Nico Williams y Ainhi García han puesto fin a su relación después de dos años juntos y apenas dos semanas después de que ella le felicitara públicamente por su cumpleaños. Las fuentes cercanas a la pareja lo resumen en cuatro palabras —«se acabó el amor»— e insisten en que no ha habido infidelidades ni terceras personas.
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Una ruptura contada por lo que no ha pasado

La ruptura de Nico Williams la adelantó el periodista Javi de Hoyos y llegó sin comunicado, sin publicación conjunta y sin ninguna de las señales con las que habitualmente se anuncia el final de una relación pública. Lo que ha trascendido, a través de personas del entorno de los dos, es una versión que se define más por las negaciones que por las afirmaciones: «no ha habido infidelidades, no ha habido terceras personas». La pareja, añaden esas mismas fuentes, «se tiene mucho cariño», y no ocurrió «nada extraño» más allá del desgaste natural de dos años de relación. La expresión que más se ha repetido es la más simple de todas: se acabó el amor, y punto. En un terreno donde cualquier ruptura suele venir acompañada de versiones cruzadas, aquí hay una sola y nadie la ha contradicho.
Ese detalle importa más de lo que parece. Ni Nico Williams ni ella han publicado nada, no han pedido respeto por su intimidad ni han desmentido a nadie, y tampoco han dejado que la historia se llene de nombres ajenos. En la práctica, la ruptura se ha gestionado igual que se gestionó la relación: sin ruido y con muy poca exposición. De hecho, si algo ha caracterizado estos dos años es lo poco que ha ocupado la vida sentimental del jugador en las portadas, algo poco habitual en un futbolista de su edad, de su nivel y con el foco encima desde que se convirtió en fijo de la selección.
La felicitación del 12 de julio que ya no está

El elemento que más ha llamado la atención es el calendario. El pasado 12 de julio, hace poco más de dos semanas, Ainhi García publicó una felicitación por el 24 cumpleaños de Nico Williams con un texto que no dejaba lugar a interpretaciones: «feliz vida a la persona que ilumina la mía. Te quiero». Él contestó en la misma publicación: «te amo, pequeña». Ainhi García ha borrado después esa publicación de su perfil. Es la única confirmación visible que han dado los dos, y llega por la vía de quitar algo en lugar de por la de escribir nada.

Entre esa felicitación y hoy cabe el episodio más importante de la carrera de Nico Williams. Ainhi García lo acompañó durante el Mundial que ganó España, siguiéndolo desde la grada y apareciendo en las celebraciones como una de las parejas estables del vestuario. La secuencia completa —el título, el cumpleaños celebrado en público, la felicitación borrada y la ruptura confirmada— se ha comprimido en menos de un mes. Que la relación se rompa justo después del momento más alto de su trayectoria deportiva, y no durante la presión del torneo, encaja con la versión del desgaste que dan las fuentes: nada estalló, se fue apagando.
Un verano de soltero en Marbella

Los dos están solteros a día de hoy, y él afronta así el primer verano completo después del título. Nico Williams está pasando estas vacaciones en Marbella, en una villa cuyo alquiler se ha convertido en noticia por sí mismo: una propiedad valorada en cuatro millones de euros, con spa, gimnasio y servicios de hotel. Es el tipo de detalle que en otros veranos habría pasado desapercibido y que este año, con España campeona y con los jugadores convertidos en material de portada, se sigue con lupa. A partir de ahora, cada aparición suya en la isla o en la costa se leerá en clave sentimental, que es exactamente lo que no ha ocurrido en los dos años anteriores.
Hay que situar al personaje para entender por qué esta noticia no es una más. La familia Williams es una de las historias humanas más contadas del fútbol español reciente, y en esta casa nos hemos ocupado de ella por caminos poco transitados, como cuando reconstruimos la historia del sacerdote que abrió la puerta a sus padres cuando llegaron sin nada. Ese es el terreno en el que su apellido suele aparecer: el del esfuerzo familiar y el de la trayectoria deportiva. Verlo ahora en la sección de corazón, por una ruptura resuelta en una frase y una publicación borrada, es la señal de que el foco sobre los campeones del mundo se ha ampliado a todo lo que hacen fuera del campo.
