Durante años ha sido el gran desconocido de una de las sagas más célebres de la música mundial, un rostro que apenas asomaba, y siempre pixelado, en alguna portada de revista. Ahora, Guillermo Iglesias, el hijo menor de Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger, ha decidido romper su habitual discreción y disfrutar de la noche marbellí como cualquier joven de su edad. El programa Fiesta ha conseguido, en exclusiva, las primeras imágenes en las que por fin se le ve con claridad, poniendo cara al descendiente más hermético del extenso clan.
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Las primeras imágenes: una noche de Lenny Kravitz en Marbella
El escenario elegido para su particular puesta de largo mediática no pudo ser más simbólico. Guillermo, que acaba de cumplir diecinueve años, acudió junto a sus hermanas al concierto que Lenny Kravitz ofreció hace apenas unos días en Marbella, ese mismo enclave que su padre convirtió en escenario habitual de sus noches en las décadas de mayor esplendor. El joven, que luce una melena muy similar a la que llevaba Julio Iglesias en su juventud, se dejó ver relajado, aunque fiel a su carácter reservado: apenas se movió durante la actuación, permaneció con los brazos cruzados en varios momentos y se limitó a acompañar la música con leves movimientos de cabeza.
Las imágenes, analizadas en el espacio que presenta Emma García, confirman el enorme parecido físico del muchacho con el cantante, un aire de familia que no ha pasado desapercibido para nadie. «De este niño nos vamos a enamorar todos y todas», llegó a vaticinar la periodista Amparo de la Gama durante la conexión en directo, subrayando además que el joven es «un perfecto caballero por cómo cuida a sus hermanas».
El heredero musical: batería desde niño y piano autodidacta

Pero si por algo destaca Guillermo es por un talento que lo conecta directamente con el legado paterno. Según se desveló en Fiesta, es el hijo que más se parece a Julio Iglesias, al menos en lo musical: toca la batería desde los seis años y ha aprendido a tocar el piano de manera completamente autodidacta. Un don que ya dejó entrever el pasado mes de abril, cuando su hermana Victoria compartió en redes un vídeo en el que el joven interpretaba Hey, uno de los grandes clásicos de su padre, demostrando además que «canta de maravilla».
La gran incógnita que sobrevuela ahora es si el benjamín de la familia acabará siguiendo los pasos del artista y se dedicará profesionalmente a la música. De momento, según se apuntó en el programa, el propio Julio Iglesias estaría respaldando de forma decidida la faceta artística de su hijo, consciente quizá de que en él late la misma pasión pop-rock que un día lo convirtió a él en una leyenda. Un apoyo paterno que podría ser el empujón definitivo para un joven al que muchos ya señalan como posible heredero del talento familiar.
El benjamín más discreto de una familia numerosa
Nacido el 5 de mayo de 2007, Guillermo Iglesias Rijnsburger es el más pequeño de los cinco hijos que Julio Iglesias, de 81 años, tuvo con Miranda Rijnsburger, de 59, con la que el artista formó familia tras conocerse a comienzos de los años noventa. El pequeño completó un clan en el que también figuran Miguel Alejandro, Rodrigo y las gemelas Victoria y Cristina, y que reside habitualmente en la espectacular mansión familiar de Ojén, muy cerca de Marbella.
A diferencia de sus hermanas gemelas, mucho más activas y visibles en las redes sociales, los tres varones del matrimonio —Miguel, Rodrigo y el propio Guillermo— siempre han optado por un perfil bajísimo, huyendo de la exposición pública que acompaña a su apellido. De ahí que estas primeras imágenes nítidas del benjamín despierten tanta expectación. Descrito como un chico tímido, educado y sereno, Guillermo parece haber heredado de su padre no solo el físico y el oído, sino también ese magnetismo silencioso que, ahora que empieza a asomar tímidamente al foco, promete dar mucho que hablar.
