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Televisión

Telecinco traslada a los concursantes de ‘Supervivientes All Stars 3’ a la selva en plena protesta garífuna, pero Mediaset no vincula el cambio a las protestas

Pedro Serrano González
6 min 10
supervivientes all stars3

Los concursantes de Supervivientes All Stars 3 ya no están en la playa. Telecinco los ha trasladado en barca a una zona mucho más selvática de Cayos Cochinos, en plena protesta de la comunidad garífuna en el archipiélago hondureño, y las primeras imágenes del cambio son de mosquitos, mal olor y quejas. «El infierno es mejor que esto», suelta Marta Peñate.

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De la playa a la selva, en barca y entre mosquitos

El cambio de escenario lo ha enseñado Telecinco con un adelanto del propio programa. La cuenta oficial de Supervivientes All Stars ha difundido como avance de la gala de esta noche las imágenes de los concursantes llegando en barca a su nuevo emplazamiento, una zona del entorno de Cayos Cochinos mucho más selvática e inhóspita que las playas en las que se había desarrollado la convivencia hasta ahora. Asraf Beno es el primero en ver lo que se les viene encima nada más llegar. «Va a haber una de mosquitos aquí». Mientras sus compañeros miran alrededor, a uno de ellos se le escucha decir «Qué asco, tío», y Chiqui apunta enseguida al mal olor del lugar.

En el nuevo enclave al que Telecinco ha llevado a los concursantes de Supervivientes All Stars 3, María Jesús Ruiz resume a su manera el panorama que tiene delante. «Esto es la selva más profunda de la profundidad del universo». Y con el paso de las horas la cosa no mejora. «El infierno es mejor que esto», reconoce Marta Peñate, y María Jesús Ruiz acaba perdiendo la paciencia después de sufrir las picaduras de los mosquitos. «Me voy, me quiero cortar las piernas», grita. El nuevo enclave trae menos luz, más terreno agreste, manglares, lluvia, tormentas y mosquitos, y será también el escenario de los enfrentamientos que ya se están produciendo entre los concursantes.

Mediaset no lo vincula a las protestas

Mediaset no ha comunicado oficialmente que el traslado de Supervivientes All Stars 3 tenga que ver con las protestas ni ha relacionado en público las dos cosas. El movimiento, sin embargo, coincide en el tiempo con el conflicto y con el asentamiento que los garífunas mantienen en una de las playas del entorno, de modo que el cambio de ubicación encajaría como una medida para que los participantes no sigan en una de las zonas afectadas, rebajar la tensión y reforzar la seguridad de todo el equipo. Los garífunas denuncian que las grabaciones se hacen en plena temporada de anidación de las tortugas y consideran que vulneran el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el archipiélago.

Fuentes cercanas a la producción piden leer lo que ocurre dentro de un contexto mucho más amplio: sostienen que las protestas responden a un conflicto de muchos años entre comunidades garífunas y el Gobierno de Honduras, y aseguran que el programa cuenta con todos los permisos y apoyos necesarios para grabar en Cayos Cochinos. Las mismas fuentes niegan que el cordón policial que se ha visto en algunas zonas se desplegara para proteger a los concursantes. Según su versión, lo pidió la propia Fundación Cayos Cochinos al Gobierno hondureño para proteger su propiedad ante las amenazas y los asentamientos.

La prueba que se cayó para no provocar

Lo que sí tuvo relación directa con lo que pasaba fuera fue una decisión tomada durante la última gala. El desafío de Tritón, la primera prueba grupal de recompensa, estaba completamente preparada y figuraba en la escaleta, pero acabó cancelándose por dos motivos: el contenido que estaba dando la convivencia en la Palapa y lo que sucedía en los alrededores. La organización prefirió no hacer una prueba en el exterior que pudiera interpretarse como una provocación y desencadenar nuevos problemas. En la misma noche se modificó también el salto desde el helicóptero de Laura Cuevas.

La organización decidió además reservar el estreno de La Palapita exterior para otra ocasión en la que pueda tener entidad propia, y el programa se sostuvo con lo que daba de sí la cabaña. Dos días después llega el traslado, y con él el reality abandona una de sus zonas habituales justo cuando una de las playas del entorno está ocupada por el asentamiento de protesta de la comunidad garífuna.

La gala sigue en pie, con la primera expulsión

El calendario de emisión no se mueve. Jorge Javier Vázquez y María Lamela se ponen esta noche al frente de una nueva gala en Telecinco, a partir de las 21:45 horas, que resolverá la primera expulsión definitiva de la edición entre Arkano y Lola Ortiz, después de que Yulen Pereira y Víctor Janeiro se salvaran. La audiencia decide a través de Mediaset Infinity. La noche incluye un juego de localización para elegir la playa donde vivir, el juego de líder con la inmunidad en juego y un duelo de capitanes entre Marta Peñate y Rubén Torres que condicionará las nominaciones.

La tensión con los garífunas no es nueva. En septiembre de 2025, activistas de la comunidad boicotearon el estreno de la segunda edición denunciando que el rodaje amenazaba el desove de la tortuga carey, y Cuarzo alegó entonces contar con los permisos de la fundación y atribuyó el boicot a un conflicto político y económico ajeno al programa. Este año, las protestas ya obligaron a hacer la gala del martes casi entera dentro de la Palapa y sin la prueba prevista, y esta misma mañana un grupo de garífunas seguía acampado bajo vigilancia policial mientras la productora preparaba el directo.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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