La octava gala de Tu cara me suena ha certificado en Antena 3 que el romance entre Jesulín de Ubrique y María José Campanario sigue blindado contra el paso del tiempo tras veinticuatro años de amor. El exdiestro, que se metió en la piel de Carlos Tarque para interpretar el clásico Carolina de M-Clan, aprovechó la entrevista previa con Manel Fuentes para rememorar los inicios de su noviazgo en el año 2001 y frenar con elegancia cualquier conato de protagonismo, rindiéndose públicamente a los pies de la odontóloga.
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La recta final del concurso de imitaciones ha propiciado una de las confesiones más íntimas y esperadas de la edición. Jesús Janeiro no ocultó su emoción al repasar la línea temporal de su historia de amor, revelando que la melodía de M-Clan formaba parte de la banda sonora de su vida justo cuando conoció a su actual compañera. El primer encuentro se produjo en enero de 2001, pero fue apenas unos meses después cuando la de Castellón decidió poner orden en el cortejo.

«En junio ya me dijo: ‘Bueno, qué pasa contigo’, y me puso las pilas», admitió el de Ubrique con total naturalidad ante las cámaras, rememorando el carácter firme de su pareja desde los albores de la relación. El torero desglosó además la curiosa táctica que empleó en aquella primera cita de cafetería, donde tiró de una osadía muy particular: «Yo cuando conocí a mi mujer, nos tomamos un café y solamente le dije una frase: ‘Quédate con esta cara, que nunca se te va a olvidar».
El vaticinio se cumplió a rajatabla y el matrimonio celebra ya más de dos décadas de convivencia legal y familiar, demostrando una estabilidad que pocos auguraban en los mentideros de la crónica social a principios de los dos mil.
La sombra de Campanario en los camerinos de Gestmusic
El presentador Manel Fuentes no quiso dejar pasar la oportunidad de alabar la figura de María José Campanario, cuya presencia ha sido una constante discreta pero notable en los estudios de grabación del formato de Atresmedia. El conductor del espacio subrayó el magnetismo de la odontóloga entre el equipo técnico y artístico del programa, declarándose seguidor absoluto de su arrolladora personalidad.
«Somos muy fans tuyos, pero somos más fans de tu mujer. Porque todos los que la conocemos… Es una tipa espectacular», apuntó Fuentes, provocando la reacción inmediata del concursante. Lejos de mostrar recelo por el trasvase de aplausos, Jesulín de Ubrique dejó las puertas abiertas a una futura e hipotética participación estelar de su esposa en el escenario de las imitaciones.
«A mí me eclipsa. Pero bueno, que me eclipse mi mujer, yo me dejo», zanjó el de Ubrique con orgullo, consciente de que el peso mediático de su compañera sentimental siempre suma en el cómputo de la audiencia televisiva.
El precedente de El Desafío y la guerra de clones en plató
La solvencia de María José Campanario ante las cámaras de la cadena principal de San Sebastián de los Reyes no es un elemento nuevo para el espectador. A principios de este mismo año 2026, la odontóloga ejecutó su debut oficial como participante de pleno derecho en la última edición de El Desafío. En aquel formato de máxima exigencia física, plantó cara a dolencias y limitaciones severas superando retos complejos de apnea y puntería con la ‘ballesta letal’.
Esa misma garra es la que intenta replicar el exdiestro en una edición de Tu cara me suena 13 que en su última gala vivió una auténtica revolución estética con la estrategia de las imitaciones cruzadas entre los propios miembros del elenco. Mientras el torero lidiaba con el registro rockero de M-Clan, la humorista Leonor Lavado se transformaba en Paula Koops y el cómico Aníbal Gómez asumía el reto paralelo de clonar al mismísimo Jesulín sobre las tablas. Un despliegue de mimetismo que sitúa al formato en un punto álgido de competitividad antes de encarar el desenlace definitivo de la temporada.
