Una protesta de la comunidad garífuna en los Cayos Cochinos obligó a Supervivientes All Stars 3 a rehacer sobre la marcha su primer Tierra de Nadie. La gala del martes en Telecinco se hizo casi entera dentro de la Palapa, sin la prueba de recompensa anunciada y con el salto en helicóptero de Laura Cuevas trasladado lejos del cayo.
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Manifestantes dentro de la zona de convivencia
Las horas previas a la gala ya anunciaban problemas. Por las redes sociales empezaron a circular vídeos en los que se veía a varios grupos de personas desembarcando en Cayo Menor, el escenario principal de Supervivientes All Stars 3, para protestar por la vuelta del reality de Mediaset a Cayos Cochinos, el archipiélago hondureño donde se graba. Los manifestantes no se quedaron en la orilla: entraron en la zona donde conviven los concursantes y se acercaron a gritos a varios de ellos, entre los que estaban Chiqui, Ivana Icardi y Rubén Torres, además de a miembros del equipo de producción. La mayoría pertenecía a alguna de las comunidades garífunas de la zona, que son seis y de origen afroindígena.
💥¡TENSIÓN MÁXIMA EN LOS CAYOS!
— LA RANA VERDE (@LaRana_Oficial_) September 16, 2026
– Los Garifunas han tomado Playa Uva, donde han acampado y ya llevan 3 días de protestas contra #Supervivientes y cada vez la situación es más complicada y tensa.
Espero que todo esto acabe pronto y de buenas maneras para todos. #SVAllStars pic.twitter.com/TkRm2M1zcg
Lo que reclaman gira en torno al medio ambiente. Denuncian el supuesto impacto ecológico del programa, que produce Cuarzo, y en particular el riesgo para una tortuga autóctona amenazada de extinción que desova en las playas de Cayos Cochinos justo en estas semanas. Tras irrumpir en el cayo, los activistas decidieron quedarse: levantaron campamentos y tiendas de campaña en la costa, lo que ponía en jaque la grabación de Supervivientes. La respuesta llegó poco después, cuando la policía y efectivos militares de Honduras se presentaron en el lugar, desalojaron la concentración y sacaron a los manifestantes de la isla. En las imágenes que se han difundido después se ve a los agentes apostados en el litoral durante horas para impedir que volvieran.
Una gala sin salir de la Palapa

Con ese ambiente arrancó el primer Tierra de Nadie de la edición, que no se pareció del todo a lo que Telecinco había avanzado en su nota de prensa. La gala del martes, emitida desde Cayos Cochinos de las 23:15 a las 01:59 horas, transcurrió prácticamente entera dentro de la Palapa. María Lamela y los concursantes solo abandonaron la cabaña unos minutos, para la ceremonia de salvación. La zona de juegos no se usó: la primera prueba de recompensa por grupos, un gran circuito de obstáculos de los que son marca de la casa en el formato, se quedó sin disputar.
El cambio más visible afectó a Laura Cuevas, la concursante que entra en Supervivientes All Stars 3 para ocupar el hueco de Alma Bollo. Lo habitual es que los nuevos robinsones se lancen desde el helicóptero al agua junto a los cayos y lleguen nadando hasta la playa en la que los espera la presentadora. Esta vez el salto se hizo en la costa continental, cerca del hotel de La Ceiba donde se aloja el equipo. La realización cuidó que no se viera el entorno y cortó la señal en cuanto la concursante se metió en el agua.
Quién llamó a la policía y por qué se cambió la escaleta
Los cambios en Supervivientes All Stars 3 respondieron a lo que estaba pasando en la isla, según ha trascendido. La petición de ayuda a la policía hondureña no partió de Cuarzo Producciones, sino de la Fundación Cayos Cochinos, el organismo que gestiona Cayo Menor, un territorio de titularidad privada. Con los manifestantes frente a las fuerzas de seguridad, la productora decidió sobre la marcha renunciar a los exteriores durante la gala, tanto para el juego de recompensa como para el salto de Laura Cuevas, que acabó haciéndose en otro punto.
#YoMeRebelo15S
— paquidiaze (@paquidiaze) September 15, 2026
@CuarzoTV @jjaviervazquez explicad esto. @Supervivientes pic.twitter.com/CmLCWmYLho
La productora buscaba así proteger la integridad física de concursantes y trabajadores y procurar que el choque con los manifestantes no fuera a más, porque desplegarse en el área de juegos podía leerse como una provocación. Como dentro de la Palapa hubo material de sobra, con varias discusiones entre los concursantes y mucho debate en el plató, se optó por sacar adelante todo el programa desde la cabaña sin poner en riesgo a nadie. El calendario no se mueve: el equipo ha seguido grabando en la isla en las últimas horas y ya trabaja en lo que se emitirá en la gala del jueves.
Un conflicto que viene de la edición anterior

La plaza que ocupa Laura Cuevas quedó libre después de que Alma Bollo fuera evacuada en helicóptero a los dos días del estreno, cuando los servicios médicos del programa decidieron sacarla de la playa para hacerle pruebas. Se encontró mal de noche, no era capaz de levantarse y fueron Yulen Pereira y Omar Sánchez quienes la sostuvieron hasta la barcaza.
Las protestas tampoco son nuevas. El 4 de septiembre de 2025, activistas de la comunidad garífuna de Nueva Armenia llegaron a Cayo Menor para boicotear el arranque de la segunda entrega de Supervivientes All Stars. Tomaron el área de juegos y alertaron de que la producción podía poner en peligro el desove de la tortuga carey. Aquella noche el programa se quedó sin saltos desde el helicóptero y sin la prueba inaugural, mientras Jorge Javier daba desde el plató unas explicaciones escuetas. La fundación gestiona varias de las islas donde se graba, de la mano de los garífunas y de las autoridades del país, con unas normas que el reality negocia antes de cada edición.
Aquella crisis destapó algo más que la cuestión ambiental. Juanra Gonzalo, director general de la productora, sostuvo entonces que había pactado la edición con la fundación y con el Gobierno de Honduras, y que nadie le advirtió de posibles protestas hasta pocos días antes del estreno. Gonzalo vinculó además las protestas a un conflicto más amplio entre un sector de Nueva Armenia, la fundación y el Estado hondureño, con reclamaciones sobre el territorio y sobre cómo se reparten los ingresos que deja la zona, y aseguró que otras comunidades rechazaron la movilización.
