El universo del entretenimiento catódico ha vuelto a saltar por los aires con un movimiento estratégico que promete reventar los audímetros de la televisión nacional en su campaña de verano. Durante la última emisión del exitoso formato de imitaciones Tu cara me suena, el diestro Jesulín de Ubrique se convirtió en el absoluto protagonista de la noche al quedar atrapado por una nueva e inesperada vuelta de tuerca del azar de la competición. De cara a la próxima semana, el torero de Ubrique se verá obligado a compartir los focos del plató principal de Antena 3 con su esposa, la odontóloga María José Campanario, con quien tendrá que encarnar a uno de los dúos más icónicos y transgresores de la música pop de nuestro país, una maniobra comercial impecable por parte de la productora Gestmusic que ya ha desatado una ola de comentarios entre los fieles seguidores del espacio nocturno.
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La velada del viernes, 26 de junio, transcurría bajo los parámetros habituales de competitividad y espectáculo musical que caracterizan a la decimotercera edición del concurso estrella de Atresmedia. El exdiestro andaluz, cuya andadura en el formato viene destacando por su entrega absoluta y su indiscutible gancho ante las masas, encaraba el tramo final de la gala con una estrategia de juego perfectamente definida en su mente. Antes de someterse al dictamen del mecanismo automático que determina el porvenir de los concursantes, el gaditano verbalizó de manera tajante sus intenciones comerciales frente al presentador Manel Fuentes.
«Yo voy a ir directo al grano, voy a pedir al artista que quiero: a Eros Ramazzoti», espetó con seguridad el de Ubrique, dejando claro cuál era su zona de confort para el siguiente reto de la temporada. Sin embargo, los guionistas de la cadena de San Sebastián de los Reyes tenían guardada una sorpresa de calado en la recámara. En lugar de detenerse en las habituales casillas de imitación individual o en la clásica opción de invitar a un amigo, el dispositivo electrónico se paró en un cuadrante completamente inédito en la historia reciente del concurso, rotulado bajo el sugerente epígrafe de ‘Trae a tu pareja’.
El desconcierto del gaditano ante el desembarco de su mujer
La reacción de sorpresa por parte del diestro ante el dictamen del pulsador fue inmediata y no dejó lugar a dobles lecturas en el directo. «¡Cómo! ¿A mi mujer?», exclamó descolocado mientras la grada del estudio rompía en una ovación clamorosa al entender el alcance del desafío televisivo que se avecinaba. El desconcierto dio paso rápidamente a la aceptación resignada y caballerosa que caracteriza las intervenciones del torero en esta andadura catódica. «¿Que mi mujer va a venir a cantar?», se preguntó en voz alta para terminar asegurando ante los micrófonos que se encontraba verdaderamente «encantado» con la carambola de la escaleta.
El veredicto del concurso ha determinado que el matrimonio más seguido de la prensa de sociedad de las últimas dos décadas tendrá que meterse en la piel de los integrantes de Amistades Peligrosas. El reto no es baladí: el dúo formado por Cristina del Valle y Alberto Comesaña marcó una época en el panorama musical español de los años noventa con sus interpretaciones cargadas de sensualidad, letras provocativas y una tremenda tensión escénica, un registro completamente alejado del perfil tradicional que el torero andaluz y la odontóloga suelen exhibir en sus apariciones públicas. La expectación por ver cómo resuelven la papeleta vocal y coreográfica es absoluta en las oficinas de contratación de la cadena.
Las advertencias previas sobre el eclipse mediático en Fuencarral
Este inesperado emparejamiento televisivo conecta directamente con una serie de confesiones que el propio torero había deslizado semanas atrás en las bambalinas del programa de Antena 3. Al ser preguntado por los responsables de la cadena sobre la posibilidad real de que su esposa diera el salto definitivo al formato de imitaciones, el gaditano se mostró tan sincero como clarividente sobre la arrolladora personalidad de su compañera sentimental. «A mí me eclipsa. Pero bueno, que me eclipse mi mujer, yo me dejo», reconoció en su día con soltura, asumiendo de antemano el bando secundario que le tocará defender cuando la odontóloga pise las tablas del estudio de Gestmusic.
La participación en el concurso musical supone una muesca más en la progresiva y calculada reconversión de la odontóloga en un activo fundamental para el entretenimiento de Atresmedia. Cabe recordar que su último gran movimiento en la pequeña pantalla se produjo bajo el paraguas de la misma factoría, demostrando una notable resistencia física y psicológica al participar de forma activa en los complejos retos de la última entrega de El Desafío, el espacio nocturno comandado por Roberto Leal. Su solvencia ante los desafíos de máxima audiencia la avala como un valor seguro de rendimiento comercial para la cadena principal del grupo audiovisual.
La presión del presentador y la lista definitiva de competidores
Antes de despedir la conexión y dar por cerrada la velada, el maestro de ceremonias Manel Fuentes no quiso dejar pasar la oportunidad de meter una dosis extra de presión competitiva sobre los hombros del diestro de Ubrique, consciente del impacto que generará este reencuentro conyugal en los índices de audiencia del fin de semana. «Si no ganas la gala de la semana que viene, no ganas ninguna», bromeó el conductor catalán entre las risas de los miembros del jurado. El de Ubrique, lejos de arrugarse o dar muestras de debilidad por el calibre de la encerrona, encajó el órdago con su habitual rabieta de competidor nato: «Yo no lo doy por perdido», zanjó de forma tajante antes de abandonar el centro del plató.
La próxima cita de Tu cara me suena se presenta como una de las batallas más encarnizadas de la presente edición. El matrimonio de Ubrique tendrá que batirse el cobre en una noche donde el resto de los participantes tampoco está dispuesto a ceder un ápice de terreno en la tabla de clasificaciones. El listado oficial de imitaciones para la gala número doce ya está cerrado en los despachos de la productora: Leonor Lavado se transformará en Luz Casal; Paula Koops defenderá el repertorio de Dolly Parton; Aníbal Gómez asumirá el rol de Samantha Fox; Sole Giménez jugará la baza de ‘Trae un amigo’ como Lady Gaga y Tony Bennett; Cristina Castaño se meterá en la piel de Dua Lipa; Martín Savi cantará por Luis Miguel; María Parrado imitará a Celine Dion y J Kbello se enfrentará al directo con un tema de Imagine Dragons. Un menú de alto voltaje donde el lío familiar del torero promete ser la joya de la corona comercial.
