La eterna coleccionista de abandonos en formatos de telerrealidad busca una nueva oportunidad en la televisión que la vio nacer como personaje público. Oriana Marzoli, cuyo historial en la telerrealidad de Telecinco está marcado por la espantada y el fracaso competitivo, ha aprovechado su reciente aparición en el programa ‘Hay una cosa que te quiero decir‘ para lanzar un órdago público a la cúpula de Mediaset. La celebrity venezolana ha manifestado su firme intención de incorporarse al casting de la próxima edición de Gran Hermano VIP, un deseo que ha sido recogido de inmediato en el plató por el presentador Jorge Javier Vázquez, quien ya la postula como una de las próximas participantes del reality del grupo audiovisual. Sin embargo, la pretensión de la modelo no llega libre de exigencias, fijando condiciones estrictas sobre el nivel de los rivales con los que está dispuesta a convivir.
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La trayectoria de Marzoli en los concursos de convivencia de la cadena privada dista mucho de la resistencia que exige este tipo de formatos televisivos. Los antecedentes históricos reales sitúan a la mediática creadora de contenido en una posición delicada ante la audiencia: en ‘Supervivientes 2014′ apenas logró soportar cuatro días en la isla antes de claudicar, mientras que su primer desembarco en la famosa casa de Guadalix de la Sierra, acontecido en el año 2018, se saldó con una estancia todavía menor tras exigir su salida inmediata y abandonar la experiencia a los dos días.
Su último intento en la versión VIP de 2023 tampoco llegó al mes de duración, terminando de forma abrupta a las dos semanas tras protagonizar una fuerte e intensa polémica con la organización del concurso de Mediaset. Pese a este bagaje de renuncias consecutivas que configuran un fracaso en cuanto a realities se refiere, la venezolana está decidida a quitarse la espina clavada que mantiene con respecto a sus accidentadas participaciones en los platós madrileños.
Las condiciones de la celebrity y el fantasma de Belén Esteban
Para que su desembarco en el búnker televisivo se convierta en una realidad en los próximos meses, Marzoli ha impuesto como cláusula indispensable que el equipo de casting de Telecinco monte una edición con «participantes a la altura». La celebrity quiere asegurar un espectáculo televisivo potente para evitar caer de nuevo en el aburrimiento o la desmotivación que la empujaron a abandonar el juego en sus anteriores proyectos de convivencia.
La pelota se encuentra ahora en el tejado de la productora del formato. En los mentideros del sector audiovisual ya empiezan a sonar con fuerza nombres de un enorme calado mediático, rumoreándose perfiles de la talla de Belén Esteban. Una mezcla explosiva que, de confirmarse, configuraría un bando de concursantes con el temperamento suficiente para retar el carácter de la modelo venezolana dentro de las paredes de Tres Cantos.
