El presentador de El Tiempo Justo se posiciona firmemente con Jessica Bueno después de que la modelo rompiera diez años de silencio en ¡De Viernes! para responder a las antiguas humillaciones del DJ. En un clima de máxima tensión, Joaquín Prat ha validado el paso al frente de su compañera frente a un Kiko Rivera acorralado por su pasado.
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El tablero mediático nacional ha sufrido un movimiento sísmico que ha dejado a la familia Pantoja en una posición extremadamente vulnerable. Tras más de una década blindada en un mutismo absoluto sobre su tortuosa relación con el hijo de la tonadillera, Jessica Bueno ha decidido que ya es hora de ajustar cuentas con la hemeroteca. La modelo se sentó en el plató del programa nocturno para responder, punto por punto, a las declaraciones que el DJ vertió tras su ruptura en 2013, donde llegó a cuestionar su compatibilidad y su desempeño en la más estricta intimidad. Esta decisión ha generado una oleada de reacciones en la cadena, siendo la de Joaquín Prat una de las más contundentes y comentadas del momento.
Prat, con la veteranía y el peso institucional que le caracteriza en Mediaset, no ha dudado en personificar la defensa de su compañera de programa. El periodista ha defendido el derecho al honor y a la réplica de la modelo tras años de ataques unilaterales que Jessica había preferido ignorar por el bien del hijo que tienen en común. «Creo que has tenido todo el derecho del mundo a decir: ‘Hasta aquí hemos llegado'», sentenció el presentador en pleno directo, validando así el fin de la impunidad mediática de la que parecía gozar Rivera respecto a su relación con la sevillana.
El peso de las palabras: cama, aburrimiento y reproches
El origen de este conflicto, que ahora vuelve a la primera línea de la actualidad, se remonta a unas declaraciones de Kiko Rivera que han envejecido con notable dificultad. En aquel entonces, poco después de la separación en 2013, el DJ no tuvo reparos en airear detalles de su alcoba: «No somos compatibles, ya me había dado cuenta antes pero dije: ‘¡A lo mejor la enseño!’; pero no era buena alumna». Estas palabras, sumadas a la confesión de que se «aburría» durante su relación y que no disfrutaba de la vida sexual con la madre de su primer hijo, han sido el motor de la indignación de Jessica Bueno trece años después.
La modelo, tajante y visiblemente afectada por el recuerdo de aquellos ataques, respondió en el programa nocturno asegurando que el artista «se siente el rey del mundo y que nosotras no valemos nada». Lejos de amedrentarse, Bueno ha desvelado que su intención inicial era mantener el decoro, pero que el acumulado de desaires ha hecho imposible seguir callada. El cierre de este capítulo parece estar lejos de ser pacífico, especialmente cuando la propia protagonista ha dejado caer que lo revelado hasta ahora es solo la punta del iceberg de lo que vivió en Cantora.
La advertencia de Marta López: «¿Qué es lo que no has contado?»
No todo el mundo ha recibido las palabras de Jessica con la misma benevolencia protectora que Joaquín Prat. Marta López, presente en el debate de Telecinco, ha querido poner el foco en la gravedad de lo que se deja entrever tras el discurso de la modelo. «Las cosas que he contado son las más suaves», confesó la sevillana en un momento de sinceridad absoluta que ha encendido todas las alarmas en los programas de crónica social.
Para Marta López, esta frase abre una veda peligrosa y llena de sombras sobre la verdadera naturaleza del comportamiento de Kiko Rivera. «Dejas entrever que hay cosas peores», le espetó López, subrayando que ese tipo de insinuaciones pueden ser incluso más dañinas para la imagen del DJ que un relato directo y detallado de los hechos. La tensión en el plató era palpable, sugiriendo que existen episodios de la convivencia familiar que nunca han visto la luz y que podrían cambiar definitivamente la percepción pública sobre el hijo de la artista.
Un futuro incierto
La lectura que hace el sector del entretenimiento es clara: Jessica Bueno ya no tiene miedo. Tras superar su polémico divorcio de Jota Peleteiro y recuperar el favor del público gracias a su paso por ‘GH VIP 8’, la modelo parece dispuesta a no dejar pasar ni una sola falta de respeto del pasado. Su actual pareja, Robert Mendoza, también ha respaldado este movimiento con mensajes significativos, aumentando la presión sobre un Rivera que parece no encontrar aliados en esta batalla.
Mientras tanto, la situación familiar se complica por momentos. Jessica ha aprovechado este paso al frente para denunciar públicamente las ausencias recientes del DJ en la vida de su hijo Fran, asegurando que «lleva un mes sin verlo». Esta acusación de desatención parental añade una capa de gravedad al conflicto que va mucho más allá de las rencillas sentimentales de hace una década. La guerra de los Pantoja ha entrado en una fase de cruda honestidad donde los silencios, por fin, han terminado.
