Rafael Amargo ha difundido a través de su representante un comunicado en el que pide que le dejen «vivir mi vida en paz» y asegura que le preocupa que «cada vez que sucede algo se vuelva a relacionar mi nombre con las drogas», después de haber sido detenido junto a su mujer, Luciana Bongianino, por el altercado con un hombre que entró de madrugada en su casa del distrito madrileño de Carabanchel.
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Amargo se pregunta quién filtró la información y si hubo mala praxis policial

Rafael Amargo arranca su escrito así: «Lo único que pido es que me dejen vivir mi vida en paz. He pasado por un procedimiento judicial, he defendido mi inocencia y he ganado». El bailaor sostiene que «la justicia se ha pronunciado y creo que ha llegado el momento de que se acepte lo ocurrido y se deje de mirar permanentemente hacia mi pasado». A su juicio, en esta ocasión es él quien denuncia lo sucedido en su propio domicilio: «¿Por qué se pone el foco en mi persona y no en que he pedido ayuda ante lo que considero una situación de indefensión?».
El artista dirige también sus reproches hacia la actuación de los agentes y hacia la difusión del caso, al preguntarse «quién ha filtrado la información a los medios y si ha podido existir una mala praxis policial». «Hay policías magníficos», escribe, «pero ninguna situación está por encima de la obligación de actuar con profesionalidad, imparcialidad y respeto». Añade que, si llama a la Policía para que le proteja, no puede «acabar sintiéndome desamparado», y reclama que, si se ha cometido un error con él, se reconozca. Cierra con una petición expresa: «No pido privilegios por ser Rafael Amargo. Pido que se respeten mis derechos, mi intimidad y mi dignidad».
La reaparición con su mujer tras enviar el comunicado

Poco después de difundir el escrito, el bailaor reapareció junto a Luciana Bongianino, con quien se casó en secreto en 2019 y forma equipo profesional, cuando ambos, vestidos de negro y con gafas de sol, se dirigían a un supermercado. Amargo evitó hacer declaraciones ante las cámaras más allá de una frase, en la que dijo que «lo que tendrían que tener en cuenta es que las fuerzas de seguridad están para cuidar a las personas», y pidió a su mujer que tampoco respondiera a las preguntas de la prensa.
Su versión de aquella noche la ha trasladado también la colaboradora Isabel Rábago, que ha hablado con él y lo describe como un hombre muy alterado y con miedo. Según ese relato, el intruso intentó entrar en la vivienda hasta en tres ocasiones desde las doce y media de la madrugada, el propio Amargo avisó a la Policía y los agentes se marcharon sin intervenir porque no se había cometido ninguna ilegalidad, hasta que hacia las cinco de la mañana el hombre logró acceder al piso con un «punzón». Rábago añade que la Policía detuvo en primer lugar a Luciana y que el bailaor «mantiene su versión, delante de la policía y delante de la jueza».
La investigación contempla que el hombre viviera en la casa
El comunicado llega después de que El Español, tras consultar fuentes de la investigación, apuntara a que el hombre que irrumpió en la casa era conocido por la pareja y podría estar viviendo allí. De acuerdo con esa línea, que los investigadores aún intentan esclarecer, el hombre sería de origen marroquí con antecedentes penales «al que estaban ayudando porque carecía de recursos económicos y de papeles», y el cristal que supuestamente rompió para entrar se habría fracturado durante la pelea. Esa hipótesis pone en duda que su detención por allanamiento de morada estuviera justificada, porque podría haber estado en la vivienda invitado por el bailaor.
🚨Nuevos detalles de la detención de Rafael Amargo: conocía a su asaltante.📍@andreasunepardo en Madrid.#YAS14Oct ▶️ https://t.co/GNcQQxrdHu https://t.co/50c1npnAHz
— Y Ahora Sonsoles (@YAhoraSonsoles) October 14, 2026
Rafael Amargo rompe su silencio tras su ser puesto en libertad: "No puedo más".Al completo. #YAS ▶️ https://t.co/mSgZPr3f3n https://t.co/FDgewDd59Y
— Y Ahora Sonsoles (@YAhoraSonsoles) October 14, 2026
Los hechos ocurrieron en la madrugada del sábado. Hacia las 6:30 horas, el matrimonio se enfrentó al hombre y el forcejeo alertó a los vecinos, que llamaron a los servicios de emergencia; una patrulla medió en la trifulca y uno de los agentes acusa a Amargo de haberle mordido en un brazo. El bailaor, su mujer y el supuesto intruso pasaron el día en el calabozo, y ya están en libertad provisional. Al artista se le atribuyen presuntos delitos de lesiones y de atentado contra la autoridad, mientras que él sostiene que actuó en defensa propia, bajo «estrés psicológico a consecuencia del allanamiento de morada», y que tanto él como su pareja tienen un parte de lesiones por la actuación policial.
Absuelto en 2024 tras la operación Codax

El procedimiento al que alude el comunicado se remonta a diciembre de 2020, cuando Amargo fue detenido en la operación Codax, una investigación por una presunta trama de tráfico de drogas en la que la Fiscalía llegó a pedir nueve años de prisión por un delito contra la salud pública. El bailaor ingresó en prisión provisional por incumplir la obligación de comparecer ante el juzgado y, tras el juicio celebrado en abril de 2024, la Audiencia Provincial de Madrid lo absolvió; este año había contado cómo resurgió tras su paso por prisión.
La detención del pasado sábado en su domicilio de Madrid se produjo apenas tres semanas después de que despidiera a su padre en un sepelio en la intimidad. El domingo, él y su mujer quedaron en libertad provisional sin medidas cautelares, y el lunes el bailaor ya había negado haber agredido a nadie con el argumento de que «eran cuatro personas contra mí».
