Ana Milán no solo ha visitado el plató de Antena 3 para emocionar con su debut literario; también ha habido tiempo para el gamberrismo puro. En una de las noches más divertidas que se recuerdan, Pablo Motos ha utilizado a la actriz como cebo para engañar a un Antonio Banderas que, atónito al otro lado del teléfono, no daba crédito al estado «etílico» de su compañera. El culpable: el ya mítico ‘idiotizador‘, un artilugio capaz de convertir a la mujer más elocuente de España en alguien incapaz de articular palabra.
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La visita de Ana Milán a ‘El Hormiguero’ para presentar su novela ‘Bailando lo quitao’ ha terminado con el público llorando de risa. Pablo Motos decidió rescatar del almacén de Trancas y Barrancas el ‘idiotizador’, unos auriculares que retrasan la propia voz de quien los lleva puestos, provocando un colapso cerebral que simula un estado de embriaguez extrema al hablar. La propuesta de gastar una broma telefónica encantó a la alicantina, especialmente al saber que el destinatario sería su amigo Antonio Banderas.
El plan era sencillo pero efectivo: hacer creer al actor malagueño que el programa ya había terminado y que Milán, «pasada de copas», quería pedirle un favor personal. Motos actuó como gancho perfecto, llamando al artista andaluz para advertirle del supuesto estado de la invitada antes de pasarle el teléfono.
«¿Qué es lo que has bebido?»: El asombro de Banderas en directo
Desde el primer «hola», el cachondeo se apoderó del plató. Milán, luchando contra el retardo de su voz, intentó pedirle a Banderas unas entradas en primera fila para su espectáculo ‘Godspell’, pero con una parsimonia y un arrastre de sílabas que desconcertaron al actor. «Creo que tenemos un problema con el teléfono», reaccionó inicialmente Antonio, pensando en un fallo de cobertura, hasta que la situación se volvió insostenible.
La risa de Banderas estalló cuando la confusión dio paso a la sospecha de una borrachera real: «Perdóname, Ana. ¿Qué es lo que has bebido? Que estás un poquito… Wow», llegó a decirle, aconsejándole entre carcajadas que mejor fuera a ver la obra «cuando se te pase la moña que tienes».
Del «Gato con Botas» al orujo de Pablo Motos
La situación alcanzó tintes surrealistas cuando Ana, bajo los efectos del aparato, empezó a suplicarle repetidas veces que le hiciera la voz de ‘el gato con botas’. Banderas, ya totalmente desternillado, empezó a sospechar que la fiesta era compartida: «¿Pablo también está animadillo?».
Ni corto ni perezoso, Motos se puso los auriculares para seguir con el engaño: «Hemos bebido, perdóname. Nos hemos bebido un orujo y nos ha pegado un subidón», balbuceó el presentador. Fue en ese instante cuando el olfato de Banderas no falló y descubrió el pastel: «Yo creo que estáis de cachondeo los dos», sentenció el malagueño, cerrando uno de los momentos más virales y gamberros de la temporada que sacó las lágrimas hasta a las propias hormigas.
