Anabel Alonso no se muerde la lengua, y menos cuando el tema son los haters. La actriz cargó sin filtros contra quienes vierten insultos desde el anonimato durante su paso por ‘El perro andaluz‘, el programa de Manu Sánchez en La 1, donde definió a ese ejército de perfiles como «una panda de cobardes e indocumentados» que, sencillamente, no le «merecen ningún respeto». Unas palabras contundentes con las que la intérprete quiso explicar por qué en los últimos tiempos ha rebajado su intensísima actividad en las redes sociales.
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Conocida por su verbo afilado y por no rehuir jamás el debate público, la actriz sorprendió al aclarar que ese menor ritmo no responde a una falta de opiniones, sino a puro hartazgo. «No es porque no tenga cosas que decir», puntualizó, dejando claro que su silencio parcial es una decisión meditada y no una retirada forzada por la presión de los ataques.
«Me he cansado de jugar en esa corrala de anonimato»

La intérprete desgranó con precisión el motivo real de su repliegue. «Yo pienso antes de darle a la tecla y soy consecuente con lo que digo, pero me he cansado de jugar en esa corrala de anonimato en la que se dicen barbaridades», confesó, trazando una nítida frontera entre quien firma sus palabras y quien dispara protegido por un avatar. Su reflexión apunta directamente a la impunidad con la que muchos usuarios insultan sin dar la cara, un fenómeno que la actriz ha sufrido en primera persona durante años.
Pese a todo, dejó claro que no piensa desaparecer de las plataformas. Nunca se ha planteado abandonarlas del todo, y su método para lidiar con los provocadores es tan particular como efectivo: en lugar de callar, discute con ellos y los deja expuestos ante sus cientos de miles de seguidores, de modo que son los propios atacantes quienes, incapaces de sostener el pulso, terminan bloqueándola a ella. Una forma de plantar cara que ha convertido a la actriz en una de las voces más batalladoras del panorama digital.
Una veterana de mil batallas dentro y fuera de la pantalla
Rostro popular desde su etapa en series tan queridas como 7 vidas o Amar es para siempre, Anabel Alonso lleva mucho tiempo compaginando su carrera interpretativa con una presencia muy activa en el terreno de la opinión, donde nunca ha esquivado la polémica. Esa doble condición de actriz reconocida y tuitera incansable la ha situado a menudo en la diana, pero también le ha dado la autoridad de quien habla con conocimiento de causa sobre el lado más tóxico de las redes.
Su intervención, además, encaja en el buen momento del espacio que la acogió: ‘El perro andaluz’ vive días de euforia tras firmar registros de audiencia históricos al calor del Mundial, y sus entrevistas se han convertido en un escaparate goloso para declaraciones como esta. Con su habitual mezcla de ironía y firmeza, Anabel Alonso volvió a demostrar que, tenga o no ganas de teclear, sigue siendo incapaz de quedarse callada cuando algo le parece injusto.
