonsoles Ónega, menudo personaje mas repugnante. pic.twitter.com/Ys0H9BZnJR
— Miles (@MilesCarabanxel) April 15, 2026
Lo de Pablo Motos echando las culpas a Sonsoles Ónega no lo veía venir https://t.co/fyflvqgikM
— Sergio López (@sergiolm216) April 15, 2026
Pablo Motos echando la culpa a Sonsoles Ónega sobre el IVA de los libros #AlboránEH pic.twitter.com/dF9Uh5SgLA
— M 📺 (@casasola_89) April 15, 2026
Un bache en la imagen de marca de Atresmedia
Este episodio supone un desgaste inoportuno para la imagen de rigor que intenta proyectar Atresmedia. Mientras ‘El Hormiguero’ sigue liderando las Audiencias, aunque con baches recientes provocados por la competencia del fútbol, este tipo de polémicas horadan la confianza del espectador más crítico. La pelota está ahora en el tejado de Sonsoles Ónega, de quien se espera una reacción —o un calculado silencio— en su próxima entrega de ‘Y ahora Sonsoles’.
Lo ocurrido deja una lección periodística básica: la importancia de contrastar el dato antes de lanzar el dardo. Pero, sobre todo, deja una lección de supervivencia televisiva: en el plató de Pablo Motos, cuando las luces se apagan y los errores florecen, cada uno debe aprender a salvar su propio pellejo, incluso a costa de «vender» a su persona favorita de la tarde.
