La protección en torno al mito viviente de Pepa Flores se ha cerrado de forma hermética ante el momento más gris de su madurez. La inolvidable Marisol arrastra una honda tristeza de la que no termina de remontar tras el fallecimiento en septiembre de 2023 de su pareja, Massimo Stecchini. Según desveló en exclusiva Jorge Borrajo, director de la revista Semana, durante su intervención en el plató de El Tiempo Justo en Telecinco, la situación anímica de la artista malagueña ha obligado a su entorno familiar más íntimo a mover ficha de urgencia en los despachos y en lo personal.
Te recomendamos

Steisy y Pablo Pisa despiden al bebé que les quedaba del embarazo de mellizos y descubren que su corazón se había parado dos o tres semanas antes

IlloJuan habla de boda semanas después de que la cantante Lola Índigo le dedicara un «tienes el corazón más grande del mundo» antes de La Velada del Año

Alejandra Rubio busca al que filtró el nacimiento de su hija y sospecha de su madre, Terelu Campos, tras ocultar el parto a casi toda la familia

Enrique Ponce encaja dos plantones de Ana Soria: en su libro de Las Ventas y en el homenaje del Club Taurino de Bilbao, y lo zanja con un «Todo bien, gracias»
El bajón de la que fuera la mayor estrella infantil de la gran pantalla española no solo ha sido de índole emocional. Las alarmas saltaron definitivamente hace cuatro meses, cuando la intérprete tuvo que afrontar un ingreso clínico que mermó su estado físico y le provocó una severa pérdida de peso. Ante esta tesitura, sus tres hijas, María, Celia y Tamara, decidieron convocar una reunión de urgencia para reestructurar de manera integral el día a día de su madre.
Las tres descendientes han tomado las riendas de la gestión de la cantante con el fin de garantizar que esté permanentemente atendida. «Han reorganizado algunos aspectos personales y económicos de Pepa», matizó el responsable del semanario en el formato de Mediaset, apuntando que la primera gran medida de este plan de cuidados ha sido el traslado definitivo de la de Málaga al domicilio de su hija Celia, donde actualmente se encuentra arropada y en condiciones óptimas.
El laberinto inmobiliario que la une a Málaga
Este reajuste en la intendencia familiar coincide con las dificultades que la intérprete está experimentando para liquidar parte de su patrimonio de ladrillo. En marzo de 2025, la malagueña colocó en las plataformas de venta su residencia más emblemática: un imponente ático de 150 metros cuadrados en la planta 16 de un edificio situado en pleno Muelle Uno, en el cotizado sector de La Malagueta.
Pese al atractivo de la finca, que cuenta con tres dormitorios e imponentes panorámicas sobre la costa, el inmueble tasado en 1,5 millones de euros continúa formando parte de sus activos al no haber encontrado un comprador definitivo en los canales especializados de Idealista. La publicación de crónica social revela además que este ático de lujo no constituye el único intento de desinversión de la artista, que en las últimas fechas ha tratado de desprenderse de otras titularidades inmobiliarias en la provincia andaluza en un movimiento paralelo a su voluntario y definitivo retiro del circuito mediático.
