La veterana periodista Mercedes Milá protagonizó uno de los momentos más descarnados de la televisión pública en el nuevo líder de los jueves. Tras sufrir un serio contratiempo logístico al perder el vuelo que debía trasladarla desde Menorca hasta Sevilla, la mítica comunicadora consiguió llegar a tiempo al plató de Manu Sánchez, El perro andaluz, gracias al auxilio exprés de los operarios de producción del espacio de La 1. Una vez sentada en el set, entonó el mea culpa por el retraso e inició una conversación de ritmo seco y colmillo afilado contra quienes pretenden blanquear la dictadura franquista.
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La entrevista cobró una enorme gravedad cuando el presentador andaluz inquirió a la invitada sobre si su histórica soltura y su defensa de la libertad le habían acarreado líos profesionales en los despachos de la televisión. Milá se mostró tajante al recordar que el inicio de su andadura en la pequeña pantalla estuvo marcado por el miedo y la represión institucional. «Vivía ese hombre tan dañino y no era tan fácil como ahora trabajar», relató sin morderse la lengua, aludiendo de forma directa a la figura de Francisco Franco.

La periodista desglosó minuciosamente la cronología de sus primeros años en las salas de montaje de Informe Semanal, rememorando las argucias clandestinas a las que recurría junto a sus compañeros para esquivar los ojos del régimen. «Los censores llegaron a la moviola y nosotros subíamos el sonido para que no oyeran el texto, pero ellos te decían: ‘¿Creéis que nos vais a engañar?'», transcribió de forma íntegra. Entre la lista negra de términos prohibidos por las autoridades de la época que pretendían imponer un férreo cordón sanitario moral, Milá destacó con desprecio el veto absoluto a emitir la palabra «aborto», tildando aquella persecución ideológica como algo verdaderamente impresionante.
El tirón de orejas a la ignorancia de las nuevas generaciones
La parte más incisiva de su alegato en el ‘prime time‘ de la corporación estatal se dirigió de forma directa a los sectores de la calle que, por ignorancia o manipulación, flirtean con discursos revisionistas. «Se me abren las carnes cuando escucho decir a los jóvenes que con Franco se vivía mejor», sentenció con dureza la comunicadora catalana, afeando el desprecio hacia el sufrimiento de quienes pelearon por la conquista de los derechos democráticos más elementales.
Lejos de recurrir a la bronca vacía, la mítica presentadora de realities recomendó encarecidamente a la juventud que recurra a la lectura de libros de historia para salir de la inopia y ofreció su total disposición para debatir cara a cara, desde la buena fe, con cualquiera que sostenga semejante majadería. «No saben lo equivocados que están», concluyó de forma fulminante, firmando una de las intervenciones más aplaudidas en redes sociales de la presente temporada y reafirmando el papel de altavoz crítico del programa de Manu Sánchez frente a las rabietas políticas de la actualidad.
